Administración Trump no ha decidido qué hacer con los niños ya separados de sus padres

Una de las metas de la Administración es mermar las protecciones garantizadas por ley o decreto para los menores en la frontera
Administración Trump no ha decidido qué hacer con los niños ya separados de sus padres
Niños migrantes en albergues de EEUU.
Foto: Getty Images

WASHINGTON— La Administración Trump negó este miércoles que los más de 2,300 niños ya separados de sus padres en la frontera sur no podrán reunificarse con sus familias mientras sigan bajo custodia federal, al precisar que no ha tomado una decisión sobre el asunto.

Bajo fuertes presiones de líderes del Congreso, grupos de la sociedad civil y organismos internacionales, el presidente Donald Trump firmó hoy una orden ejecutiva que anula su política de separación de familias como elemento disuasorios contra la inmigración ilegal.

La orden ejecutiva continuará la detención de familias en la frontera, pero las mantendrá unidas mientras se tramiten sus casos en los tribunales criminales o de Inmigración; permite que el Pentágono aporte instalaciones para el alojamiento de las familias, y solicita una modificación del “Acuerdo Flores de 1997” para permitir la detención prolongada de niños –con sus padres- más allá de 20 días o hasta que concluyan sus casos.

Pero la Administración no ha explicado bien qué hará con los 2,342 niños que ya fueron separados de sus padres desde abril pasado.

En una declaración escrita, Brian Marriott, director de comunicaciones de la Administración para Niños y Familias (ACF, en inglés)  del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS), dijo que “aún es demasiado temprano” para determinar el destino de los niños, y la agencia sigue esperando más instrucciones de la Administración.

Esa entidad está a cargo del centenar de albergues que alojan a los aproximadamente 12,000 menores bajo custodia del gobierno federal mientras se procesan sus solicitudes. De ese total, unos 10,000 son niños no acompañados.

“Nuestro enfoque está en continuar dando servicios y cuidado de calidad a los menores en instalaciones financiadas por HHS/ORR, y reunificarlos con sus familiares u otros individuos apropiados, como siempre hemos hecho”, subrayó Marriott,

“La reunificación siempre es la meta final para quienes se les ha confiado el cuidado de niños no acompañados, y la administración trabaja hacia esa meta” para los menores bajo su custodia, agregó.

Según Marriott, un portavoz de ACF “habló indebidamente antes” sobre el efecto inmediato de la orden ejecutiva firmada por Trump.

Horas antes, en declaraciones al diario “The New York Times”,  Kenneth Wolfe, un portavoz de ACF, dijo que los niños ya separados en el marco de política de “tolerancia cero”, no serían reunificados de inmediato con sus familias, mientras los adultos siguen detenidos.

Según Wolfe, la Administración no haría exenciones en los casos ya en trámites, y así lo decidió la Casa Blanca.

“Puede decirte definitivamente que esa será la política”, dijo Wolfe.

La Administración tuvo que corregir la narrativa, después de que mantuvo además una campaña de control de daños por la repulsa generalizada hacia la política de separar a niños de sus familias.

Por órdenes del fiscal general, Jeff Sessions, las autoridades migratorias comenzaron a separar a niños de sus padres a mediados de abril pasado, y desde entonces Trump había hecho caso omiso a las condenas de su política.

Sus respuestas oscilaban entre culpar a los demócratas, argumentar que los adultos se hacían pasar por padres para cruzar ilegalmente, y afirmar que no tenía más remedio que separar a los niños.

Al firmar hoy la orden ejecutiva en el Despacho Oval, Trump dijo que mantendrá en pie la política de “tolerancia cero”, e insistió en que el Congreso debe ofrecer una legislación que elimine los “resquicios” que alientan la inmigración ilegal.

Ahora Trump espera que la Cámara de Representantes apruebe mañana sendas medidas que se ciñen a su plan migratorio para aumentar las medidas policiales en la frontera y al interior del país, restringir el proceso de asilo, y reducir la inmigración legal.