Los profundos cambios que han aceitado la máquina deportadora de los Estados Unidos

Sin aprobar nuevas leyes, este gobierno ha cambiado prácticamente cada aspecto del sistema migratorio para facilitar arrestos y deportaciones
Los profundos cambios que han aceitado la máquina deportadora de los Estados Unidos
El gobierno de Trump ha cambiado prácticas comunes para disminuir las oportunidades de los inmigrantes (Foto: Archivo)
Foto: AFP/Getty Images

El engranaje de la máquina deportadora, ya existente bajo anteriores presidentes, se ha acelerado considerablemente bajo el gobierno de Donald J. Trump,  con la implementación de cambios en política y práctica que han tocado prácticamente todos los aspectos del sistema.

Más allá de la anécdotas e historias de todos los días, abogados y activistas de todo el país vienen acumulando cifras y casos que ilustran cómo el gobierno de Donald Trump ha cambiado el trato que da a los inmigrantes en los Estados Unidos.

El resultado de 14 meses de un gobierno diferente en el área de aplicación de ley migratoria llega a una conclusión: no hay área de la ley, la política o la práctica que no haya cambiado, resultando en un futuro incierto para cualquier inmigrante que no tenga un estatus permanente en este país.

“El gobierno ha tocado prácticamente cada aspecto del sistema de aplicación de leyes migratoria”, dijo Greg Chen, de AILA. “El efecto ha sido tremendo y para el año que viene están pidiendo mucho más dinero al Congreso para hacer aún más”.

La Asociación Nacional de Abogados de Inmigración AILA divulgó este miércoles un análisis que engloba todos los cambios observados en las calles, los tribunales y la práctica de la ley migratoria por sus miles de miembros.

En él describen los principales cambios en la aplicación de la ley que están devastando a la comunidad inmigrante.

1. Se eliminaron programas de protección

La eliminación de los programas DACA, para jóvenes inmigrantes llegados en la infancia y TPS para migrantes de países que han sufrido un desastre natural o conflicto, está destinada a aumentar la cantidad de personas que pueden ser deportadas en el futuro, explica el reporte.

2. Se expanden los arrestos indiscriminados

Cada gobierno decide cuáles son sus prioridades de deportación. En el pasado, los delincuentes, personas peligrosas para la seguridad nacional, los inmigrantes recién llegados y los que tienen órdenes previas de deportación han estado en las listas de prioridad.

En general, y a pesar de contar con un presupuesto de casi 20 mil millones de dólares anuales, las agencias migratorias tienen la capacidad de deportar alrededor de 200,000 personas anualmente, no los 11 millones de indocumentados que están en el país.

“Nuestra experiencia es que en estos momentos ICE está persiguiendo a personas con años y familias en este país en forma bastante indiscriminada, enfocándose en poblaciones vulnerables y arrestándolos en tribunales estatales, llevando a sus hijos a la escuela o mientras esperan su green card”, dijo Alyson Sincavage, otra líder de AILA.

El gobierno de Trump ha expandido el uso de órdenes de arresto llamadas “detainers”, solicitudes que van a agencias locales para la entrega de personas que han sido arrestadas por alguna agencia local, sean o no convictas de un delito.

La administración Trump ha aumentado en un 65% la cantidad de estos “detainers”, de 86,000 en el año 2016 a más de 142,000 en el año 2017.

3. Tácticas agresivas de ICE

ICE, bajo las nuevas prioridades y órdenes de Trump, está yendo “mucho más allá” que lo permitido bajo otros gobiernos anteriores en su persecución de ciertos inmigrantes vulnerables.

Cómo olvidar el arresto de Rosa María, la niña de 10 años con parálisis cerebral, detenida cuando era transportada a su casa luego de sufrir una operación quirúrgica.

No es el único caso, según diversas anécdotas del reporte, ICE está acudiendo a lugares como los tribunales estatales donde muchas personas tienen que ir a responder a infracciones o a atestiguar como víctimas o testigos de delitos.

Noé , de Detroit, Michigan, arrestado y deportado en octubre pasado, fue uno de esos casos. Noé López-Mulato optaba por una visa U luego de declarar contra un individuo que disparó una pistola durante un juego de fútbol.  El hermano de Noé, José, sufrió una herida de bala cuando trató de impedir el tiroteo.

Ambos hermanos ayudaron a la justicia a detener al culpable y el policía que tomó su testimonio dijo que ambos eran personas “trabajadoras, que no hacen daño a nadie”.  Noé había presentado una solicitud de visa U, pero sin embargo, ICE lo fue a buscar y lo deportó.

ICE también está recogiendo a personas vulnerables, como patrocinadores de niños no acompañados, migrantes que están esperando una visa o beneficio migratorio y a presuntos pandilleros que convierte automáticamente en delincuentes bajo criterios personales de selección, afirma el análisis.

“En muchos casos estos individuos no han sido arrestados ni tienen ningún record”, reza el análisis. “Pero quedan señalados por ICE, que les niega beneficios migratorios y en muchos casos los refiere a deportación”.

4. No hay perdón en cortes de inmigración

El gobierno de Trump ha eliminado varias reglas que ayudaban a inmigrantes a permanecer en este país con permisos temporales o a aprovechar el patrocinio de un familiar para lograr la residencia.  Durante el gobierno de Obama, por ejemplo, se implementaron “waivers” o perdones, que se podían obtener antes de salir del país a una entrevista de residencia, evitando largas separaciones familiares.

Pero el pasado año, los fiscales de ICE comenzaron a negarse a permitir el cierre administrativo de casos para permitir el aprovechamiento de estos perdones. .

“En vez de pasar años separados, los familiares podían pedir un perdón y lograr su tarjeta verde sin tener que esperar años fuera del país”, dijo Hall. “Pero ahora los fiscales de ICE se niegan a facilitar los pasos que hacen falta. Esencialmente, buscan cualquier excusa para expulsar a los inmigrantes“.

5. Ataques a la independencia de los jueces de inmigración

El sistema de jueces de inmigración no pertenece al poder judicial independiente, sino que forma parte del ejecutivo, dentro del Departamento de Justicia de Estados Unidos y así, es más vulnerable a decisiones políticas.

A la cabeza del DOJ está Jeff Sessions, un político más conocido por sus posiciones radicales anti inmigrantes como senador de Alabama que como defensor de los derechos individuales. Bajo su tutela, el departamento está haciendo presión sobre los jueces migratorios para que sean más estrictos, procesen más rápido las deportaciones y cumplan cuotas.


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