Burbujas: Cuando todo parece ensayado

Las reuniones en que participan los políticos contestando a preguntas sembradas, son una farsa
Burbujas: Cuando todo parece ensayado
Foto: EFE

El día 29 de marzo pasado en una de esas reuniones en que se supone que el público hace preguntas a los precandidatos, estuve observando con mucho cuidado la que llevaron a cabo esa noche los republicanos.

Quiero aclarar una vez más que no pertenezco ni al Partido Republicano ni al Partido Demócrata; soy independiente.

Los Estados Unidos se han caracterizado por tener una enorme capacidad de propaganda y convertir casi todos los grandes eventos políticos en un “show” que atrae a mucha gente.

El del día al que me refiero fue un “show” claramente organizado, con los candidatos contestando a preguntas específicas, no dejando nada en el aire que pudiera estropear el guión que estaba extraordinariamente bien planeado.

El procedimiento es muy sencillo. Los temas a tratar han sido previstos, y entre las personas en el público se han escogido de antemano quienes harán las preguntas a los pre-candidatos. Esas preguntas que fueron “sembradas” no tocan los puntos álgidos de la persona a quien la dirigen y permiten que el pre- candidato hable de lo que él ha decidido de antemano exponer para su lucimiento. Solo que es tan burdo lo que están haciendo, que solamente no lo ve quien no lo quiere ver.

Es notable que con este formato “arreglado” Trump no cae en contradicciones y absurdos como le sucede con muchas de sus declaraciones.

Habiendo llevado una campaña con mucha agresividad y logrando popularidad a través de la controversia, ese martes se presentó mostrando una postura amable y acompañado de su familia.

Entre las personas escogidas para que le hicieran preguntas, estuvo una joven que yo calculo no tenía más de 25 años, cuya pregunta “no textual”, según recuerdo, fue: ¿qué piensan sus hijos de la campaña política que usted está llevando a cabo?

Y el agresivo precandidato se convirtió en manso gatito y contesto más o menos lo que sigue: que él era un gran padre, que adoraba a sus hijos, y que estos están fascinados con que él vaya a ser presidente de los Estados Unidos y apoyan su campaña con todo cariño. Siguió en ese tono un  rato hablando de su familia, en un plan amable y tierno, posiblemente para suavizar la imagen agresiva que ha exhibido desde el inicio de su campaña.

Estas reuniones en que participan los políticos sin verdaderas discusiones o cuestionamientos, sino contestando a preguntas sembradas, son una farsa. Comento con el ejemplo de Trump pero lo hacen también los demás políticos en campaña, de todos los partidos.

Yo prefiero los debates en los que los pre-candidatos discuten en forma improvisada y se trasluce su realidad.

 

 

 

 

 

 

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