Mecánico ligado a terroristas ISIS saboteó avión de American Airlines en Miami

Ahora enfrenta hasta 20 años de prisión
Mecánico ligado a terroristas ISIS saboteó avión de American Airlines en Miami
El vuelo iba de Miami a Bahamas
Foto: DANIEL SLIM/AFP/Getty Images

El mecánico de American Airlines que desactivó un sistema de navegación clave en un avión que salía de Miami, diciendo que lo hizo por una disputa laboral, tenía videos de propaganda del grupo terrorista ISIS en su teléfono celular, dijeron ayer los fiscales federales en la corte.

Abdul-Majeed Marouf Ahmed Alani (60), ciudadano estadounidense de origen iraquí, fue arrestado el pasado 5 de septiembre.

La fiscal María Medetis afirmó que cuando los investigadores lo interrogaron les dijo que tenía un “lado malo” y que “quería hacer algo para retrasar” el avión el 17 de julio que estaba programado para volar de Miami a Nassau (Bahamas), con 150 personas a bordo, informó el diario Miami Herald.

Un compañero de trabajo dijo a los investigadores que Alani había dicho una vez que su hermano era miembro del ISIS y que viajó a Irak en marzo para visitarlo.

Las autoridades también descubrieron un artículo de noviembre de 2018 que le habían enviado sobre uno de los accidentes del Boeing 737 Max 8, y que describía problemas con el sistema de navegación.

“Lo que hiciste fue como mínimo muy imprudente. Fue inconcebible”, dijo la juez federal Chris McAliley a Alani en la corte el miércoles.

Las autoridades también dijeron que al menos uno de los videos de ISIS fue descargado en el teléfono de Alani y enviado a otra persona con un mensaje que llamaba a Alá a “usar todo tu poder contra el Kafir”, o no creyentes del Islam.

Aunque se le negó la fianza durante el proceso, Alani no fue acusado de un delito relacionado con el terrorismo. Fue señalado de “dañar, destruir o deshabilitar deliberadamente un avión”.

Enfrenta hasta 20 años de prisión por el cargo de sabotaje. Alani inicialmente dijo que saboteó el Boeing 737 en el Aeropuerto Internacional de Miami porque las negociaciones laborales estaban perjudicando sus posibilidades de ganar horas extras.

El sabotaje se descubrió cuando otro mecánico inspeccionó el avión en el hangar de la aerolínea y encontró un tubo suelto en frente del tren delantero que había sido obstruido deliberadamente.

Alani confesó que sólo quería “causar un retraso o cancelar el vuelo en anticipación de la obtención de horas extras”, según la declaración jurada.

El acusado vivía en Tracy (California), pero regularmente viajaba a Miami para trabajar como mecánico.