Brutalidad policial revive la tensión racial

La muerte del afroamericano Michael Brown desata una ola de indignación y protestas

Varias ciudades de Estados Unidos han sido escenario este año de protestas contra la violencia policial, tras la polémica suscitada por las muertes en los últimos meses de varios afroamericanos desarmados a manos de las fuerzas de seguridad.

La muerte del adolescente Michael Brown por disparos de un agente blanco en Ferguson, estado de Missouri, fue el detonante que provocó fuertes disturbios raciales en todo el país y reabrió el debate sobre la brutalidad policial.

Un jurado decidió el mes pasado que el policía que lo mató no sería imputado, lo que desató que la ira social se propagara por todo el país como si se tratara de un voraz incendio, replicando protestas contra el sistema judicial en 170 ciudades.

También generó indignación la decisión de otro jurado de no imputar al policía que mató a Eric Garner, en Nueva York.