Si en realidad no necesita gastarlo, mejor ahórrelo
Diferenciar entre algo que se compra por necesidad y algo que se compra sólo por gusto, puede reducir gastos innecesarios e incrementar la capacidad de pago
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Si desea ahorrar más para la jubilación, para la universidad o para cancelar deudas, he aquí una estrategia sencilla: suprima el gasto en artículos innecesarios. Desde luego, es más fácil decirlo que llevarlo a la práctica y, para implementar esta táctica, primero debe empezar por modificar la forma de usar su dinero.
Al hacer compras en tiendas o en línea, siempre nos vemos tentados a adquirir cosas que realmente no necesitamos. El otro día, estaba en una tienda y me probé un par de jeans. ¿Realmente los necesitaba? No. ¿Los deseaba? Desde luego. Usted sabe bien de qué le hablo: la sensación de desear algo y, al mismo tiempo, darse cuenta que realmente no lo necesita.
Usted no es el único al que le sucede: recientemente, la deuda de consumo estadounidense registró su máximo incremento en más de seis años, según un informe del Banco de la Reserva Federal de New York. Entre junio y septiembre del año pasado, la deuda de consumo estadounidense ascendió a $3.24 billones. En julio del año pasado, la deuda de renovación automática estadounidense, compuesta fundamentalmente por saldos de tarjetas de crédito, ascendió a un total de $880.5 mil millones.
No dependa de un futuro aumento de sueldo para pagar lo que debe. El salario real (es decir, el salario después de computar los efectos de la inflación) de la mayoría de los trabajadores estadounidenses se mantuvo constante, o incluso disminuyó durante los últimos años, pese a la evolución de la situación general del mercado laboral en los Estados Unidos. El salario por hora promedio aún está rezagado respecto a los incrementos sufridos antes de la Gran Recesión.
Por lo tanto, hoy más que nunca, adecuar el gasto a sus ingresos depende de usted. Para ahorrar más, aprenda a identificar cuando sus deseos están disfrazados de necesidades. Es cierto que algunos artículos están sumamente bien disfrazados: al conversar sobre este tema con mis alumnos, surgió que uno de los artículos de este tipo son los teléfonos inteligentes. Muchos alumnos afirman que necesitan estos costosos dispositivos, pero a la vez admiten que podrían vivir sin ellos, de ser necesario.
He aquí la parte complicada cuando uno sale de compras. Dado que tenía previsto comprar algo que no necesitaba, ¿por qué no gastar en algo de todos modos? ¿Algo que efectivamente necesita, por ejemplo, ingresos para la jubilación, la matrícula de la universidad, menos deudas o un fondo para emergencias equivalente a algunos meses de gastos?
Es probable que pueda acceder a sus cuentas bancarias en línea o a través de su teléfono inteligente (suponiendo que compró ese teléfono por considerarlo una necesidad…) y es muy probable que haya configurado sus facturas, cuentas de jubilación, cuentas de educación y cuentas semejantes para recibir pagos en línea.
Al darse cuenta de que realmente no necesita comprar ese artículo que tiene en vista, asigne el precio del mismo a su jubilación, a la matrícula de la universidad, a cancelar sus deudas o a un fondo de emergencia. En su computadora o teléfono inteligente, abra la aplicación de su banco lo antes posible y transfiera inmediatamente el dinero que estuvo a punto de gastar a la cuenta adecuada.
De todas maneras, había pensado seriamente en gastar ese dinero. Por suerte, ahora lo gastó en una necesidad real y no en un deseo pasajero. Se sorprenderá al darse cuenta cómo pequeños aportes suman a su favor, en lugar de apartarlo de sus objetivos para el futuro.