Centenares de miles de manifestantes en todo EEUU exigen reunificación de familias

Trump hizo caso omiso a las protestas e insistió en deportar a los inmigrantes indocumentados detenidos en la frontera "sin pasar años de maniobras legales"
Centenares de miles de manifestantes en todo EEUU exigen reunificación de familias
Jornada de protestas contó con la participación de Lin Manuel Miranda en Washington, DC.
Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON— Centenares de miles de familias, activistas, estudiantes y líderes cívicos, religiosos y sindicalistas tomaron este sábado las calles de costa a costa en EEUU para exigir un alto a los “bebés en cárceles” y la reunificación “inmediata” de familias separadas en la frontera sur.

Calificada como una de las movilizaciones nacionales más grandes de este año, la jornada de más de 780 protestas convocó a las calles a unos 400,000 manifestantes en ciudades como Los Ángeles (California), Chicago (Illinois), Nueva York, Dallas (Texas), Nashville (Tennessee), Atlanta (Georgia), y la capital estadounidense. También hubo marchas de solidaridad en Puerto Rico y varios países europeos.

Las protestas juntaron a activistas de las principales religiones y de diversas razas y nacionalidades, y combinaron actos de oración, cantos, llantos y consignas contra la política de “tolerancia cero” que puso en marcha la Administración Trump desde abril pasado.

Esa política, pensada para desalentar la emigración ilegal de Centroamérica, causó la separación de más de 2,300 niños de sus padres en la frontera sur desde principios del mes pasado.

Los carteles y mantas dieron voz a la indignación acumulada durante meses contra la política migratoria de la Administración Trump, que equipara a los inmigrantes indocumentados con “criminales y pandilleros”, y pide compasión con víctimas estadounidenses por delitos cometidos por ellos.

Así, mensajes como “racismo no es patriotismo“, “échenlos en noviembre”, “tengan vergüenza”, y “las familias merecen estar juntas“, compitieron con enormes afiches de niños encerrados en “jaulas” y títeres con la imagen del presidente Donald Trump y miembros de su Gabinete.

En Nueva York, unas 30,000 personas cruzaron el puente de Brooklyn y marcharon hasta la sede de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), mientras que en Los Angeles los manifestantes se congregaron frente a la alcaldía de la ciudad.

Lo que piden los manifestantes

Bajo el lema de “las Familias Merecen Estar Juntas” (“Families Belong Together, en inglés), los organizadores presentaron tres demandas concretas: la reunificación inmediata de las familias separadas cuando fueron detenidas y procesadas bajo cargos criminales por cruces ilegales;  el cese de las detenciones de familias, y un fin a la política de “tolerancia cero”.

En Washington, de la mano de celebridades como Diane Guerrero, América Ferrera, Alicia Keys y Lin Manuel Miranda, los organizadores calcularon que unas 30,000 personas se congregaron en el Parque Lafayette, frente a la Casa Blanca, para llevar sus consignas contra la separación familiar.

“Estados Unidos ha estado en esto antes. La gente afroamericana y minorías que han sido históricamente oprimidas y marginadas en este país y borradas de nuestra narrativa histórica han estado acá antes”, dijo la reverenda Traci Blackmon, de la Iglesia Unida de Cristo, al hablar de la separación de niños de esclavos y nativo-americanos.

“Pero la Historia dice que el amor siempre gana, y nosotros estamos del lado del amor”, enfatizó.

Keys leyó la una carta de una madre detenida, mientras que Miranda cantó una canción de cuna, “Dear Theodosia”, que compuso para su obra teatral “Hamilton”, y se la dedicó a los niños bajo custodia federal.

Las protestas son apenas el comienzo de una gran movilización contra la Administración y que debe culminar con una masiva participación en las urnas, dijo en exclusiva con este diario Guerrero, actriz de la popular serie “Orange is the New Black”.

“Sé del terror que he tenido viviendo sola en este país sin mis padres…. es totalmente racista decir que estos niños, las vidas de estos niños, no son tan importantes como las de otros niños”,  dijo Guerrero, nacida en Nueva Jersey de padres colombianos que fueron deportados junto con su hermano mayor a Colombia hace 15 años.

