El círculo íntimo que rodea a Joaquín El Chapo Guzmán

El círculo íntimo que rodea a Joaquín El Chapo Guzmán
Foto: Univision

Joaquín El Chapo Guzmán recobró su libertad después de permanecer más de un año en prisión. Hoy las autoridades mexicanas están sumidas bajo una exhaustiva investigación en la que la estructura que logró afianzar desde la cárcel y la que dejó en el cártel de Sinaloa, más sus allegados, son clave para su segunda fuga catalogada como de película, coinciden los analistas.
Los focos rojos apuntan que sus principales lazos los mantiene con Ismael El Mayo Zambada, quien según las autoridades mexicanas, se quedó al frente del cártel de Sinaloa cuando El Chapo fue detenido el 21 de febrero de 2014 en Mazatlán.
Zambada es uno de los narcotraficantes más poderosos de México y ha coordinado varias organizaciones criminales en el país. Reportes policíacos señalan que empezó a trabajar con Guzmán a partir del 2001. Usaban de enlace a su hijo Vicente Zambada Niebla, detenido en el 2009 y que es procesado en Estados Unidos, se encargaba de  coordinar el envío de varias toneladas de cocaína desde distintos países de Centro y Sudamérica, vía México, con destino a Estados Unidos.
Actualmente El Mayo Zambada está prófugo. El gobierno de Estados Unidos también lo busca y ofrece una recompensa de 5 millones de dólares a quien proporcione información que lo lleve a su captura.
Pero no sólo este poderoso narcotraficante formaría parte de un círculo amplio de gente al servicio de Guzmán Loera.  El día que lo detuvieron, el 22 de febrero de 2014, Carlos Manuel Hoo Ramírez, estaba con el líder del cártel de Sinaloa en Mazatlán. Apodado El Cóndor, Hoo se presentó como su principal escolta y  uno de sus secretarios particulares.
En su declaración ministerial, El Cóndor relató, según Excélsior, que Guzmán vivió durante los últimos tres años en Culiacán, pero sobre todo detalló su organizada estructura delictiva, en la que participan  amigos, compadres, familiares, socios y hasta algunas de sus mujeres.
El Cóndor narró que fue Marcelino Ticante alias El Fantasma quien los presentó. Se conocieron en el rancho Los Pollos, en Sinaloa, cuando ambos eran militares.
El Cóndor, según El Universal, permaneció tres años y tres meses estuvo de alta en el Ejército mexicano. Durante ese periodo ascendió de soldado a cabo y entró al equipo élite del 209 Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales, GANFEs, con sede en Culiacán, Sinaloa.
El Fantasma es otro de los lugartenientes de El Chapo. Fue detenido en el 2013 por portación de armas, acopio y narcomenudeo en Costa Rica, fue recluido en el penal de Almoloya de Juárez, el mismo al que llegó El Chapo Guzmán un año después.
Dentro de su organización criminal, El Chapo siempre ha tenido personal para cada asignación. Al encargado de sus comunicaciones, según Hoo, le apodan El Nariz. Aunque nunca indicó su nombre real, señaló que cada semana cambiaba de teléfono celular para no ser rastreado.
Los chóferes con los que trabajaban, según relató El Cóndor, eran de su extrema confianza: Héctor Musque Musquiq y el exmilitar Guillermo Rivera El Chaneque, hacían estas tareas y a su vez, el último de ellos, también tenía funciones parecidas a las de Hoo, como otro de los secretarios particulares de confianza de Guzmán Loera.
El Contador es el encargado de los pagos directos de El Chapo. Aunque Hoo nunca reveló su nombre, dijo que estaba al servicio directo de Guzmán Loera y que en varias ocasiones él mismo tuvo que establecer contacto con esta persona.
En materia de seguridad, el encargado de coordinarla, sobre todo la aérea de Mazatlán, era El Bravo, mismo que los recibió cuando llegaron al puerto en donde días después fueron capturados.
El Veinte, de apellido Peña, hacía las funciones de su jefe de seguridad, según Hoo.
Otro de sus cercanos fue identificado por Univision Investiga como Dámaso López Núñez alias El Licenciado, un abogado sinaloense que entre algunas de sus funciones destaca el pago de sobornos a funcionarios públicos además de desempeñarse como director de vigilancia y custodia del penal de Puente Grande, posición  que ayudó a  Guzmán Loera a escapar en el 2001.
Hoo especificó que él era el encargado de llevar las “relaciones públicas” del capo sinaloense. Uno de sus hijos, apodado El Mini, también se dedica al tráfico de drogas.
Los hermanos Pedro y Margarito Flores fueron sus operadores en la década del 2000. Se convirtieron en los principales distribuidores de droga enviada por El Chapo a Chicago, según Univision Investiga. En el 2009, bajo la presión de la DEA, traicionaron a Guzmán Loera y lo grabaron secretamente en Sinaloa.  Actualmente se desconoce su paradero.

Sus mujeres

Su primer matrimonio lo tuvo con Alejandrina María Salazar Hernández, en 1977. Tuvieron tres hijos: César, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo.
Con su segunda esposa, Griselda López Pérez,  tuvo cuatro hijos: Joaquín alias Quique, Ovidio, Griselda Guadalupe y Édgar, quien fue asesinado. Los dos primeros, según El Cóndor, se dedican al tráfico de marihuana, desde la zona de Los Remedios hasta Nogales. Su misión la cumplen  a través de camiones y avionetas.
Su tercera esposa es Emma Coronel, sobrina de Ignacio Nacho Coronel, quien falleció en el 2010 en un operativo militar en Zapopan, Jalisco. Con Emma Coronel El Chapo tuvo un par de gemelas:  Mali y María Joaquina, nacidas en territorio estadounidense.
Pero también El Cóndor declaró en su momento que conoció a una de sus novias: “Se llamaba Mayran. También conocí a la niñera que se llamaba Balbina y a El Guano, quien es hermano de El Chapo. Hay un chavo a quien le dice El Chef que se encargaba de conseguir la mercancía en Colombia”, explicó según las declaraciones publicadas por Excélsior.

Su familia

Emiliano Guzmán Bustillos y María Consuelo Loera Pérez son sus padres. El Chapo Guzmán es uno de los once hijos que la pareja tuvo. En una entrevista exclusiva con UnivisionNoticias, Loera Pérez confesó algunos de sus hijos habían muerto de niños. De los que se tiene registro son los que llevan los nombres de Arturo, Ovidio, Miguel, Aurelio, Emilio, Armida y Bernarda.
De todos ellos se sabe que Miguel se encuentra detenido y que Arturo fue asesinado en el penal del Altiplano, mismo del que escapó El Chapo el sábado por la noche.
Treinta y un empleados de El Altiplano están siendo interrogados, entre ellos se encuentra el director del penal, Valentín Cárdenas Lerma.
Aunque hasta el momento se desconoce si alguno de ellos tuvo alguna participación directa con el escape, diversos analistas han coincidido en que la fuga del líder del cártel de Sinaloa no puede entenderse sin una red de funcionarios cómplices y de gente de la organización criminal que está dispuesto a ayudarlo desde donde estén.