Demócratas defienden arriesgada estrategia de exigir “Dream Act” en ley de gastos

Mientras el Congreso debate el futuro del "Dream Act", activistas preparan campañas de presión y protestas para lograr su aprobación antes de fin de año
Demócratas defienden arriesgada estrategia de exigir “Dream Act” en ley de gastos
Trump dijo a la comunidad latina de que su partido no les ha dado la espalda.
Foto: David McNew / Getty Images

WASHINGTON – Aunque los republicanos han cerrado filas en contra de la inclusión del “Dream Act” en una ley de gastos el mes próximo, líderes demócratas del Congreso reiteraron este miércoles su exigencia de que esa legislación tenga protecciones para los “Dreamers”.

La estrategia, delineada durante una rueda de prensa en el Capitolio, supone un riesgo para los demócratas, tomando en cuenta que el Congreso debe aprobar una ley de gastos para el próximo 8 de diciembre, o dejar sin fondos al gobierno federal.

Un posible cierre del gobierno, sobre todo por el espinoso asunto de inmigración, expondría a los demócratas a más acusaciones republicanas de “obstruccionismo”.

La semana pasada, durante una reunión a puerta cerrada en el Despacho Oval, el presidente Donald Trump y líderes republicanos del Senado se comprometieron a no incluir en la ley de gastos ninguna medida relacionada con los “Dreamers”.

Su intención es obligar a los demócratas a negociar alternativas para proteger a los jóvenes indocumentados que han comenzado a perder sus permisos tras la eliminación gradual del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012.

Una estrategia con riesgos 

Pero el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, señaló hoy que el gobierno necesita los fondos para funcionar y que su bancada insistirá en la inclusión de una solución permanente a los “Dreamers”, y vaticinó que Trump no se atreverá a vetar la legislación.

Trump “no va a vetar el proyecto de ley… creemos firmemente que (lo de) DACA tiene que ser aprobado para el 31 de diciembre” y la medida tendrá apoyo republicano, argumentó Schumer, rodeado de líderes demócratas de ambas cámaras del Congreso.

Otros líderes demócratas del Senado, como Kamala Harris, Elizabeth Warren, Cory Booker, y el senador independiente, Bernie Sanders, también han dicho que se opondrán a la ley de gastos si no  incluye protecciones para los “Dreamers”.

Preguntado sobre la amenaza demócrata de un cierre del gobierno, Schumer insistió en que las cosas no llegarán a ese extremo, porque los republicanos los respaldarán en ese esfuerzo.

El legislador demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, dijo que los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes con 240 escaños, de todas maneras necesitarán el apoyo de los demócratas para la aprobación del presupuesto federal, y él votará por la medida sólo si “tiene una ley para los Soñadores”.

“Estamos cansados de mañana, mañana, mañana… que nos de un voto, punto”, enfatizó.

En una columna de opinión publicada en el diario legislativo “The Hill”, Gutiérrez y sus colegas demócratas Adriano Espaillat, de Nueva York, y Raúl Grijalva, de Arizona, dijeron que las operaciones del gobierno quedan en manos del presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan.

Si Ryan no programa un voto individual por el “Dream Act”, que tiene apoyo bipartidista, sólo tendrá dos opciones: promover una nociva ley de gastos con fondos para el muro, para apaciguar a los extremistas en su partido, o mantener abierto el gobierno al incluir en la ley de gastos un “Dream Act” sin ataduras pero con apoyo demócrata, explicaron los congresistas.

El impacto del fin de “DACA”

La Administración Trump anunció el fin escalonado de “DACA” el pasado 5 de septiembre y dio plazo al Congreso hasta el próximo 5 de marzo de 2018 para encontrar una solución consensuada.  El 5 de octubre pasado fue la fecha límite para renovar los permisos que vencen el 5 de marzo próximo.

En la actualidad unos 690,000 jóvenes indocumentados están amparados al “DACA”, y la cifra refleja una baja sobre la cifra original porque muchos han ajustado su estatus migratorio, o no han renovado sus permisos o les fueron revocados.

Desde el anuncio del repliegue de “DACA”, más de 22,000 beneficiarios comenzaron a perder sus permisos de estancia legal, y se calcula que, a partir del 6 de marzo de 2018, a diario cerca de 1,400 “Dreamers” quedarán sin protección, a menos que el Congreso resuelva su limbo legal de forma permanente.

Diversos grupos pro-inmigrantes en todo el país han destacado el enorme beneficio económico de la aprobación del “Dream Act”, que según un análisis del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP), añadiría al menos $281,000 millones al Producto Interno Bruto (PIB) en una década.

En cambio, la eliminación de DACA y la expulsión de los “Dreamers” ocasionaría pérdidas por $460,300 millones del PIB en la próxima década, según el CAP.

Movilizaciones a favor del “Dream Act”

Mientras demócratas y republicanos del Congreso negocian qué hacer para impedir un cierre del gobierno, activistas “Dreamers” y de la comunidad inmigrante realizan sus propias movilizaciones a favor del “Dream Act”.

Hoy mismo, tres filiales de California de la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) lanzaron una campaña coordinada para presionar a cinco legisladores republicanos clave del estado a que apoyen la aprobación de un “Dream Act” sin ataduras para fines de año.

Esa campaña lleva la etiqueta “#CAisMyHome” en las redes sociales,  e incluye anuncios digitales con testimonios de los Dreamers de California. La semana próxima, la campaña incluirá anuncios por radio.

Mañana, centenares de “Dreamers” en 14 ciudades en 43 estados protagonizarán una protesta nacional en la que abandonarán las aulas para exigir que el Congreso apruebe el “Dream Act”, y realizarán una jornada de cabildeo en el Capitolio de la capital estadounidense.