Agricultores de jardín comunitario piden agua para sus cultivos

Hace años la ciudad de Los Ángeles empezó a racionar el agua para hacer frente a la sequía, lo que preocupa a los agricultores con parcelas en el lugar
Agricultores de jardín comunitario piden agua para sus cultivos
06/06/18 / LOS ANGELES/ Javier Sanchez tours the section of the garden with no water at the Gaffey Street Community Garden in San Pedro. The community farm, with more than 250 parcels is in danger of extinction due to the drought. The north end of the garden has lost water altogether. In the sections with no water, only dry withered foliage remains. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Mientras escuchaba música regional mexicana, Cruz Soto esperaba pacientemente para llenar su barril de agua y poder regar su parcela en un jardín comunitario de San Pedro.

“Me gusta venir porque aquí se le va a uno el estrés. Me recuerda a México cuando todo el tiempo sembrábamos”, dice el hombre de 73 años, mientras ve el agua salir lentamente de una manguera. “Aquí no se le quita a uno el trabajo del campo. Ahora siembro tomatillo, jitomate, calabazas, papaya y nopales. Lo que no ocupe mucha agua”.

Desde hace 30 años Soto ha cultivado su pequeña parcela de frutas y verduras a cambio de una cuota anual. El jardín comunitario Gaffey Street Community Garden de San Pedro—localizado en un lote de cuatro acres del Departamento de Sanidad de la ciudad de Los Ángeles —esta dedicado principalmente para las personas mayores y discapacitadas.

Sin embargo, el pasado miércoles el agua dejó de corer a las 10:17 de la mañana .

“Ya es todo lo que nos tocó”, dijo Soto preocupado. “Eso esta muy mal porque hay mucha planta que necesita más agua”.

Cruz Soto llena un barril con el agua que sale de una manguera. El suministro del líquido fue reducido por el Departamento de Sanidad de la ciudad de Los Ángele,s propietario del jardín comuntiario Gaffery en San Pedro. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Agua racionada

El residente de Wilmington dijo que desde hace más de dos años, poco más de 200 agricultores reciben agua racionada dos veces por semana y deben cuidarla para regar sus cultivos.

A unas cuantas parcelas de distancia José Almanza, de 50 años, admiraba con orgullo y preocupación los aproximadamente 17 arboles de frutas que ha sembrado a través de los años. Aguacate, guayaba, papaya, manzanas, limón y duraznos forman parte de su cultivo.

“Yo empecé a venir con un amigo hace unos 13 años”, cuenta este residente de Wilmington. “Cuando llegué la tierra estaba muerta…me tomó unos dos años arreglarla”, recalcó.

Almanza dijo que esta discapacitado de por vida y considera su jardín un lugar de relajación. En cada visita, sus árboles le dicen como se sienten.

“En las hojas, en las ramas se ve, si están más caídas. Si veo que los árboles están tristes, vengo todos los días y si no, vengo cada dos días”, dijo el mexicano.

José Almanza junto a los árboles que ha sembrado en los 13 años que lleva con su parcela en el jardín comunitario Gaffey de San Pedro. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Sin embargo, él también se preocupa por la falta de agua. “Primero nos la cortaron completamente y después nos dieron poquita [agua]”, dijo Almanza.

Pero otros como Javier Sánchez y Francisco Segura, cuyas parcelas se localizan cerca de la entrada al lado norte del terreno, ya no reciben agua.

“Antes estaban cobrando 50 dólares [por parcela], después le bajaron a 30 dólares y ahora no nos cobraron porque ya no hay agua acá abajo”, dijo Sánchez, de 64 años.

Alrededor de sus lotes, hay otros completamente secos; en otras algún árbol lucha por sobrevivir solamente con el agua de la escasa lluvia.

Javier Sánchez observa con preocupación la sección del jardín comunitario Gaffey en San Pedro que ya no recibe agua. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Segura dijo que ha tenido su parcelita por más de cuatro décadas.  Sin importar que ahora se apoya de su bastón, él llega casi todos los días desde Carson.

“Esta bien venir aquí, aunque sea ver los pájaros volar y no estar encerrado”, expresa este hombre quien recuerda los mejores años del jardín comunitario.

“Yo empecé a venir en el 69, yo llegué joven. Entonces teníamos bastante agua. Todos nos ayudábamos. Pero hace poco empezaron con la política y nos cortaron el agua y la gente dejó de venir”, cuenta el mexicano.

Francisco Segura (izq.) atienda su jardín con la ayuda de Javier Sánchez. El lugar cuenta con más de 250 parcelas, pero el agua es una preocupación. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Como parte de los escasos sobrevivientes del lado norte del lote, Sánchez y Segura se ayudan mutuamente. Sánchez usualmente acarrea agua en su camioneta y la comparte con Segura, quien a cambio comparte la cosecha.

“Las verduras de aquí no son para vender. Son para consumo de la casa, pero cada vez es mas difícil mantenerlos”, dijo Sánchez.

Empiezan los problemas

El jardín comunitario de San Pedro, es considerado el más antiguo de la ciudad de Los Ángeles. Lo que originalmente era un oasis con amplio acceso al agua ahora se ha convertido en un sitio racionado y sin explicaciones para los agricultores.

En el 2014 el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, ordenó a los departamentos de la ciudad cortar el suministro de agua en un 20% para hacer frente a la sequía por la que atravesaba el estado. En el Departamento de Sanidad los funcionarios encontraron que el jardín comunitario gastaba hasta 300,000 galones de agua al mes y desde entonces comenzó el racionameinto a dos veces por semana, los miércoles y sábados por un periodo de unas dos o tres horas.

Los agricultores solamente piden que se les permita tener un poco más de agua para que sus cultivos no mueran. Después de todo, la siembra es lo que hace feliz a una gran mayoría de ellos que son de avanzada edad.

Partes del jardín comunitario están secas debido a la falta de agua.  (Aurelia Ventura/La Opinion)

Para la buena suerte de los agricultores, la ayuda ya esta en proceso. Paul Gómez, portavoz con el Buró de Sanidad de Los Ángeles dijo que ellos se reunieron con el concejal del Distrito 15 y una organización sin fines de lucro que ayudará con la supervisión de las parcelas.

“LA Sanitation [el Buró de Sanidad] se comprometió a diseñar e instalar una línea principal de distribución de riego con su propio medidor, donde los agricultores podrán conectarse con la asistencia de la organización sin fines de lucro”, dijo Gómez. “El diseño está casi completo y la construcción será realizada por un equipo de construcción de LA Sanitation”.

Añadió que los días de riego se han aumentado de dos a tres días a la semana de acuerdo con las pautas del Departamento de Agua y Energía.