El director de coro de SDSU demanda a exalumnos por difamación sobre relación amorosa con una estudiante

Patrick Walders alega difamación en torno a hechos privados por parte de Michael Sakell y Jess Barrera
El director de coro de SDSU demanda a exalumnos por difamación sobre relación amorosa con una estudiante
Patrick Walders está suspendido hasta que se esclarezcan los hechos.
Foto: www.bach-cantatas.com

Patrick Walders, de 43 años, ha trabajado para la Universidad Estatal de San Diego desde 2011, pero ha sido suspendido con sueldo durante más de un año mientras los funcionarios investigan una denuncia derivada de una supuesta relación sexual con una estudiante. Por tanto, el director de estudios corales de la entidad demandó hace ya un mes a dos ex estudiantes de música que, según él, lo difamaron en relación al suceso.

Presentada el 2 de abril en el Tribunal Superior de San Diego, la demanda alega difamación, divulgación pública de hechos privados y otras irregularidades cometidas por los ex estudiantes de música de SDSU Michael Sakell y Jess Barrera. En ella, Walders sostiene que la desinformación ha dañado su reputación y le ha costado oportunidades profesionales.

Las acusaciones se hacen eco de afirmaciones similares que Walders hizo contra Sakell, su antiguo asistente de enseñanza, el año pasado. En ese momento, Walders buscó infructuosamente una orden judicial para impedir que Sakell difundiera información supuestamente falsa sobre lo que Walders y una estudiante estaban haciendo cuando el chico interrumpió su encuentro privado durante un viaje patrocinado por SDSU a Austria en febrero de 2017.

En la demanda, se acusa a Sakell y Barrera de difundir información falsa a colegas profesionales y posibles empleadores en la pequeña comunidad coral de San Diego que “claramente tenía la intención de dañar a Walders y su reputación“.

El abogado de Sakell, Nicholas J. Moore, proporcionó una declaración en nombre de su cliente: “la verdad es una defensa absoluta ante un reclamo de difamación. Esperamos la deposición del Dr. Walders donde tendrá que testificar, bajo juramento, sobre sus relaciones con los estudiantes. Estamos seguros de que la evidencia mostrará que cualquier daño que el Dr. Walders haya sufrido es el resultado directo de su propia conducta inapropiada“.

Por su parte, Barrera dijo que algunos de los comentarios que la demanda dice que hizo sobre Walders fueron sacados de contexto y que no tiene la culpa de las consecuencias de las elecciones de Walders: “creo que lo ha hecho solo; no creo que haya muchos argumentos en mi contra”.

La demanda incluye ejemplos de la presunta difamación, como correos electrónicos supuestamente enviados por Sakell a varios contactos profesionales. Asimismo, se hace mención a que Sakell presuntamente contactó a estudiantes de la Universidad James Madison en Virginia, donde Walders una vez enseñó, y afirmó falsamente en mensajes de texto que Walders “drogó, violó” y “forzó a tener relaciones sexuales” a una estudiante. También se alega que Sakell se acercó a “dos reporteros locales” de cara a expandir la información, pero no se nombra a las organizaciones de noticias concretas.

Según una base de datos del grupo Transparent California, Walders recibe $77,000 dólares de la universidad estatal. La demanda fue presentada después de un artículo del 30 de marzo en el Union-Tribune sobre la suspensión pagada de Walders de tareas docentes en SDSU.