Pandillas siembran el miedo en las calles ‘sin nombre’ de Compton

Desde enero han ocurrido 16 asesinatos en esta ciudad, tres más que todos los registrados en 2015, algo que se atribuye a estos grupos delincuenciales
Pandillas siembran el miedo en las calles ‘sin nombre’ de Compton
El agente Joseph Figueroa patrulla un área conocida por la presencia de pandillas en Compton. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Aunque es un viernes “calmado” en Compton, el agente Joseph Figueroa desenfunda su pistola y se cubre detrás de una camioneta afuera de una casa en la que reportaron que estaba un sujeto armado.

En la patrulla de Figueroa, encargado de entrenar a los novatos en la estación del Sheriff en ese municipio, la computadora alerta: “Hermano amenazando con disparar a familia”.

“¡Sal, Charles!”, le gritó al sospechoso otro agente que -con pistola en mano- atendió este caso.

En esta mañana de “poca actividad”, Figueroa ya trató de cazar al ladrón de un auto sedán, apoyó el reporte de un coche desmantelado, revisó a un pandillero, auxilió a una ciclista atropellada en la avenida Atlantic y respondió a la denuncia de que un indigente andaba desnudo por la calle.

Y sólo han pasado tres horas de servicio policiaco en esta ciudad de apenas 10 millas cuadradas y donde este año se ha experimentado un repunte en homicidios.

Al menos 16 personas han perdido la vida en las calles de Compton, tres más que todos los registrados en 2015 y el mayor temor de las autoridades es que durante el verano el crimen repunte aún más.

Un repunte que para la alcaldesa Aja Brown, es relativo, considerando que en la década de 1990 hubo 70 homicidios por año, y es parte de un problema que se registrado en el resto del condado (algunos creen que se debe a la liberación anticipada de reos).

“El reciente aumento del crimen no es aislado”, subrayó la funcionaria.

Sin embargo, recientemente un grupo llamado “Compton Crime Watch – Stop the Violence” lanzó un grito desesperado por ponerle fin a la desenfrenada ola de violencia.

Agentes del Sheriff en Compton detienen a una persona al responder al llamado de emergencia de un posible hombre armado. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Agentes del Sheriff en Compton detienen a una persona al responder al llamado de emergencia de un posible hombre armado. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Pandillas siembran el terror

Las tres pandillas que presuntamente han sembrado el terror este año –South Side Compton Crips, Neighborhood Compton Crips y A.T.F., presuntamente formadas por afroamericanos- son solo una fracción de los grupos que se dividen estos barrios.

“Los viernes son los días más tranquilos”, asegura Figueroa, acostumbrado a recorrer el territorio de las pandillas más temidas de California.

A estos grupos se les atribuye este repunte de la violencia que desde junio de 2015 ha cobrado la vida de 22 personas, incluida una bebé de apenas un año de edad.

“Tienen problemas entre ellas”, explicó Figueroa mientras conducía por una zona en la que no se recomienda perderse por las noches.

Ni a los elementos del Sheriff se les recomienda entrar solos a ciertas calles cuyos rótulos de identificación han sido arrancados por los delincuentes con un propósito.

“Quitan los carteles con los nombres para que la gente no sepa dónde anda”, aclara el agente.

Aquí hay anécdotas del crimen en cada esquina: la casa del pandillero que posiblemente incendiaron sus enemigos, la estación de gasolina donde un hombre murió baleado frente a su hijo, los túneles por donde escapan los criminales o el parque donde se vende droga a granel sin que nadie lo denuncie.

Agentes del Sheriff' en Compton responden al llamado de un hombre armado en una zona residencial. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Agentes del Sheriff’ en Compton responden al llamado de un hombre armado en una zona residencial. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Residentes honestos

Si bien la película ‘Straight Outta Compton’ ha ensalzado el mito de esta ciudad brava, el agente Figueroa cree que son más los residentes que cada día se ganan la vida con honestidad.

Dentro de un complejo de casas móviles habitadas por latinos de bajos recursos, Figueroa saluda a los vecinos. Este grupo étnico forma ahora el 65% de la población

Una pandilla formada por jóvenes hispanos reclama este espacio, pero éstos no son el objetivo del patrullaje esta mañana.

“Me gusta entrar para que sepan que hay presencia”, explica.

06/17/16/ LOS ANGELES/Compton Sheriff's officer Joseph Figueroa detains a man while patrolling an area known for gangs. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Joseph Figueroa detiene a un hombre mientras patrulla un área conocida por la presencia de pandillas en Compton. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Raúl Mendiola, originario de Jalisco, no se ha ido de este municipio porque le tiene afecto.

Él se dedica a embellecer jardines en comunidades adineradas, pero cada noche regresa contento a su barrio.

“Aquí pasan cosas malas como en todos lados, pero los vecinos te abren la puerta de su casa”, señala.

Seis topes consecutivos en el callejón Grandee alertan que se entrará a un refugio de delincuentes.

“Esta es otra área en la que no entramos solos porque esta pandilla está muy activa, hay muchos reportes de robo, prostitución, muchas pistolas hemos sacado de aquí”, cuenta el agente Figueroa.

A pesar de que abundan estas guaridas, Figueroa celebra que varios espacios son reclamados por los buenos residentes.

“Desafortunadamente esta ciudad tiene mucha violencia, pero también está cambiando. Ahora, en la noche, ves gente caminando. Poco a poco estamos limpiando la ciudad”.

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