Úlceras por presión: ¿Por qué aparecen y cómo se pueden prevenir?

La gravedad de estas lesiones puede variar mucho
Úlceras por presión: ¿Por qué aparecen y cómo se pueden prevenir?
Foto: shutterstock

Las úlceras por presión se manifiestan a partir de la acumulación prolongada de tensión y presión sobre una parte determinada de la piel. La gravedad varía, pero pueden ser fácilmente prevenidas si no acumulas presión en exceso. Aquí te decimos todo lo referente a estas manifestaciones.

¿Qué son las úlceras por presión?

Las úlceras de decúbito (conocidas también como úlceras de presión o escaras) son lesiones de la piel y del contenido debajo de ella. Como su nombre sugiere, surgen a partir de la presión prolongada sobre la piel.

En un gran porcentaje de los casos, las úlceras de presión surgen en la piel que recubre las partes óseas del cuerpo, como los talones, caderas, tobillos y el coxis.

Causas

Estas úlceras surgen a raíz de la presión sometida sobre la piel que limita el flujo sanguíneo hacia ella. Factores relacionados con la movilidad reducida pueden hacer que la piel se sea más susceptible a ser dañada. Los tres factores más importantes son los siguientes:

  • Presión: El flujo sanguíneo transporta oxígeno a diversas partes del cuerpo humano. Sin el oxígeno y nutrientes, la piel se vuelve más propensa a dañarse y, con el tiempo, a morir.
  • Fricción: La fricción puede hacer que la piel frágil sea más vulnerable a lesionarse, especialmente si ella ya está húmeda.

Síntomas

Las úlceras por presión se clasifican según su profundidad, gravedad, y demás características. El grado de daño de la piel y tejidos varía: puede empezar desde piel roja, pero intacta, hasta lesiones que alcancen los huesos y músculos. Algunos de los síntomas son los siguientes:

  • Hinchazón
  • Drenaje similar al pus
  • Variabilidad en la temperatura corporal según áreas del cuerpo
  • Sensibilidad
  • Cambios inusuales en el color y textura de la piel.

Prevención

Lo más importante al momento de prevenir las úlceras por presión es cambiar constantemente de posición para así evitar la acumulación de tensión sobre la piel. Otras estrategias son el buen cuidado de la piel, alimentación balanceada y un buen consumo de líquidos.