DACA: tres años de logros… y frustraciones

Cientos de miles de jóvenes inmigrantes han salido de las sombras, aunque otros han quedado en el camino  
DACA: tres años de logros… y frustraciones
Jerry Brown, firmó ayer la SB 432 por la que se prohíbe emplear el término "alien" (extranjero) en la legislación laboral del estado para referirse a un inmigrante
Foto: Getty Images / Getty

El programa de acción diferida (DACA), anunciado hace tres años, ha sido un bálsamo para miles de Dreamers en la clandestinidad, pero la demora en algunos trámites ha supuesto la pérdida de empleos para algunos. Al evaluar los fallos y aciertos, la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) intenta reducir las demoras.

En entrevista con este diario, el director de USCIS, León Rodríguez, celebró los logros de DACA, anunciado el 15 de junio de 2012 y que ha dado amparo a decenas de miles de Dreamers, al tiempo que reconoció la frustración de muchos por el retraso en los complejos trámites.

El DACA ha ofrecido a jóvenes indocumentados oportunidades que “serían imposibles sin este beneficio”, dijo Rodríguez, al destacar casos de maestros, enfermeras y el del Dreamer mexicano, César Vargas, el primer abogado sin un estatus de residencia legal en Nueva York.

Rodríguez explicó que las demoras se deben principalmente a la entrega tardía de las solicitudes y errores o problemas por historial criminal en los formularios. La agencia ha aprobado el 92% de los casos dentro de un plazo de 120 días después de recibir la solicitud.

Rodríguez lamentó que las demoras “perjudicaron a algunas personas que perdieron sus empleos”.

Se calcula que hasta abril pasado poco más de 11,000 “dacamentados” perdieron sus permisos de trabajo pese a que entregaron a tiempo sus solicitudes, aumentando su riesgo de despido, pérdida de beneficios laborales y eventual deportación.

USCIS quiere ayudar

Sin embargo, USCIS “no busca perjudicar a las personas” y procura agilizar la revisión de antecedentes criminales para corregir más temprano cualquier error, insistió Rodríguez, sin precisar si eso implica la contratación de más personal.

Algunos grupos proinmigrantes han sugerido que USCIS emita permisos cortos que sirvan de “puente “ mientras se procesa la renovación del “DACA” con el fin de evitar el vencimiento de los permisos, que en la actualidad son de dos años.

“No vale la pena para esas personas que les demos permiso temporal corto. El trabajo de análisis que tenemos que hacer es el mismo y si lo vamos a hacer es para darles su permiso de dos años”, explicó Rodríguez, en respuesta a la idea.

Según datos actualizados, unos 320,000 Dreamers han recibido ya la renovación de sus permisos bajo el “DACA” de 2012, que ofrece permisos de trabajo y protección de la deportación durante dos años a indocumentados menores de 31 años que llegaron a EEUU antes de cumplir los 16 años y antes del 16 de junio de 2007.

Celebrando los beneficios

Activistas proinmigrantes consultados por este diario señalaron la urgencia de defender DACA, por los beneficios económicos y personales que ha aportado al país.

Con el DACA, estos jóvenes no solo aumentan su posibilidad de éxito sino que “nuestras familias y economías se fortalecen y nuestra sociedad se integra mejor”, dijo Marielena Hincapié, directora ejecutiva del Centro Nacional para Leyes de Inmigración (NILC).

Hincapié tachó de absurdo los esfuerzos por frenar la expansión del DACA, un programa que, a su juicio, “debe celebrarse como una iniciativa de política pública que ha logrado una transformación no solo de sus beneficiarios sino de todo el país”.

Pero Patrick Taurel, analista del American Immigration Council, considera que USCIS debe mejorar su acercamiento con los inmigrantes para alentarlos a solicitar el DACA, porque muchos desconocen si son elegibles, creen que solo es para estudiantes, temen inscribirse con el gobierno, o no pueden costear los $465 para pedir el beneficio.

Cuestión de fe

Rodríguez, que como hijo de inmigrantes cubanos ha defendido la reforma migratoria, pidió a la comunidad hispana que no pierda la fe ante la demanda de 26 estados que quieren eliminar los alivios migratorios anunciados en noviembre pasado.

Tanto la extensión del DACA como un programa similar para adultos con hijos residentes legales o ciudadanos de EEUUU, conocido por su sigla en inglés  como DAPA, darían cobijo a hasta cinco millones de indocumentados, con un permiso de trabajo por tres años.

Según un informe reciente del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, en inglés), tanto el DACA de 2012 como los nuevos alivios migratorios aportarían un crecimiento económico cumulativo por unos $230,000 millones en diez años.

Pero los alivios migratorios están congelados mientras se resuelve el litigio en los tribunales. La demanda no afecta al DACA de 2012 ni las renovaciones.

“Queremos que la gente mantenga la fe. Nosotros creemos que cuando acabe el litigio, las cortes van a aprobar la expansión de DACA y el DAPA… sabremos qué hacer para estar listos”, puntualizó Rodríguez.