Nephtali Flores brilla en el terreno de béisbol, aunque nació con un solo brazo

El joven de 17 años es admirado por compañeros y rivales en el sur de California, y su meta en 2016 es ingresar a Cal State Fullerton, una potencia nacional
Nephtali Flores brilla en el terreno de béisbol, aunque nació con un solo brazo
A pesar de no contar con un brazo, Nephtali Flores es un destacado beisbolista de preparatoria en el sur de California.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

La jugada es típica y rutinaria en un partido de béisbol: el batazo elevado sale en dirección del jardinero central. La pelota es localizada en el aire y atrapada sin ningún problema por Nephtali Flores.

Es justo en ese momento cuando la acción toma una dimensión completamente diferente.

Al atrapar la pelota con el guante puesto en la mano izquierda, el joven de 17 años de edad se apresura a quitarse la manopla para colocársela de inmediato en el muñón con el que nació en lugar de su brazo derecho.

Con la mano izquierda desocupada, Nephtali saca la pelota del guante que cuelga por debajo de su axila derecha y lanza un tiro perfecto a la segunda base para evitar que el corredor que se encontraba en la primera colchoneta haga el intento de avanzar.

“Lo hago de manera natural, así nací, nunca he sabido lo que es tener dos brazos”, dice Nephtali, quien juega para el equipo de béisbol de Santa Ana High School.

La misma facilidad que tiene para fildear, Nephtali la muestra a la hora de batear, al hacer el swing con la fuerza y velocidad necesaria que le permite conectar sólidamente la pelota.

“No te confíes, le pega muy bien”, le grita a su pitcher el coach del equipo de Santiago High School, rival de la escuadra de Santa Ana en un partido reciente.

En su primer turno al bat, Nephtali saca una potente línea que llevaba etiqueta de imparable, pero que va a parar directamente a las manos del jardinero izquierdo.

“Es un jugador muy completo, tiene gran velocidad, juega buena defensiva y batea bien”, asegura el mánager del equipo de Santa Ana High School, Enrique Buenrostro. “Puede hacer lo mismo que cualquier otro jugador”.

Este es el último año de Nephtali en la preparatoria y el próximo verano comenzará a preparase para ingresar a la Universidad de Cal State Fullerton, en donde quiere estudiar ciencias tecnológicas e integrarse al equipo de béisbol de ese colegio, uno de los mejores del país en dicho deporte.

“Yo puedo hacer y lograr lo que me proponga en la vida, nunca me he sentido menos que otra persona, no me gusta sentir lástima por mí, ni que nadie se sienta mal por mí”, dice Nephtali con una gran entereza.

“Su fortaleza mental es impresionante”, comenta Buenrostro, para después admitir que hace cuatro años, cuando Nephtali se le acercó a pedirle una oportunidad en el equipo, él dudo que el joven pudiera jugar a la pelota.

“Dije: ‘veámos qué puedes hacer’, y no tardó mucho tiempo en probarme que es un pelotero de verdad”, asegura el piloto. “Inmediatamente me di cuenta de que es una persona muy especial, de que su fortaleza emocional es mucho más fuerte que cualquier obstáculo físico que se le pueda presentar”.

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El capitán número uno

Nephtali, el mayor de cuatro hermanos, utiliza el número 1 en su uniforme, es el capitán de su equipo y con su forma de ser se ha ganado el respeto de todos los que lo rodean.

“Es un ejemplo y una inspiración para todos nosotros”, dice Francisco Rodríguez, el catcher del equipo de Santa Ana, quien lo conoce desde que ambos jugaban béisbol de ligas pequeñas en El Salvador Park, localizado en Santa Ana, ciudad natal de Nephtali.

“Sí había gente que lo quería hacer de menos, pero desde niño, Nepthali ha sabido salir adelante mostrando que no hay nada que lo pueda detener”, señala Rodríguez.

Los compañeros de Nephtali lo identifican como un joven muy trabajador, empeñado en mejorar todos los días y al que, de vez en cuando, le gusta hacer bromas dentro del equipo. Su promedio de bateo es de .346, el más alto en el equipo en la actual temporada.

Fuera del terreno de juego, Nephtali también tiene a alguien que lo sigue muy de cerca. Alguien al que el joven identificó como su mejor amiga.

“Él es un ejemplo a seguir”, dice Odalis Sánchez, una joven de 16 años que no se pierde ninguno de los juegos de Nephtali. “Él pone el corazón en todo lo que hace, nunca se da por vencido. Me siento muy orgullosa de él”.

Es muy probable que la fortaleza mental y emocional de Nephtali sea una herencia de sus padres -él salvadoreño y ella mexicana-, quienes nunca pidieron a los doctores una explicación médica para tratar de entender la razón por la que su hijo nació con sólo un brazo.

“No había nada que preguntar ni nada que entender. Dios sabe lo que hace, somos una familia de fe”, dice el padre de Nepthali, Roberto Flores, quien con un nudo en la garganta logra contener las lágrimas que comienzan a inundar sus ojos.

“Como padre no tengo nada más que pedirle a la vida, estoy muy orgulloso de que mi hijo sea un ejemplo a seguir para mucha otra gente”, apunta.

Conocer a Jim Abbott, su sueño

Nephtali Flores dice que su ejemplo a seguir es Jim Abbott, el lanzador que con un solo brazo (el izquierdo) llegó a jugar por 10 temporadas en las Grandes Ligas, iniciando su carrera con los Angels de Los Ángeles, y que en 1993 lanzó un juego sin hit ni carrera vistiendo la franela de los Yankees de Nueva York.

“No me tocó verlo jugar, pero veo sus videos, creo que es muy cool todo lo que él hizo en Grandes Ligas”, dijo Nephtali, quien en varias ocasiones ha tratado de contactar a Abbott, actualmente de 48 años de edad.

“Jim sí le respondió a uno de sus mensajes, pero no ha podido hablar con él de manera directa o conocerlo personalmente y eso es algo que mi hijo desea mucho, porque le gustaría escuchar de Jim cómo hizo para poder llegar a las Grandes Ligas”, indica Roberto Flores, padre del ejemplar pelotero angelino.