“Es un jodido paranoico y esquizofrénico”: los insultos con los que Scaramucci llegó prendiendo fuego a la Casa Blanca

El millonario neoyorquino descargó contra quienes cree que filtran datos a la prensa desde la Casa Blanca
“Es un jodido paranoico y esquizofrénico”: los insultos con los que Scaramucci llegó prendiendo fuego a la Casa Blanca
A pocos días de estar en la Casa Blanca, Scaramucci ya generó su primer escándalo
Foto: BBC

Es un férreo defensor de Donald Trump, le enorgullece decir que ambos son del barrio de Queens, en Nueva York, y que no suelen dar puñaladas por la espalda, sino de frente.

El recién nombrado director de comunicación de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci —quien asume su función oficialmente el 15 de agosto— ha demostrado en los últimos días tener el mismo verbo incendiario, sin filtros y a veces acusatorio que ha caracterizado al presidente Donald Trump, a quien considera su amigo cercano.

En una llamada que hizo el miércoles a un reportero de la revista The New Yorker , Scaramucci descargó contra el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus, y el jefe de estrategia del gobierno, Steve Bannon, dos personajes clave en el equipo de Trump.

Reince es un maldito paranoico esquizofrénico, un paranoico “, fue una de las frases que lanzó el empresario millonario de Wall Street al teléfono.

Otras de las cosas que dijo no pudieron reproducirse en los medios de comunicación por su alto contenido de groserías.

Scaramucci le dijo al periodista Ryan Lizza que estaba molesto porque este había escrito un tuit con información sobre con quiénes iba a cenar el flamante jefe de comunicaciones esa noche.

Y amenazó con despedir a todo su equipo de trabajo si se enteraba de que alguno filtró información.

Horas después, escribió en Twitter que a veces usaba un “lenguaje colorido”. No negó la naturaleza de la conversación como fue reportada pero dijo que había “cometido un error al confiar en un periodista”.

“No pasará de nuevo”, apuntó en otro tuit.

Scaramucci ha pasado la mayor parte de su primera semana en el gobierno pronunciándose contra los “filtradores” y ha insinuado que cree que el jefe de gabinete es uno de ellos.

¿Cómo llegó este polémico personaje a la Casa Blanca?

El empresario de 52 años y graduado en Harvard conoce al presidente desde hace años y lo apoyó durante la campaña presidencial.

Tras la victoria de Trump en noviembre del año pasado, Scaramucci trabajó como asesor del presidente en el equipo de transición antes de que este asumiera el cargo.

Scaramucci es un prominente donante del Partido Republicano y fundó la firma de inversiones SkyBridge Capital, que vendió en enero a un consorcio chino para unirse al gobierno de Trump.

A finales de junio, asumió un puesto de alto nivel como vicepresidente senior en el banco Export-Import, la agencia de créditos de exportaciones del gobierno estadounidense.

Apodado como “The Mooch” , excepto por el expresidente George W. Bush, que le llama “Gucci Scaramucci”, el banquero trabajó antes en programa de televisión sobre finanzas en el canal Fox Business.

En una entrevista que dio a la BBC días antes de la elección el 8 de noviembre de 2016, el neoyorquino de ascendencia italiana dijo que lo primero que lo impresionó de Trump fue la seriedad con la que abordó su campaña electoral.

“Pensé que no era en serio y se lo dije”, comentó.

Pero el magnate, según dijo entonces, le demostró lo contrario. “Tenía toda su munición y su vista puesta firmemente en el objetivo de ganar la presidencia de Estados Unidos”.

¿Amigos o enemigos?

En una conferencia de prensa poco después de su nombramiento, Scaramucci abordó los rumores sobre una supuesta tensión entre él y el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus.

El empresario contestó que lo consideraba “un hermano”, que su amistad empezó hace seis años y que Priebus estuvo involucrado en su designación como jefe de comunicaciones.

“Somos un poco como hermanos cuando nos enfrentamos el uno al otro de vez en cuando, lo que es totalmente normal en los hermanos”, dijo.

Sin embargo, las fricciones parecieron volverse públicas cuando Scaramucci escribió en Twitter el miércoles por la noche que su formulario de información financiera gubernamental se había filtrado.

El tuit, que luego fue borrado, terminaba con una mención a la cuenta de Twitter de Priebus.

Priebus y el exportavoz de la Casa Blanca Sean Spicer supuestamente se opusieron a la incorporación a la Casa Blanca de Scaramucci.

Spicer anunció su renuncia el mismo día en que designaron a Scaramucci como director de comunicaciones.

“No sé si (mi relación con Priebus) es reparable o no”, dijo Scaramucci el jueves. “Eso dependerá del presidente”.

Visión liberal

En una entrevista a la BBC que dio en noviembre de 2016, Scaramucci dijo que era un “activista por los derechos de los homosexuales” y que había donado dinero al grupo American Unity PAC, que aboga por la defensa de los derechos de esta comunidad.

También dijo que apoyaba el matrimonio igualitario.

En 2010, le dijo al diario The New York Times : ” Soy pro matrimonio gay , p roaborto. En contra de la pena de muerte. No tengo problemas con que el gobierno suba mis impuestos”.

Desarrollar inversiones en Cuba parecía ser uno de sus principales intereses financieros a principios del año pasado.

El empresario visitó la isla en al menos una ocasión y en una entrevista el 4 de mayo con el medio cubano-estadounidense On Cuba dijo: “Queremos desarrollar proyectos basados en las necesidades de Cuba. Lo que hemos visto es que esas necesidades son de infraestructura, telecomunicaciones, vías y conexión eléctrica”.

“En mi opinión, el evento más emocionante de 2016 es la integración de las economías de Cuba y Estados Unidos “, dijo entonces.

Una visión que no parece compartir con el presidente Trump, que a mediados de junio anunció medidas para endurecer la política de su país hacia la isla, aunque no revirtió los pilares de la reapertura impulsada por el expresidente Barack Obama.

Más de un año después de esa entrevista, Scaramucci decidió borrar viejos tuits que, según dijo, porque reflejaban visiones del pasado que no debían ser una distración.

En uno de ellos, por ejemplo, el empresario hablaba de Trump como un “hombre extraño” y “sin juicio”.

Ahora, asegura, ha cambiado de opinión.