Op-Ed: La vida de los trabajadores de la construcción está sobre todo

Op-Ed: La vida de los trabajadores de la construcción está sobre todo
Foto: Archivo

En Albany escuchamos mucha retórica. Algunas veces la retórica está basada en la realidad. Algunas veces no. Y algunas veces simplemente no sabemos.

Por ejemplo los altos costos de los seguros. En los últimos meses, hemos escuchado mucho sobre cómo este problema está devastando nuestra economía, perjudicando a los contratistas de firmas pequeñas, particularmente a los negocios de las mujeres y grupos minoritarios.

Las primas de los seguros de la construcción han aumentando rápidamente en todo el país. Pero aquí en Nueva York, los contratistas y las compañías de seguro rápidamente culpan a la Ley de Seguridad de Andamios, que ha ayudado a hacer los sitios de construcción de Nueva York unos de los más seguros en el país, per cápita. La ley requiere que los dueños de propiedad y los contratistas generales—las personas que están en mejor posición para asegurar que medidas de seguridad estén disponibles—provean equipo de seguridad para los trabajadores de la construcción.

Si cumplen la ley y proveen capacitación y las medidas de seguridad requeridas, no serán responsabilizados por lesiones. Es así de simple. Pero si no lo hacen y un trabajador se lastima o muere en el lugar de trabajo, entonces si serán responsabilizados. Los dueños de propiedad y los contratistas generales sólo son responsabilizados si no siguen la ley.

Entonces, ¿es la Ley de Seguridad de Andamios responsable del aumento de las primas de seguro? O ¿están los oponentes a la Ley de Seguridad de Andamios simplemente usándola como una excusa para anular una ley que consideran inconveniente? La verdad es que, simplemente no sabemos. En vista de toda esa retórica, tiene sentido ofrecer un poco de claridad a este asunto. Como la famosa frase del juez Brandeis indica, “la luz del sol es el mejor desinfectante”.

Con esto en mente presenté la Ley de Transparencia de Seguros de la Construcción. De ser firmada en ley, esta ley requeriría que las compañías aseguradoras pertinentes abran sus libros para que podamos ver si la Ley de Seguridad de Andamios realmente está causando que los costos aumenten, como argumentan las compañías aseguradoras. ¿Están las compañías aseguradoras obteniendo ganancias excesivas? ¿Están ocurriendo demasiados accidentes prevenibles en el lugar de trabajo? Abriendo los libros, podremos obtener una visión más clara de cómo la industria de seguros y la industria de la construcción interactúan. Un mejor entendimiento de este nexo posiblemente nos podría ayudar a disminuir las primas de los seguros al igual que las muertes innecesarias en el lugar de trabajo. Pero si no aprobamos la Ley de Transparencia de Seguros de la Construcción, nunca tendremos esa oportunidad. Asegurar información apropiada es algo en lo que todos debemos de estar acuerdo.

A pesar de los equipos de seguridad modernos y de los estrictos requisitos de la Ley de Seguridad de Andamios, la construcción aún es una ocupación muy peligrosa. En los últimos meses, hubo por lo menos tres muertes en lugares de trabajo de la construcción en la ciudad de Nueva York solamente. Eso significa que por lo menos tres familias han perdido a un ser querido a causa de una caída en un lugar de trabajo de la construcción.

Uno de esos trabajadores era Lukasz Stolarski, un hombre de 34 años que vivía en Brooklyn. La vida de Lukasz era más importante que ahorrar dinero, pero las personas responsables de mantener el sitio de trabajo seguro para Lukasz y sus compañeros de trabajo no pudieron verlo así. Lo único que vieron fueron los signos de dólar. La Ley de Seguridad de Andamios los responsabiliza por su insensibilidad, y justamente.

En vista de que este tipo de caídas representan un tercio de todas las muertes en la construcción, deberíamos estar enfocados en buscar maneras para hacer nuestros sitios de trabajo más seguros, no menos. Entender todo esta situación nos puede ayudar a lograrlo sin eliminar nuestras leyes de seguridad para los trabajadores. Esto no es un concepto abstracto; es vida y muerte. Y para los que argumentan que la aplicación de esta ley ya es suficiente, consideren esto: se estima que le tomaría a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) más de 100 años para inspeccionar sólo una vez todos los sitios de trabajo en Nueva York. Así que ante la ausencia de una aplicación realista y efectiva de la ley, la Ley de Seguridad de Andamios es lo que está incentivando a los dueños de propiedad y a los contratistas generales a cumplir las leyes de seguridad.

No hay mucha gente que apoye violar la ley, pero lo que los opositores a la Ley de Seguridad de Andamios realmente están promoviendo es un castigo más leve para ciertos violadores de la ley. Para ellos, los contratistas generales y los dueños de propiedad que violen la ley deben de estar protegidos, pero los trabajadores de la construcción que posiblemente hayan podido tener algo que ver con su propia caída, no lo deben estar.

¿Es eso justicia o es eso simplemente poner dólares y centavos por encima de las vidas de los trabajadores de la construcción?