Las realidades del entretenimiento que deberían de ser bromas

Desde la popularidad de las Kardashian-Jenner, el drama de Rafael Amaya y las lágrimas de Angelique Boyer, estas parecen ser historias de mal gusto
Las realidades del entretenimiento que deberían de ser bromas
Victoria no cree que las Kardashian sean 'inspiradoras'.
Foto: Frazer Harrison / Getty Images

Hoy que es el Día de los Santos Inocentes en Latinoamérica y España, día en el que las bromas están al pormayor, es mejor imaginar que varias realidades de la farándula fueran ficticias y momentáneas y no una desafortunada verdad.

Empezando por el clan Kardashian-Jenner. Este séquito familiar realmente no hace nada más que protagonizar escándalos y hacer cosas extravagantes. Desde el video sexual de Kim Kardashian a los labios inyectados de su hermana menor Kylie Jenner, todas son tan famosas que con tan solo mandar un tuit ganan miles de dólares. Saben capitalizar muy bien en no ser la familia perfecta con el público, porque ni siquiera para hablar en sus interminables horas de reality show tienen gracia. Si por lo menos no tuviéramos que escuchar todo sobre ellas, ni verlas en las portadas de todas las revistas. Que hagan sus locuras pero lejos de la atención mediática.

Los refritos de telenovelas son tantos, que ver nuevamente a Angelique Boyer y Sebastián Rulli como pareja es uno de estos melodramas como lo harán en la nueva versión de “Lazos de amor”, hacen pedir que se termine el reciclaje de los culebrones y que finalmente alguien haga algo original en Televisa. Please! Porque por más que digan que está basado ligeramente en tal historia, realmente la historia es la misma y con tantos cambios en la época actual, deberían de haber más historias que convenzan al público de prender el televisor en español y mirar algo de calidad y no tanto contenido de relleno.

El drama de Rafael Amaya también parece de mentiras. El actor que hace unos años nadie conocía, y que era prácticamente ignorado en México, dio su gran salto a la fama en Telemundo como Aurelio Casillas, el protagonista de “El Señor de los Cielos”. Pero ahora está en la cima de su carrera, resulta que por exceso de trabajo ha dañado su imagen y posiblemente la de la misma producción que lo hizo famoso. No es posible. Bueno, aunque quizás sea el estrago de haber terminado su relación amorosa con Angélica Celaya, con quien estaba próximo a casarse.

Lo que es triste por lo denigrante es la constante exhibición de la presentadora del clima Yanet García. Debería ser un requisito que las “meteorólogas televisivas” tengan un mínimo de estudios sobre lo que hablan pero sobre todo mucho amor propio para reconocer que su talento es más importante que su físico. Y así no tienen que llenar un clóset de minivestidos, ropa sumamente pegada al cuerpo e ilimitadas y sugerentes selfies para ganar popularidad con los televidentes, sobre todo masculino.

Y por último, y el que todavía más duele, es la partida de Xavier López “Chabelo”. ¿Cómo es posible que el presentador más longevo y querido de México haya sido despedido? Si Televisa contrata a actores que no son actores de verdad pero sí son galanes, ¿porqué despide a conductores legendarios?