Sube un 12% el número de desamparados en Los Ángeles. Ya son cerca de 59 mil

Los resultados hacen parte del conteo anual de desamparados en el condado de Los Ángeles y dan muestra de la disparidad económica y deterioro crónico de la ciudad
Sube un 12% el número de desamparados en Los Ángeles. Ya son cerca de 59 mil
El número de personas en tiendas y refugios improvisados ​​ha ido en aumento en los últimos años.
Foto: FREDERIC J. BROWN/AFP/Getty Images

El número de personas desamparadas en el condado de Los Ángeles aumentó un 12% durante el año pasado llegando a un estimado de 58,936 personas, según cifras publicadas hoy por la Autoridad de Servicios a Desamparados en Los Ángeles (LAHSA por sus siglas en inglés).

El condado de Los Ángeles vió un incremento del 12% con respecto a los 52,765 desamparados contados en el 2018. Sin embargo, la ciudad de Los Ángeles tuvo un aumento aún mayor, del 16%, llegando a 36,300 desamparados en el conteo del 2019. Los números excluyen las ciudades de Glendale, Pasadena y Long Beach.

El conteo del año pasado había mostrado una disminución general del 4% con respecto al 2017. Sin embargo, los número del presente año muestran que, a pesar de los proyectos para resolver el problema de indigencia, se han evidenciado pocos progresos. La crisis de vivienda asequible, el aumento del costo de vida, y la disparidad económica está llevando a más personas a vivir en situaciones de precariedad, inestabilidad económica y pobreza extrema en una de las urbes consideradas más ricas del mundo.

El número de personas “crónicamente en estado de indigencia” aumento un 17%, mientras que el número de jóvenes que experimentan situaciones de desamparo subió un 24%. Además, el número de personas en tiendas y refugios improvisados ​​aumentó un 17% y el número de personas en vehículos aumentó un 5%. Es importante notar que, de acuerdo con el reporte presentado hoy “la mayoría de las personas sin hogar no reportan enfermedades mentales graves o abuso de sustancias”.

Resultados del conteo de personas desamparadas en el condado de Los Ángeles.

Más personas viven en la pobreza

A pesar de que el año pasado más de 21,631 personas pasaron de vivir en la calle a una residencia permanente a través de los servicios prestados por LAHSA, el número de personas que se quedaron sin hogar fue mucho mayor “debido a fuerzas económicas y sistemas interconectados al cuidado infantil, salud mental, justicia penal y el mercado de la vivienda”, los cuales sobrepasaron las posibilidades de resultados positivos, según el comunicado de prensa publicado hoy.

“Nuestra capacidad para llegar, servir y alojar a las personas sin hogar ha aumentado enormemente desde que los votantes hicieron inversiones sin precedentes en nuestro sistema de servicios para personas sin hogar en 2016 y 2017”, dijo Peter Lynn, director ejecutivo de LAHSA. “Y al mismo tiempo, nuestra crisis regional de asequibilidad de la vivienda continúa llevando a miles de personas a la falta de vivienda. Es fundamental que trabajemos con los miembros de la comunidad local y todos los niveles de gobierno para aumentar las viviendas asequibles, limitar los aumentos de renta y prevenir los desalojos injustos mientras continuamos ampliando y refinando nuestro sistema “.

El conteo de este año reveló que el 23% de las personas que viven en situaciones de indigencia y desamparo, más de 9,200 personas, se quedaron sin hogar por primera vez el año pasado. La mayoría (53%) mencionó las dificultades económicas como la causa.

“La crisis de personas sin hogar tardó décadas en crearse, y sabíamos que no se resolvería de la noche a la mañana, pero eso no significa que estos últimos números no sean desalentadores”, dijo la Supervisora ​​Janice Hahn. “A pesar de que nuestros datos muestran que estamos albergando a más personas que nunca, es difícil ser optimista cuando ese progreso se ve abrumado por la cantidad de personas que se quedan sin hogar. “Este dato deja en claro los serios desafíos que enfrentamos, pero no cambia el compromiso de esta Junta de abordar esta crisis sin precedentes con recursos sin precedentes”.

La tendencia negativa es un problema que está lacerando a gran parte del estado de California, el cual se suma a la falta de estrategias gubernamentales a nivel de ciudad y estatal para responder a las necesidades de las personas que experimentan dificultades financieras, falta de trabajo digno y bien remunerado, y la falta de vivienda asequible en una zona donde el costo de vida sigue aumentando.