EEUU ha ahuyentado el turismo extranjero y una coalición empresarial quiere frenar el declive

La economía estadounidense es afectada por rechazo de turistas extranjeros

EEUU ha ahuyentado el turismo extranjero y una coalición empresarial quiere frenar el declive
La vigilancia en aeropuertos de EEUU ha aumentado. Getty Images
Foto: Joe Raedle / Getty Images

WASHINGTON—Tras la llegada al poder del presidente Donald Trump, el turismo extranjero a EEUU bajó en un 4% tan sólo en el primer semestre de 2017, pero una coalición empresarial quiere ayudar a la Administración a frenar un declive que pone en riesgo millones de empleos y economías estatales.

Trump ganó la presidencia con promesas de poner a EEUU “de primero” pero, a juzgar por las estadísticas, el país no es el primer destino para turistas y empresarios extranjeros: de entre una decena de destinos globales, EEUU y Turquía fueron los únicos dos países que sufrieron un descenso en turismo extranjero desde 2015.

Por ello, la “Coalición Visite EEUU”, lanzada oficialmente el pasado 16 de enero por diez organizaciones, elabora una serie de recomendaciones que promoverá ante la Administración Trump para revitalizar el turismo extranjero, tomando en cuenta que la industria de viajes apoya de forma directa o indirecta $2,3 billones de productividad económica al año y 15,3 millones de empleos en EEUU.

El descenso en el turismo comenzó en 2015, y la coalición ha achacado el fenómeno a factores como el aumento del valor del dólar –que encarece los productos y servicios para los turistas-, el complejo sistema de visas, y las ofertas de viajes para otras regiones del mundo.

Pero el “factor Trump”, según expertos, ha tenido un impacto porque, fiel a su retórica y promesas de campaña, Trump ha venido implementando políticas migratorias, como la veda a inmigrantes de países musulmanes, que han contribuido a ahuyentar el turismo internacional.

Tampoco ayuda que, según un informe global del Centro de Investigación Pew, la imagen de EEUU en el mundo ha sufrido desde el ascenso de Trump en el poder, y apenas una media del 22% de la  opinión pública en 37 países confía en que Trump hará un buen manejo de las relaciones internacionales.

País seguro y amigo

El mensaje de la coalición es que la seguridad nacional no está reñida con colgar el rótulo de bienvenida a turistas y empresarios extranjeros.

Geoff Freeman, principal ejecutivo de la “American Gaming Association”, uno de los grupos bajo el paraguas de la coalición, dijo que, a su juicio, Estados Unidos puede tender la alfombra de bienvenida a los extranjeros sin abandonar o perjudicar la seguridad nacional.

Mientras, el presidente de la “Asociación de Viajes de EEUU”, Roger Dow, coincidió con Freeman en que “podemos tener una fuerte seguridad y a la vez números robustos de viajeros internacionales” que viajen por motivos de turismo o negocios.

“Podemos hacer las dos cosas”, afirmó Dow.

Según datos de la Oficina Nacional de Viajes y Turismo, el número de visitantes internacionales a EEUU bajó en un cuatro por ciento entre enero y junio de 2017, a un total de 41 millones, respecto al mismo período en 2016. En julio pasado, el descenso fue del 9,3%, comparado al mismo mes en 2016.

Mientras los viajes internacionales aumentaron un 7,9% entre 2015 y 2017, el porcentaje que atrajo EEUU bajó del 13,6% al 11,9% durante ese periodo.

Países como Canadá, Australia, el Reino Unido, Italia y China, abarcaron más de la tajada que hubiese captado EEUU del turismo internacional.

Las cifras son alarmantes porque el sector de viajes y turismo figura entre los diez principales empleadores en 49 estados y el Distrito de Columbia, sede de la capital estadounidense, y es una vital fuente de ingresos para grandes áreas metropolitanas como Los Angeles (California), Nueva York, y Miami (Florida).

El descenso en la llegada de turistas y empresarios extranjeros a EEUU entre 2015 y 2017 tuvo un impacto tangible, ya que la economía estadounidense dejó de captar $32,200 millones en consumo y perdió el potencial de crear 100,000 empleos, según la coalición.

Entre enero y noviembre de 2017, el nivel de consumo de viajeros internacionales en EEUU registró un descenso del 3,3%, lo que se tradujo a una pérdida económica de $4,600 millones y unos 40,000 empleos, según datos divulgados a principios de mes por el Departamento de Comercio.