Descubren a terrorista español que se hacía pasar por chofer Uber en Brasil

Carlos García Julia, responsable de una matanza en Madrid en 1977, huyó a Suramérica en 1994
Descubren a terrorista español que se hacía pasar por chofer Uber en Brasil
Carlos García Juliá en 1977 y 2018
Foto: INTERPOL

Carlos García Julia, terrorista español, fue detenido en Sao Paulo, Brasil, donde se encontraba escondido como chofer de Uber, tras ser sentenciado por su participación en un comando ultraderechista responsables de una matanza en  Madrid en 1977.

García Julia fue condenado por la Audiencia Nacional española a 193 años de prisión como autor material de la matanza que dejó cinco muertos y cuatro heridos.

El miércoles, 41 años después de “la masacre de Atocha”, unos policías de la Superitendencia de Sao Paulo lo detuvieron en la puerta de su casa, en Barra Funda, un barrio de clase media de la ciudad, muy cerca de la sede de la Policía Federal. Le pidieron que les acompañara a la comisaría y allí verificaron su identidad.

A los 65 años edad, este fugitivo internacional residía tranquilamente en Sao Paulo con documentos falsos, haciéndose pasar por un ciudadano venezolano y viviendo con una compañera brasileña, trabajando como chofer de Uber.

Entró a Brasil a pie en 2001, por la ciudad de Pacaraima, estado de Roraima, en la frontera venezolana, con el nombre de Genaro Antonio Materan Flores.

Esa ciudad es ahora el principal acceso de los venezolanos que piden asilo en Brasil. Con una identidad en las manos, consiguió una licencia de conducir.

Tras la matanza del 24 enero de 1977, perpetrada junto a otros tres compañeros, García pasó semanas escondido. El 11 de marzo de 1977 fue detenido e ingresó en prisión. La Audiencia Nacional le condenó a 193 años. En 1991 se le concedió la libertad condicional y en 1994 salió rumbo a Paraguay con autorización judicial. Nunca más volvió a comparecer.

La Policía española había seguido su rastro por Paraguay, Bolivia (donde estuvo encarcelado), Chile, Argentina y Venezuela, pero fue cambiando de identidad y eludiendo a la justicia.

En mayo se le detectó en Brasil. En colaboración con Interpol, agentes brasileños y agregados españoles allí, se fue estrechando el cerco, hasta el 5 de diciembre, cuando fue detenido.

“Vivía en Brasil como si fuese un ciudadano venezolano”, informó Disney Rosseti, jefe de la policía federal, en Sao Paulo. “Ahora tenemos que aguardar el pedido de extradición de España”, señaló al diario ABC.