“Esto nos ha llegado muy cerca al corazón: nunca hemos visto algo así, niños en jaulas… hemos escuchado los gritos de los niños, y este es un mensaje para que todos nos unamos y digamos que no queremos vivir en esta clase de país. Tenemos que unirnos y votar, en noviembre tenemos la oportunidad de cambiar el curso de este país”,  afirmó. 

Vanita Gupta, presidenta de la “Conferencia de Liderazgo de Derechos Civiles”, uno de los organizadores, dijo a este diario que no hay ley que exija la separación de familias y la Administración tomó la decisión de separar a niños y causarles un “daño irreparable”.

“Hay alternativas más humanas a la detención de familias, pero la Administración ha hecho caso omiso”,  dijo Gupta.

La niña identificada únicamente como “Leah”, porque su madre es una inmigrante nicaragüense indocumentada, viajó desde Miami (Florida) y arrancó aplausos con su discurso.

De apenas 12 años, Leah, nacida en EEUU, lleva cuatro años como “activista” porque, según explicó a este diario, “no es justo” que la Administración esté causando tanto dolor a las familias.

Desde la tarima en el parque, “Leah” se mostró nerviosa y rompió en llanto al relatar la situación de su madre y el temor a perderla, pero el público la animó con aplausos y gritos de “te queremos”.

Acompañados con tambores y megáfonos en mano, los manifestantes enfilaron hacia la sede del Departamento de Justicia para condenar las declaraciones del fiscal general, Jeff Sessions, a quien señalan como uno de los arquitectos de la política actual.

El presidente Donald Trump, que afrontó protestas durante su visita a su cancha de golf en Bedminster (Nueva Jersey), hizo caso omiso a las protestas, reiterando en Twitter que los inmigrantes indocumentados deben ser deportados “INMEDIATAMENTE” sin pasar “años de maniobras legales”, repitiendo su queja de que los demócratas quieren “fronteras abiertas” y son “débiles contra el crimen”.

Su retórica incendiaria, además de ser falsa, no toma en cuenta que las leyes de EEUU y los tratados internacionales protegen el derecho al debido proceso y el derecho de toda persona a pedir asilo en este país.

Una lenta reunificación

Tras la repulsa internacional que generaron imágenes de niños en “jaulas” y echados en colchonetas en el piso, Trump firmó el pasado 20 de junio una orden ejecutiva para frenar la separación familiar, pero que mantiene la orden de detener a las familias, aunque ahora juntas.

La Administración Trump dijo esta semana que aún tiene bajo su custodia a unos 2,047 menores, dispersos en albergues de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS).

Sin embargo, esta semana, un juez federal del distrito sur de California, Dana Sabraw, dijo plazo a la Administración Trump a devolver a sus padres a los niños menores de 5 años para el próximo 10 de julio, y al resto para el próximo 26 de julio.

Pero, lejos de atenuar su política, la Administración Trump elabora un plan para restringir aún más el proceso de asilo, para frenar el flujo de inmigrantes indocumentados desde Centroamérica.

Los activistas exigen transparencia sobre el plan de reunificación de familias, pero la Administración replica que el “Acuerdo Flores” de 1997, que prohíbe la detención de menores por más de 20 días, dificulta el proceso de devolver a los niños.

La Administración es blanco de varias demandas entabladas por ACLU y otros grupos cívicos que buscan protección para los inmigrantes.

Una demanda presentada el viernes pasado acusa a las autoridades de abusar de los menores bajo su custodia, forzando a algunos a tomar medicamentos psicotrópicos para tratar la depresión y ansiedad que les ha causado el encierro.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sopesa medidas cautelares para cinco inmigrantes detenidos que fueron separados de sus hijos.

La jornada de protestas fue organizada por grupos como “MoveOn”, la “Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU), la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas (NDWA), y la “Conferencia de Liderazgo de Derechos Civiles” (LCCR), además de que es apoyada por decenas de organizaciones cívicas.