Condado de LA pagará $1.5 millones por asesinato de joven a manos de un agente del Sheriff

El joven estaba desarmado dentro de su vehículo cuando fue disparado en mayo de 2015

Condado de LA pagará $1.5 millones por asesinato de joven a manos de un agente del Sheriff
Sheriff Jim McDonnell.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Los supervisores del condado de Los Ángeles aprobaron este martes una indemnización de 1.5 millones de dólares a la familia de un joven de 21 años asesinado mientras estaba sentado en su vehículo por un oficial del Sheriff, tragedia que sucedió en Cerritos en el año 2015.

Carla Wade, de 52 años, demandó al condado y al agente Edward Fitzgerald por la muerte de su hijo, Nephi Arreguin. La demanda afirma que Arreguin “estaba desarmado” y que Fitzgerald hizo uso de una “fuerza excesiva” sobre él. El hijo de Arreguin, nacido después del asesinato del padre, es también uno de los demandantes.

El acuerdo de este martes se produce poco después de la aprobación el pasado mes de julio de casi $5.4 millones para resolver tres demandas por casos de muertes negligentes contra el Departamento del Sheriff. Según un análisis de LA Times de los pagos por mala conducta policial en los últimos cinco años, en el año fiscal 2015-16 superaron los 50 millones de dólares.

El tiroteo ocurrió en una tarde de mayo de 2015, cuando varios agentes fueron llamados al bloque 17200 de la avenida Pires en Cerritos para investigar un aviso sobre una persona sospechosa. Después de ser disparado, según la demanda, Arreguin condujo brevemente, pero acabó muriendo por “herida de bala” y estrellando su automóvil contra un muro.

Por su parte, los abogados del condado alegaron que Arreguin fue abordado y finalmente disparado después de que “desobedeciera órdenes, encendiera el motor y condujera [y] golpeara a un agente que disparó en defensa propia”. Además, argumentaronn que Arreguin estaba sujeto a ser buscado sin causa probable o sospecha al estar en “libertad condicional”.

De acuerdo con el sumario del caso, los delegados del sheriff habían intentado detener a Arreguin como sospechoso de robo. “Sin duda había participado en un robo, pero eso no justifica matarlo”, dijo  Milton Grimes, abogado de Wade, “que huya no justifica que le maten a menos que supieran de la existencia de otras armas en el auto que representasen un peligro”.


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