Robo de electricidad, otro reto para México

El Gobierno investiga contratos energéticos de anteriores administraciones

Robo de electricidad, otro reto para México
Electricidad
Foto: Twiiter

MEXICO  – El presidente Andrés Manuel López Obrador inició una campaña en contra de la corrupción en el sistema de electricidad del país  cuyas pérdidas ––según sus cuentas–– se asemejan al robo de petróleo y salpica hasta los más altos rangos de administraciones federales: los presidentes, pero también la población en general.

“Este combate es parejo”, dijo en su más reciente conferencia de prensa

En la mira se encuentran desde los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón (por supuestos contratos “leoninos”); Enrique Peña Nieto por pagos durante su gobierno a tres empresas aparentemente sin trabajo justificado hasta la gente que de manera clandestina se cuelga de las redes para no pagar los servicios de la paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) y que son conocidos coloquialmente como “diablitos”.

Frente a tales acusaciones, el expresidente Calderón saltó en Twitter y solicitó pruebas porque se le acusa de haber sido favorecido porque después de concluir su mandato en 2012 trabajó para una de las empresas que supuestamente fueron favorecidas por la CFE. “Si no las tienen (las pruebas) es mejor que guarden silencio”.

Por ahora el gobierno mexicano adelantó que investigará los contrataos que se entregaron a las empresas Carso (del magnate Carlos Slim), IEnova y TransCanada porque siete gasoductos que operan y deberían surtir gas para el proceso de producción de electricidad no están operando a pesar de que se les paga puntualmente. Tras el anuncio, las acciones de las compañías cayeron en la Bolsa Mexicana de Valores.

El director de la CFE, Manuel Bartlett detalló que estos contratos fueron celebrados durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto y en ellos, estuvo involucrado el actual diputado federal Enrique Ochoa Reza, quien en ese momento era director de la CFE.

Un estudio publicado en octubre pasado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, una organización de la sociedad civil que investiga temas de interés para las empresas, denunció que de las  364 unidades de compra de la paraestatal, 91 fueron identificadas como “riesgosas” por sus procedimientos de contratación (falta e competencia y transparencia) durante el sexenio de Peña a pesar de tratarse de sumas millonarias (casi 50 millones de dólares).

Desde otro tipo de corrupción, más del día a día en la calle, la CFE ha denunciado que las pérdidas por “diablitos” representa el 6% de su producción anual, esto es alrededor de 1,300 millones de dólares anuales entre domicilios y negocios particulares, vendedores ambulantes que quieren evadir los pagos de tarifas eléctricas.