Jay Z explica por qué se quedó sentado mientras sonaba el himno en el Super Bowl

El cantante, junto con su esposa Beyoncé, fue objeto de severas críticas al respecto
Jay Z explica por qué se quedó sentado mientras sonaba el himno en el Super Bowl
Jay-Z.
Foto: Getty Images

Este domingo a nadie se le pasó por alto que Beyoncé y Jay Z se quedaron sentados en las gradas mientras la cantante Demi Lovato interpretaba el himno nacional antes del inicio de la Super Bowl.

Muchos quisieron interpretar su gesto como una señal de apoyo a los jugadores a los que la NFL sancionó en su momento por hacer eso mismo, o arrodillarse, para condenar la brutalidad policial contra la comunidad negra estadounidense. Otros no dudaron en tildar al matrimonio de hipócrita en vista de que el rapero se había encargado de co-producir el evento a través de una de sus compañías y cuenta además con participaciones en la liga nacional de fútbol americano.

Sin embargo, en esta ocasión ambas partes han querido leer demasiado entre líneas, ya que él ha aclarado ahora que no estaba tratando de mandar ningún mensaje a través de su lenguaje corporal.

“Lo que pasó es que llegamos al estadio y nos sentamos justo cuando estaban a punto de empezar. Mi mujer me dijo: ‘Conozco muy bien esta sensación’. Ella estaba muy nerviosa porque ha actuado antes en esa cita, aunque yo no”, ha desvelado el músico para justificar que se pusiera en ‘modo artista’ y se olvidara de demostrar su sentimiento patriótico mientras trataba de apreciar el gran trabajo que realizó Lovato.

“Estaba analizando todo el espectáculo, prestando atención a si el micrófono estaba encendido o si las pistas de sonido estaban bien ajustadas… Como músico, tuve que explicar a los organizadores que, si no escuchas bien el audio, no puedes concentrarte del todo”, ha apuntado durante su aparición este martes en la universidad de Columbia para charlar con los alumnos.

Por otra parte, Jay Z jamás habría elegido ese momento para posicionarse políticamente, con su hija mayor Blue Ivy presente.

“Nunca la pondríamos en esa situación tan delicada”, ha afirmado. “Además, si le hubiéramos dicho que estábamos planeando hacer algo por el estilo, se habría notado, y mucho. Es la típica niña que, en cuanto se sube al coche y cierra la puerta, empieza a preguntar: ‘¿Hemos llegados ya?¿ Cuánto queda?’. No habría podido disimular por los nervios”.