No caigas en las garras de un fraude migratorio en estos momentos de angustia

Siempre hay supuestos asesores legales que buscan lucrar con el temor del inmigrante. Aquí te decimos qué fraudes son comunes, y cómo hallar ayuda legal calificada.

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No caigas en las garras de un fraude migratorio en estos momentos de angustia
Muchos migrantes sufren estafas cuando buscan abogados para regularizar su estatus migratorio.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Caer en las garras de un fraude migratorio, que le ofrece un “permiso de trabajo” sin explicarle qué beneficio está pidiendo, le pide dinero para un “seguro contra la deportación”, le ofrece milagros por la “ley de los diez años” o alguno de los muchos engaños creativos que existen, puede ser mucho peor que seguir indocumentado y fuera del radar de las autoridades migratorias.

Las estafas de supuestos “abogados” o llena papeles migratorios en Estados Unidos siempre han sido muy comunes, pero ocurren mucho más en momentos como este, en los que la comunidad inmigrante indocumentada teme lo que puede pasar y busca soluciones preventivas, o defenderse de redadas y viejas deportaciones, o simplemente, de la falta de documentos.

El abogado y director legal del Centro para Recursos Centroamericanos (CARECEN) Daniel Sharp participó este jueves en un evento en vivo en la página de Facebook de La Opinión, respondió preguntas e hizo recomendaciones en torno a cómo buscar un buen abogado de bajo costo y cómo prevenir ser víctima de una estafa migratoria.

A continuación, resumimos algunos de los consejos de Sharp y ofrecemos una lista de recursos para que pueda conseguir ayuda legal calificada y de bajo costo y denunciar una estafa de parte de algún “notario”, organización no legítima u abogado que quizá no lo sea.

Es importante ser un buen consumidor de ayuda legal

La angustia y la desesperación de un indocumentado que ve por las noticias que hay fuerte actividad de las autoridades de ICE y Patrulla Fronteriza, puede llevar a malas decisiones y a caer en manos de la persona o proceso equivocado.

“Hay que ser buen consumidor. Como en otras áreas de la vida. Si un médico te diagnostica una operación cara y riesgosa, lo lógico es que, si tienes opción, busques una segunda opinión”, explica Sharp. “Es lo mismo aquí. No hay que dejar la razón de lado por el miedo o por la esperanza de que algo suena bonito, por más que uno quiera tener papeles”.

Hay que saber a QUIEN se va a consultar, explica Sharp.

“En este país hay dos tipos de personas que pueden brindar asesoría en un caso de leyes de inmigración. Asesoría quiere decir, por ejemplo, si usted califica para que su esposo le patrocine la residencia, o si tiene que llenar cierto formulario oficial para calificar por TPS o DACA. Eso parece simple, pero requiere alguien que sepa lo que está haciendo”, agregó el abogado de CARECEN.

¿Quiénes pueden brindar asesoría migratoria?

Sólo dos tipos de persona pueden dar asesoría migratoria, según Sharp.

Un ABOGADO con licencia de su barra de abogados estatal (la barra es una organización profesional que regula a los abogados) o un REPRESENTANTE acreditado que no es abogado, pero tiene entrenamiento y trabaja con supervisión de abogados, generalmente en una organización sin fines de lucro que cuenta con una credencial del Departamento Federal de Justicia para hacer este trabajo.

Con respecto a los llamados “notarios” o “consultores” migratorios, que no tengan estas características, “huya de ellos lo más rápido que pueda”, dijo Sharp. “El remedio puede ser peor que la enfermedad”.

¿Cómo saber si la persona que estoy consultando es legítima?

Al final de este artículo adjuntamos varios números y sitios web de contacto para buscar abogados o averiguar si un abogado tiene licencia y es legítimo. Las barras de abogados estatales y de los condados son el lugar idóneo para revisar los antecedentes de cualquier abogado y ellas mismas reciben denuncias si hay irregularidades de parte de un abogado. En algunos casos, las investigaciones resultan en multas, sanciones y en casos extremos, un aso penal contra los acusados.

