Reiteran críticas al trato que el gobierno de Obama da a refugiados centroamericanos

Las redadas de este año se han centrado en lugares como Texas, Georgia y Carolina del Norte, donde los jueces de inmigración tienen poca simpatía por los casos de asilo
Reiteran críticas al trato que el gobierno de Obama da a refugiados centroamericanos
Muchos menores vienen solos a Estados Unidos, escapando de la situación de violencia en Centroamérica
Foto: Archivo / Getty Images

Cuando la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) hace “redadas” o arrestos de madres o jóvenes centroamericanos que supuestamente ya no tienen esperanza legal de asilo, generalmente se concentran en unos pocos estados del país: Texas, Carolina del Norte, Georgia y Carolina del Sur.

Un nuevo reporte publicado hoy por la Asociación Nacional de Abogados de Inmigración AILA da una clave del por qué las autoridades prefieren hacer sus “redadas” en ciertos estados.

“Estas son regiones que tienen un nivel muy bajo de otorgamiento de asilo. Las personas que terminan pasando su proceso de solicitud de asilo ante jueces en Texas, o Georgia, o Carolina del Norte, tienen muy bajas probabilidades de ser aprobados”, dijo Ben Johnson, director ejecutivo de AILA. “Los jueces, en estas jurisdicciones, son muy estrictos”.

Tan estrictos que mientras en todo el país los jueces de inmigración conceden el 43% de los casos de asilo, si una de estas personas tiene la mala suerte de caer en la corte de inmigración en Atlanta, Georgia, por ejemplo, sus posibilidades caen al 2%. En Dallas, Texas, el 9%, en Charlotte, Carolina del Norte, el 13%. (Datos del Anuario del Executive Office for Inmigration Review).

Además, datos obtenidos de la Junta de Apelaciones de Inmigración BIA revelan que mientras este cuerpo, que revisa las decisiones de jueces de inmigración, rechaza una cuarta parte de las decisiones hechas por estos, hay jueces en estos estados que tienen niveles de rechazo de 30% y hasta 45%.

NOTICIAS DE INMIGRACIÓN

Critican proceso a detenidos en recientes redadas

El Proyecto de Abogados de Detención Familiar (CARA), reportó además que el gobierno no ha otorgado el proceso debido ni un trato adecuado a 21 familias –con un total de 40 personas– arrestadas en mayo como parte de una segunda “ronda” de redadas.

Los abogados pudieron atender a estas familias a su llegada a los centros de detención después de sus arrestos y entrevistarlas extensamente para examinar sus casos. Supuestamente, los arrestados ya han pasado por el proceso legal y sus casos han sido negados, por lo que están listos para deportación.

Según CARA, sin embargo, “se les negó el proceso debido, muchos tienen casos meritorios de asilo que nunca fueron escuchados y ICE se comportó agresivamente hacia ellos durante las redadas”.

Durante una teleconferencia el miércoles, AILA denunció que la estrategia del gobierno del Presidente Obama sigue siendo la de usar la persecución agresiva de estas familias para, supuestamente, disuadir a otros refugiados a venir al país.

“Los tratan como inmigrantes que cruzan ilegalmente, cuando en realidad no lo son, son solicitantes de asilo que en su mayoría llegan a la frontera y se entregan a las autoridades para pedir protección”, dijo Johnson.

El congresista Luis Gutiérrez, de Chicago, dijo que era evidente que la estrategia del gobierno era dar a los potenciales refugiados las condiciones más difíciles para que la voz se corriera y llegara a sus países de origen.

“Ponerlos en cárceles, dificultar el acceso a abogados y a un buen proceso, perseguir a los que cumplen 18 años y ya no tienen protección de menores y luego que la televisión hispana lleve el mensaje hasta El Salvador u Honduras, esa parece ser la estrategia”, dijo Gutiérrez.

A pesar de tener duras palabras para el trato que estos refugiados reciben del gobierno de Obama, Gutiérrez, quien apoya la candidatura de Hillary Clinton, dijo que se sentía “confiado” en que de ganar la presidencia esta cumpliría las promesas hechas al respecto.

“La respuesta ha sido positiva, ella ha hablado de la necesidad de proporcionar abogados, y de parar las deportaciones mientras se decide la política más amplia a tomar, así como terminar con la detención familiar”, dijo el congresista, mencionando promesas que la ex secretaria de estado ha hecho durante la campaña.

“Yo seguiré hablando a su campaña de la necesidad de tomar una postura regional y pedir a otros países que pongan su grano de arena, porque este es un problema de refugiados, no de inmigrantes”, apuntó