El derretimiento de la Antártica: amenaza real “pero no apocalíptica”

El resultado más probable es que las aguas globales aumenten 10 cm para 2100
El derretimiento de la Antártica: amenaza real “pero no apocalíptica”
Foto: BBC

La contribución del derretimiento de la Antártica al aumento del nivel de mar en este siglo será considerable, pero algunos de los escenarios más pesimistas planteados por varios investigadores sencillamente no son realistas.

Esta es la conclusión de una investigación que modeló cómo reaccionará el Polo Sur si los gases con efecto invernadero aumentan a un ritmo medio o elevado.

El resultado más probable, aseguran, es que las aguas globales aumenten 10 cm para 2100.

La perspectiva de un incremento de 30 cm o más, sugerida por estudios previos, tiene solamente una posibilidad de uno en 20.

Antártica

El estudio se centró sólo en el deshielo de la Antártica.

El estudio más reciente, publicado en la revista Nature, fue liderado por Catherine Ritz de la Universidad de Grenoble en Francia y Tamsin Edwards de la Universidad Abierta, en Reino Unido.

La investigación incorpora datos físicos reales de los lechos de roca del continente y de cómo el hielo se mueve sobre ellos.

También se apoya fuertemente en observaciones satelitales que siguen el movimiento de los continentes en la actualidad.

Estas muestran una reducción y un retroceso pronunciado de los glaciares que terminan en el océano en el oeste del continente.

Allí, los glaciares son inestables y se encuentran están retrocediendo de forma “irreversible”.

Escenario inverosímil

“Con nuestro modelo hemos hecho cerca de 3,000 simulaciones”, explica Edwards.

“Se han hecho múltiples simulaciones antes, pero lo que no se había hecho es ver cómo estas se comparan con la situación en la actualidad”. Esta información no se incorporaba para reevaluar las predicciones, agrega la científica.

Antártica

El resultado del estudio concuerda con las evaluaciones científicas más recientes del IPCC.

El estudio tomó estas 3.000 simulaciones y las comparó con lo que está ocurriendo ahora en el Mar de Amundsen (en el oeste de la Antártica) y añadió estas diferencias al modelo.

El resultado, para una proyección que toma en cuenta un clima más cálido, presente como escenario más posible uno en que el nivel global del mar aumenta 10 cm para 2,100.

Esto concuerda con las evaluaciones científicas más recientes (2013) del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

La diferencia del nuevo estudio, sin embargo, es que rebaja la puntuación de los resultados de alto impacto y bajas probabilidades –la posibilidad de que el colapso de una Antártica inestable pueda añadir medio metro o incluso un metro al incremento del nivel de los mares para fin de siglo.

“En nuestro estudio, estos (escenarios) sencillamente no son verosímiles”, le dijo Edwards a la BBC.

Además de la Antártica

“El estrato de la Antártica es muy importante para el comportamiento de la capa de hielo, y hay partes de él que son demasiado desparejas o no tienen una inclinación que permita que algo ocurra rápidamente”.

“Eso no quiere decir que si las cosas continúan de esta manera por unos cientos miles de años no pueda ocurrir un colapso dramático, pero no creemos que en un lapso de un par de siglos el hielo pueda responder tan rápido”.

El estudio franco-británico sólo se centra con la contribución de la Antártica al incremento del nivel de los mares.

Pero, por supuesto, hay otros factores que contribuyen a este efecto como el derretimiento de Groenlandia y otras reservas de hielo además de la expansión general de las aguas en océanos que se están calentando.

La evaluación del IPCC pronosticó un incremento de entre 42 cm y 80 cm, con una estimación central de cerca de 60 cm para un escenario de emisiones de medias a altas de gases con efecto invernadero.

“Más confiables”

La información satelital utilizada en los modelos de este estudio fue recabada durante 20 años por un proyecto que lleva el nombre de IMBIE.

Andrew Shepherd, investigador de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, y director de este proyecto, comentó sobre el estudio: “Es la primera predicción de la pérdida futura de hielo que realmente toma en consideración los cambios actuales”.

“Por esta razón, podemos confiar más en sus hallazgos”, añade.

Y “a pesar de que la perspectiva de una reducción extrema del hielo es poco probable, no hay motivo para ser complacientes sobre los impactos del cambio climático en nuestro estilo de vida”, le aseguró Shepherd a la BBC.