La huella del asesino de San Bernardino que buscan borrar
Cocinas escolares y una iglesia retiraron reportes de salubridad firmados por Syed Farook, el atacante de San Bernardino
Una de las calificaciones que firmó el atacante de San Bernardino, Syed Farook, y que ha sido removida de la cafeteria de la iglesia católica Catherine de Siena en Rialto. Crédito: Suministrada
Firmaba con la inicial de su primer nombre y su apellido.
“S. Farook” escribía en las inspecciones de salubridad que realizaba en restaurantes y cocinas de San Bernardino, que ahora han empezado a retirar.
El inspector era Syed Rizwan Farook, uno de los presuntos autores de la masacre de 14 personas en esa localidad el 2 de diciembre. Durante cinco años él fue inspector de restaurantes del Departamento de Salud Ambiental del condado de San Bernardino y dejó su nombre en varios establecimientos.
“Para nosotros es un insulto ver su nombre”, dijo Stephen Porter, sacerdote de la iglesia St. Catherine of Siena de Rialto. Para “restaurar la paz”, la parroquia quitó el viernes el reporte sanitario que dejó Farook después de analizar las condiciones sanitarias de su cocina. Lo han puesto bajo llave.
Porter fue incluso más allá y bendijo la cocina con una hostia consagrada. “Queremos la presencia de Dios, del Espíritu Santo y queremos reforzar su presencia entre nosotros”, aclaró el pastor.

No quieren la firma
Después del tiroteo algunas de las 29 cocinas del Distrito Escolar de Rialto, que inspeccionaba Farook dos veces por año, también decidieron ocultar los reportes con la firma del sospechoso.
“Nos pareció que era una reacción sensible”, comentó la vocera del organismo Syeda Jafri. “Debido al tamaño de la tragedia sabíamos que sería preocupante para los estudiantes, el personal y la comunidad educativa mirar su nombre”, añadió.

Farook también verificó las condiciones sanitarias de algunas cocinas del Distrito Escolar de San Bernardino, así como de los restaurantes Cofee Nutzz y Brothers Pizza, en la ciudad de Rialto.
“No sabría qué decirle, es complicado”, dice Jesús Caro, gerente del restaurante de comida mexicana Cuca’s, en la ciudad de Rialto, uno de los últimos negocios que recibió al inspector Farook.
A este local, ubicado sobre la avenida Riverside, a un costado de las vías del tren, Farook entró por última vez el pasado 1 de octubre, cuando –según el FBI- ya planeaba un ataque terrorista en la región. Le otorgó la más alta calificación, una letra “A”, según documentos oficiales.
A Caro no le incomodaría si quitan ese reporte de la entrada del restaurante.
“Esa es una decisión del Departamento de Salud. Si ellos lo retiran está bien”, dijo el gerente.
No está claro qué hará el condado de San Bernardino con las calificaciones sanitarias que hizo Farook.
“Él hablaba contigo y te decía ‘Hola ¿Cómo estás?’ y luego realizaba la inspección. Era muy diferente a otros inspectores”, contó a la prensa Luis Díaz, gerente de Brothers Pizza, sobre su interacción con el sospechoso de la masacre. “Él te hacía sentir relajado”.