Captan a Scarlett Johansson y Colin Jost muy “acaramelados”

De nuevo juntos.
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Captan a Scarlett Johansson y Colin Jost muy “acaramelados”
Foto: Getty Images

A principios de año, Scarlett Johansson presentaba los papeles del divorcio para hacer oficial el final de su unión con el que había sido su marido durante dos años, el periodista francés Romain Dauriac, y empezaba una larga negociación por la custodia de la hija que ambos tienen en común, Rose (2). Desde entonces, a la actriz se le ha venido vinculando sentimentalmente con varios pretendientes, el último de ellos hace escasamente un par de semanas: ni más ni menos que su abogado Kevin Yorn.

Pero antes de atribuírsele este romance, parecía que la estadounidense había iniciado un idilio con el humorista Colin Jost, con quien se le había podido ver varias veces en público tras la participación de la guapa rubia en el programa ‘Saturday Night Live‘. Según informa el portal de noticias Page Six, este viernes la supuesta pareja se habría mostrado en actitud muy cariñosa en el restaurante Palm del histórico hotel Huntting Inn del pueblo de East Hampton, a las afueras de Nueva York, dando a entender que su romance aún no habría concluido.

“Parece que se gustan mucho mutuamente”, afirma un testigo que habría tenido la oportunidad de observarles sentados juntos y muy acaramelados en uno de los sofás del local.

La presunta relación de ambos artistas se remonta al último programa de la temporada del popular formato humorístico, en el que ella apareció como invitada especial en uno de los ‘sketchs’ y él trabaja regularmente como protagonista del espacio de informativos satírico ‘Weekend Update’. En la fiesta posterior a la emisión, el guionista y la intérprete neoyorquina no habrían tenido ningún reparo en dar rienda suelta a su pasión y acabaron besándose delante de todos los invitados.

Días después, los tortolitos volvían a encontrarse para compartir una romántica velada en el exclusivo restaurante The East Pole ubicado en el corazón de Manhattan, donde también se habrían dedicado carantoñas y mimos ante el resto de comensales y trabajadores del establecimiento.

“Se daban la mano y se miraban el uno al otro como si estuvieran en la intimidad. Estuvieron muy relajados y muy animados”, aseguraba en aquel momento otro informante a la revista US Weekly.