Entretanto, Sharp aconseja que para escoger un abogado busque referencia de parte de una organización profesional (barra de abogados de su condado, detalles al final de la nota) o que contacte a una organización pro inmigrante en su ciudad o condado, donde le puedan referir a un abogado si es que no tienen asistencia legal allí para ofrecerle, ya que muchas están abrumadas de casos.

Es muy importante no tener temor o pena de pedir documentación a la persona que le va a ayudar con un caso migratorio, dijo Sharp.

“Las barras de abogados tienen registros en los 50 estados. Los estados también dan unas tarjetas a cada abogado mostrando que están legítimamente registrados en su barra correspondiente. El consumidor no debe tener miedo a pedir esta tarjeta. Buscar referencias a través de instituciones legítimas es siempre recomendable y no sólo dejarse llevar por anuncios o recomendaciones de terceras personas”, apuntó.

Además, Sharp recomendó que si un abogado ofrece un camino aparentemente muy sencillo para un permiso de trabajo o beneficio, es mejor consultar una segunda opinión, “como hacemos en un asunto de salud”.

“Estamos poniendo nuestras vidas en este país en manos de estos profesionales y pagándoles un dinero. Lo lógico es que confirmemos al menos con dos personas diferentes que ese beneficio realmente existe. Si uno le ofrece algo y nadie más ha escuchado de ello o dice que no es legal, cuidado, generalmente es un fraude”, apunta.

¿Cómo reconocer un fraude?

Sharp señaló que “no deja de sorprenderme lo creativos que son los estafadores”.

En términos generales, hay promesas que son “demasiado buenas para ser verdad”. Sharp mencionó varios tipos de fraude común que se han dado siempre y que se siguen dando, y algunos más recientes.

  1. Le ofrecen un “permiso de trabajo”. La estafa más común es la de ofrecer un “permiso de trabajo”, como si esto fuera un beneficio por sí mismo. Esto no existe. Un permiso de trabajo es parte de otro beneficio migratorio, como un TPS, o DACA, o un ajuste a residente por medio de un familiar. No hay tal cosa como un “permiso de trabajo” solo. Si le ofrecen eso, entérese bien de qué es exactamente lo que está solicitando.
  2. y presentan un caso de asilo que no tiene posibilidad alguna. Muchos consultores y notarios inescrupulosos le ofrecen el famoso permiso de trabajo sin decirle que en realidad están presentando un caso de asilo para el que la persona no califica ni de casualidad. “Si usted no fue objeto de una persecución que amenaza su vida en su país y si no se presentó el caso en el primer año después de entrar, le van a negar el caso de asilo y va a terminar en deportación”. Mientras el caso está en curso, puede que le den un permiso, pero al final, probablemente terminará de regreso en su país de origen.
  3. Le ofrecen calificar fácilmente por la “ley de los 10 años”.  Otro fraude común, según Sharp. Algunos asesores legales le dicen a personas con más de 10 años en el país y con hijos ciudadanos que pueden calificar para esta ley de 10 años que sí existe, pero que es EXTREMADAMENTE difícil de lograr y además requiere estar en proceso de deportación. “Es un beneficio difícil, requiere tener un record súper limpio y comprobar que su hijo o cónyuge ciudadano sufriría “excesivamente” si a usted lo deportan. Casos típicos que pueden tener éxito son las personas con dependientes que tienen una enfermedad grave. Sólo se dan 4000 de estas visas al año. “No recomendamos usar esto a menos que tenga un caso muy fuerte y ya estar en proceso de deportación, la mayoría de la gente no lo gana”, dijo Sharp.

Aquí puede ver completo el FB Live con Daniel Sharp

Recursos para encontrar ayuda legal y reportar fraudes

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