El plan de Trump para agilizar solicitudes de asilo sólo acelera las deportaciones

Los refugiados son rechazados casi en automático al presentar sus casos a través del programa PACR
El plan de Trump para agilizar solicitudes de asilo sólo acelera las deportaciones
Casos de asilo en manos de la Patrulla Fronteriza.
Foto: PAUL RATJE / AFP vía Getty Images

La administración del presidente Donald Trump decidió extender un programa piloto a través del cual agentes de la Patrulla Fronteriza revisan las peticiones de asilo de forma rápida para darle agilidad al proceso, pero que activistas y abogados de inmigración consideran que se trata de un mecanismo encaminado a rechazar a los refugiados y ponerlos en proceso de deportación.

El programa denominado PACR (Prompt Asylum Claim Review) inició en octubre de manera experimental en la frontera de El Paso, Texas, pero que a partir de este martes se implementará en todos los puntos fronterizos.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha criticado este plan de Trump por lo que a principios de diciembre interpuso una demanda ante una corte federal para evitar que se siga llevando a cabo, ya que asegura que los solicitantes de asilo procesados a través de PACR son privados de sus derechos legales.

La demanda de la ACLU, presentada en conjunto con el Centro de Defensa de Inmigrantes de las Américas, establece que los refugiados registrados en este programa -y también en otro llamado HARP (proceso de revisión humanitaria de asilo) que es exclusivo para mexicanos-, son prácticamente incomunicados, están bajo la custodia de agentes de la Patrulla Fronteriza, no tiene acceso a un abogado y sólo cuentan con 30 minutos para presentar su petición.

Los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en las garitas de Estados Unidos son quienes deciden, casi de inmediato, si el caso debe ir a una corte de inmigración. De unas mil solicitudes de asilo procesadas a través de PACR en El Paso durante la etapa inicial, según reportes extraoficiales, se estima casi todas fueron rechazadas y se emitieron al menos 500 órdenes de deportación.

Actualmente se estima que cerca de 60,000 migrantes centroamericanos viven en las ciudades fronterizas de México en espera de que sus casos sean resueltos en una corte de inmigración de Estados Unidos debido al programa Protocolos de Protección de Migrantes (MPP) o ‘Remain in México’.

Para el gobierno, el PACR es una revisión rápida de solicitud de asilo que agiliza el proceso para miles de migrantes que aguardan en la frontera, muchos de ellos viviendo en los llamados campos de concentración de refugiados.

Pero para la ACLU se trata de un programa engañoso que en su fase experimental rechazó y deportó a cientos de refugiados que llegaron por la garita de El Paso, Texas.