Fallo sobre liberación de niños indocumentados genera incertidumbre

Fallo sobre liberación de niños indocumentados genera incertidumbre
Mientras el gobierno lucha por deportar a familias migrantes que piden asilo, al mismo tiempo se oponen a que una migrante tenga un aborto
Foto: Archivo / EFE

La orden de una jueza de California de liberar a niños inmigrantes deja muchos interrogantes sobre los pasos a seguir, mientras uno de los abogados demandantes asegura que el problema se ha trasladado a la frontera entre México y Guatemala por presión de Estados Unidos.
La jueza Dolly Gee rechazó los argumentos del gobierno federal para mantener detenidas a las familias inmigrantes centroamericanas en dos centros en Texas y ordenó que fueran dejadas en libertad.
“Este es el resultado de la política del gobierno que comenzó hace un año en respuesta al flujo de menores centroamericanos y sus familias que llegaron a Estados Unidos especialmente en Texas”, declaró Carlos Holguín, abogado del Centro de Derechos Humanos de Los Ángeles, la organización cuya demanda motivó la decisión de la jueza.
Aunque Holguín celebra el fallo y lo considera justo, señaló que no resuelve el problema de los menores que buscan refugio en el país.
“Estados Unidos ha trasladado la frontera méxico-estadounidense hasta la frontera de México con Guatemala”, argumentó.
Según el jurista, “bajo presión de Estados Unidos el gobierno mexicano ya está deteniendo a los refugiados centroamericanos en el estado de Chiapas y rebajando la cantidad de refugiados que logra llegar a Estados Unidos”.
La magistrada Gee señaló el viernes pasado que la detención de estos indocumentados viola el acuerdo jurídico “Flores” de 1997, que desde entonces ha regido el trato legal que deben tener los menores inmigrantes aprehendidos en la frontera.
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional anunció que revisará la decisión de la jueza “en consulta con el Departamento de Justicia” y que responderá sobre la justificación de los centros de detención en el plazo establecido por Gee, no está claro si apelará el fallo.
Mientras, grupos proinmigrantes señalaron que se abre una importante necesidad de servicios jurídicos para estos menores en caso de que cumplido el plazo de tres meses establecido por la jueza sean liberados.
“Estamos investigando cómo buscar fondos y recursos para poder representar a estas mujeres y niños porque las personas que van a poder salir tienen posibilidades de un caso de asilo”, explicó Martha Arévalo, directora del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN).
La activista considera que todo el esfuerzo realizado hasta el momento por las organizaciones de derechos humanos para defender a los menores indocumentados considerados como casos de asilo político, puede perderse si no reciben ayuda legal una vez estén libres.
La mayoría de estos menores carece de recursos suficientes para buscar por sí mismos una asesoría legal y las organizaciones que la brindan no cuentan con los recursos suficientes para atenderlos, precisó Arévalo.
Al destacar la grave situación de violencia y de amenazas contra su vida que sufren estos jóvenes en Centroamérica, especialmente por acción de las pandillas, Holguín considera que los menores indocumentados “no tienen otra opción alternativa que huir de sus países, donde están viviendo una pesadilla increíble”.
“Es una vergüenza nacional e internacional el tratamiento y el maltrato a los refugiados centroamericanos”, concluyó.
Durante el año fiscal 2014 (del 1 de octubre de 2013 al 30 de septiembre de 2014), 68.641 menores sin acompañante, en su mayoría procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala, cruzaron la frontera de Estados Unidos, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Por otro lado, activistas antiinmigrantes, como la Federación para la Reforma de la Inmigración Estadounidense (FAIR), señalaron a Efe que el fallo de la jueza envía “un mensaje peligroso” porque atraerá a más niños.