¿Es Canadá una opción para deportados o tepesianos rechazados en Estados Unidos?

Tras un gran influjo de haitianos en los últimos meses, Canadá está a la expectativa de más solicitantes que tienen miedo de quedarse en Estados Unidos. Un experto canadiense explica los pros y contras.
¿Es Canadá una opción para deportados o tepesianos rechazados en Estados Unidos?
Una niña en un centro de refugiados en Quebec, Canadá
Foto: GEOFF ROBINS/AFP/Getty Images

Mientras en Estados Unidos el gobierno aprieta las tuercas al sistema migratorio y de asilo, en Canadá, el vecino con el que el país comparte su frontera norte, está recibiendo -y aprobando- más solicitudes de refugio que lo que se veía desde hace décadas.

De acuerdo un reciente reporte de PEW center, las solicitudes de asilo en Canadá se duplicaron en 2017 frente a los números de 2016. El mayor aumento lo tuvieron los Haitianos, que el año pasado recibieron la noticia de la cancelación del TPS en Estados Unidos.

Asímismo, la tasa de aceptación de solicitudes de asilo también aumentó en Canadá, llegando a 70% de los casos en los primeros meses de 2017, frente a sólo 44% de los casos en 2013.

Buena parte de las nuevas peticiones se deben a las restricciones que están ocurriendo en Estados Unidos con el gobierno de Trump, indicaron expertos.

En comparación a los procesos de asilo en Estados Unidos, el sistema canadiense parece más dispuesto a dar el beneficio de la duda al solicitante y los gobiernos provinciales financian abogados para quienes no puedan pagarse uno, explicó el abogado Douglas Cannon.

Cannon, cuyo bufete está en Vancouver, es uno de los más reputados especialistas migratorios de Canadá, con especialidad en refugiados, y habló con La Opinión para explicar el sistema canadiense.

“Desde que cambió el presidente vemos más llegadas de personas solicitando asilo y muchos vienen de Estados Unidos”, dijo Cannon. “Pero quiero que quede claro que no es tan fácil y hay acuerdos internacionales que nos prohíben aceptar a la mayoría de los refugiados que vienen de USA por tierra”.

Con esto, Cannon se refiere a presentarse en una garita migratoria canadiense y pedir asilo de esa manera.  El  llamado acuerdo de “tercer país”, del cual Canadá y Estados Unidos son signatarios

. El objetivo del mismo es evitar lo que llaman “asylum shopping”.

“Si entras por tierra por una garita, con pocas excepciones, te mandarán de regreso”, dijo Cannon.  “Lo que se quiere evitar es que la persona que no recibe asilo en un sitio, lo busque en el otro. Nuestros sistemas son similares, por lo tanto, no es bien visto que una persona que fue rechazada en Estados Unidos, venga a Canadá”.

Hay excepciones, incluyendo tener familiares residentes o protegidos ya en Canadá. Pero si uno llega por aire o por mar, o si entra al país de otra manera -ilegal- entonces es posible pedir refugio.

No obstante, con la intervención del procurador de Estados Unidos Jeff Sessions y los cambios a los procesos de asilo, el sistema canadiense luce cada vez mejor para muchos posibles refugiados.

Por ejemplo, en Canadá se impusieron límites de tiempo para considerar los casos, similares a los que se están criticando en los Estados Unidos, pero la diferencia es que allá “el beneficio de la duda se le da al inmigrante”, dijo el experto.

“Aquí en Canadá puedes ser reconocido como refugiado aunque no pruebes que estás en riesgo inmediato”, dijo Cannon. “La razón es que nuestra ley considera muy riesgoso jugar con la vida de las personas y solo tienes que comprobar que hay una oportunidad razonable de persecución si te regresan”.

Esto ha resultado en mayor número de aprobaciones, incluyendo las dos terceras partes de los salvadoreños y hondureños que han pedido refugio en Canadá, aunque las cifras son muy inferiores a las cantidades que lo hacen en Estados Unidos.

No obstante, el gobierno de Canadá está preocupado por un posible influjo de más refugiados y de personas que están perdiendo su TPS en los Estados  Unidos.

“El gobierno está preocupado”, dijo Cannon. “No ayuda en nada a la comunidad internacional cuando un país vecino de otro cambia las reglas radicalmente, es un desperdicio de recursos y fuerza a la gente que escapa a buscar los países más idóneos”.

El pasado año, Canadá solo aceptó un 27% de los solicitantes de refugio haitianos y, sin embargo, aceptaron el 68% de salvadoreños y el 67% de hondureños.  El 90% de casos de Siria, Yemen y Eritrea fueron aceptados.