Dreamers: “No dejaremos nuestro futuro en manos de los políticos”.

Mientras los políticos siguen discutiendo el futuro de los "Dreamers", estos ponen manos a la obra y lanzan una semana de intensa protestas y movilización para elevar la atención sobre el tema. Ven a diciembre como el mes de "la última posibilidad real" de un acuerdo.
Dreamers: “No dejaremos nuestro futuro en manos de los políticos”.
Foto: Ethan Miller/Getty Images

El futuro de un proyecto de ley que resuelva el estatus de los “dreamers” está ante el Congreso, pero el movimiento de jóvenes inmigrantes no pretende dejar la resolución “en manos de los políticos” y lanzó esta semana fuertes medidas de protesta y presión en todo el país.

El mensaje de las diversas actividades de movilización va tanto para demócratas como para republicanos, dijeron  activistas.

“Cualquier voto en favor de una resolución presupuestaria que no incluya el Dream Act, es un voto en favor de deportar a jóvenes inmigrantes”, dijo Adrián Reyna, director de membrecía de UWD.

La lista de actividades incluye “sit-ins” en las oficinas de legisladores de ambos partidos, huelgas de hambre, un maratón de historias que se llevó a cabo este lunes frente al capitolio, un gran mítin el miércoles en Washington, la entrega de cartas de niños y jóvenes al Congreso y una caravana que parte el día 6 de Los Angeles hacia las oficinas de varios congresistas republicanos renuentes a apoyar el Dream Act.

 

Grupos pro inmigrantes han venido presionando para incluir el Dream Act en un voto para autorizar el plan de gastos para el Congreso -que expira este viernes- pero el liderazgo republicano ha insistido en que no hace falta resolver el tema migratorio este año y que puede quedar para 2018.

Los republicanos, aunque son mayoría en ambas cámaras del Congreso, necesitarán de votos demócratas para aprobar el presupuesto, y ya ha habido legisladores de ambos partidos que se han comprometido a no participar en el voto a menos que incluya el Dream Act.

Muchos activistas creen que dejar el tema migratorio para el año que viene equivale a la muerte definitiva de las posibilidades para 2018, que es un año electoral en el Congreso.

Activistas en todo el país creen que diciembre representa la “última mejor oportunidad” para salvar a los más de 800,000 beneficiarios de DACA.

“Sentadas, protestas y presión”

Diversos grupos asociados a los “dreamers” anunciaron un intenso programa de actividades esta semana en todo el país aprovechando la buena voluntad de la ciudadanía de Estados Unidos que apoya masivamente una solución permanente para ellos.

Hace pocos días, una encuesta de ABC-Washington Post encontró un 86% de apoyo entre los estadounidenses para que los jóvenes beneficiarios de DACA permanezcan en este país.

United We Dream, la coalición más grande de grupos “dreamer” emitió un comunicado este lunes exigiendo a los líderes del Congreso, que anunciaron una reunión bipartidista con el presidente Trump para este jueves, que “salgan de la misma con un plan”.

“Los líderes de ambos partidos deben llegar a un acuerdo en esta reunión”, agregó Reyna.

Las actividades planeadas para esta semana incluyen “sentadas” (sit-ins) en las oficinas de políticos, protestas, vigilias  y alianzas con grupos de fe, políticos y empresarios para mantener el tema del “Dream Act” en la palestra.

La líder dreamer de Arizona Erika Andiola, directora política del grupo pro-Bernie Sanders “Our Revolution” dijo que el movimiento no está dispuesto a ceder ante los intereses de ningún político de ningún partido.

Andiola invitó a la participación en protestas a realizarse en las oficinas de legisladores de ambos partidos y dijo que esto serviría para presionarlos a no votar por un presupuesto sin “Dream Act”. Aquí se encuentra una lista de eventos.

“Podemos ganar esto si cientos de nosotros nos sentamos y tomamos las oficinas de Representantes y Senadores de todo el país para exigir que tomen una decisión: respaldar a Dreamers o esperar mientras se deporta a 800,000 jóvenes inmigrantes”, dijo Andiola.

Las “sentadas” incluyen la toma de las oficinas de al menos 30 senadores y republicanos. En California, habrá protestas en todas las oficinas regionales de la senadora Diane Feinstein, quien aunque apoya el Dream Act no se ha comprometido a no votar por el presupuesto si no incluye la ley.

La otra senadora de California, Kamala Harris, si ha dicho que no votará por el presupuesto en ese caso.

También anunciaron que grupos de activistas esperaran a los congresistas en el aeropuerto a su regreso a Washington para “darles la bienvenida” de regreso a la capital.

Entretanto, grupos progresistas como Moveon.org e Indivisible están enfocándose en legisladores demócratas para exigirles que rechacen el presupuesto si no incluye “Dream”.