Psíquica de Florida cobró $1.6 millones para quitar una maldición familiar

"Una bruja en Suramérica maldijo a tu familia"
Psíquica de Florida cobró $1.6 millones para quitar una maldición familiar
Sherry Tina Uwanawich
Foto: Alguacil de Broward

Una supuesta psíquica de Florida fue sentenciada a tres años de prisión por estafar a una mujer de Texas por $1.6 millones de dólares.

Sherry Tina Uwanawich, también conocida como Jacqueline Miller, prometió acabar con una maldición que pesaba sobre la consultante y su familia. Las mujeres se conocieron en un mall de Houston en 2007.

Según el NY Times, la víctima, una estudiante de medicina, se acercó a la psíquica en busca de ayuda contra la depresión que sufría por la muerte de su madre. Uwanawich le dijo que una bruja en Suramérica, de donde es la familia de la estudiante, había maldecido a su familia. La psíquica afirmó que la depresión y la muerte de la madre eran consecuencia de esa maldición.

Uwanawich hizo “trabajos” a la víctima por una década. Los entonces estudiante tomó préstamos educativos adicionales y trabajaba horas extras en un bar para poder pagar por los cristales, elementos de meditación y velas que la psíquica pedía.

Entregó hasta la herencia

El tiempo pasaba y los costos para retirar la maldición ascendían cada día más. Uwanawich, que se mudó a Florida en 2018, llegó a pedir tarjetas de regalo, ropa y en algún momento exigió el alquiler de un vehículo para continuar con el proceso.

La estudiante depositaba el dinero en las cuentas de banco de Uwanawich. En siete años llegó a enviar entre $550,000 y $1.5 millones de dólares. Parte del dinero era la herencia que recibió por la muerte de su padre.

La verdad

La mentira se supo en 2014 cuando la mujer estafada visitó a Uwanawich, quien confesó que la maldición fue su invención.

La estudiante entonces buscó a Bob Nygaard, un expolicía de Nueva York, experto en fraude de psíquicos. El hombre consiguió que el FBI se hiciera cargo del caso y Uwanawich terminó siendo procesada.

La mujer argumentó en su defensa que su “familia de gitanos” la obligaron a convertirse en una psíquica. También dijo que su “esposo gitano” la golpeaba si no traía dinero a casa.

A Uwanawich se le acusó de fraude electrónico. La mujer también deberá devolver el dinero.