Trabajadores de supermercados Ralph, Vons, Pavillions y Albertson podrían ir a huelga

La última negociación del nuevo contrato tendrá lugar este domingo
Trabajadores de supermercados Ralph, Vons, Pavillions y Albertson podrían ir a huelga
Pablo Novelo junto a otros trabajadores se preparan para una eventual huelga.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Hubo un tiempo en que trabajar para un supermercado era considerado un muy buen empleo, con beneficios y salarios decentes para poder mantener a una familia. Pero esos días han quedado atrás.

Al menos, eso es lo que asegura Pablo Novelo y otros trabajadores de supermercado que están pendientes de las negociaciones del Sindicato de Trabajadores Unidos de la Industria de Alimentos y el Comercio (UFCW Local 770) y la corporación que maneja las tiendas de alimentos.

“Yo siempre recomendaba trabajar en un supermercado, pero hoy no puedo recomendar a nadie, ni siquiera a mis hijos, porque ya no nos pagan ni tenemos los beneficios de antes. Algunos empleados cobran casi el salario mínimo, a pesar de tener años en la empresa. Hace años que no nos dan un aumento”, indicó Pablo Novelo, que trabaja hace 30 años en Vons de Pasadena.

Los trabajadores de Ralph, Vons, Pavillions y Albertson están negociando diferentes contratos. El contrato de Ralphs es el primero, y lo siguen los otros tres, pero los trabajadores de todas las tiendas, así como los miembros de UFCW Local 770 están unidos y se apoyarán mutuamente, de no llegarse a un acuerdo y todos irán a huelga, apoyando a sus compañeros.

Kroger es la empresa matriz de Ralph y Albertsons y el contrato con los trabajadores venció en marzo. Hasta el momento UFCW ha sostenido más de 30 sesiones de negociación con Kroger.

Preparándose para una falta de acuerdo

El miércoles por la mañana, decenas de trabajadores y miembros de UFCW se reunieron para preparar pancartas, por las dudas de que ambas partes no puedan llegar a un arreglo y los empleados tengan que ir a huelga.

Gabriela Reina y Martha Groth eran dos de las trabajadoras que habían ofrecido su tiempo para ayudar con los carteles.

“No pedimos mucho, sólo queremos un contrato justo y razonable”, indicó Groth.

“Nadie quiere una huelga, estamos luchando no sólo por nuestros derechos, pero también por los derechos de los futuros empleados y no estamos pidiendo nada ridículo. Pedimos un aumento de 3 dólares en los próximos 3 años, mientras que la corporación nos ofreció poco más de un dólar, 40 centavos el primer año y 35 centavos los próximos dos”, indicó Novelo.

El domingo 8 de septiembre, la corporación hará su última oferta al sindicato y los trabajadores podrán votar lunes y martes. De no llegar a un acuerdo, trabajadores y miembros de UFCW Local 770 irán a huelga.

“Hace 6 meses que estamos negociando, pero la corporación no está actuando de buena fe”, indicó Danny García, director de organización interna y vicepresidente de UFCW Local 770. García indicó que la corporación le cortaba horas a los empleados. El director mencionó el uso cada vez más común de los cajas donde el cliente paga por sí mismo (self check-outs) sin la asistencia de un cajero y cómo esa práctica destruye puestos de trabajo.

“Quizás la gente está apurada y elige pagar en un self check-out, sin darse cuenta de que ese modo la corporación le paga a una persona menos”, explicó. “Sus pensiones, sus planes de salud están en peligro. El costo de vida ha ido en aumento en los últimos años, pero los sueldos han quedado igual”, agregó García.

De no llegar a un acuerdo, los trabajadores irán a huelga.

Disparidad y brecha salarial

“En Los Ángeles, el costo de vida aumentó un 4% y sin embargo la corporación nos ofreció menos del 2% de aumento”, señaló Michael Shimpock, director de comunicaciones de UFCW Local 770.

Shimpock mencionó que, al mismo tiempo que los trabajadores no han tenido un aumento de sueldo, el CEO de la corporación se dio a sí mismo un aumento del 19% y dio aumentos del 34% a otros ejecutivos de la compañía.  Tanto Ralphs como Vons recibieron 1,000,000 de dólares de rebaja de impuestos, como resultado de la medida de la Administración Trump”, agregó.

“Es hora de que la corporación comience a considerar a los empleados que hacen el trabajo”, opinó Sharon Cote, trabajadora de Vons en Pasadena desde hace 8 años.

El canario de las minas

La semana pasada, miles de trabajadores de Ralphs lanzaron una campaña informativa dirigida a los consumidores en 196 tiendas Ralphs en toda la región ofreciendo a los clientes enviarles una alerta de aviso de seis horas en caso de que haya huelgas para protestar por la propuesta de Ralphs.

“Los trabajadores de supermercado somos un poco como los canarios que utilizaban los mineros para detectar pérdidas de gas. Otros trabajadores quizás están en las sombras, pero nosotros estamos en contacto constante con los clientes. Nuestra lucha beneficiará a otros trabajadores, sentando presendente”, indicó Shimpock.

“Nadie quiere una huelga’

Todos los entrevistados coincidieron en que una huelga podría perjudicarlos, pero que no tienen otra salida.

En 2003-2004, los trabajadores de supermercados estuvieron 4 meses en huelga, hasta que finalmente pudieron alcanzar un acuerdo.

“Muchos trabajadores perdieron sus autos, sus casas, incluso hubo suicidios”, recordó Shimpock.

Aurelia Ventura colaboró con el reporte.