Esta famosa cantante sobrevivía con tan solo 800 calorías al día

A pesar de cambiar, se resiste a utilizar las palabras "trastorno alimenticio" para definir su situación

Esta famosa cantante sobrevivía con tan solo 800 calorías al día
Foto: Shutterstock

A diferencia de otras celebridades, que caen en el viejo tópico de afirmar que beber mucha agua y dormir ocho horas al día es el único secreto de su belleza, Carrie Underwood no trata de ocultar lo duro que trabaja para moldear su figura y poder dar lo mejor de sí misma sobre el escenario durante sus agotadoras giras. De hecho, cuenta con un gimnasio portátil que la acompaña a todas partes, al igual que su entrenadora personal, cuando sale a la carretera.

Además de seguir una alimentación muy saludable que define como “una dieta vegetariana con aspiraciones de ser vegana”, la artista también entrena siete días a la semana si se le presenta la ocasión: “Es que sé que probablemente la siguiente no podré hacerlo”, señala ella en la entrevista que acaba de conceder a la revista Women’s Health, refiriéndose a su apretada agenda como estrella country y madre de dos hijos pequeños.

Sin embargo, encontrar ese equilibrio le ha costado mucho. En los inicios de su carrera, mientras participaba en el concurso ‘American Idol’ que acabó ganando, la intérprete permitió que las críticas acerca de su aumento de peso le afectaran: “Sé que no debería de haberme importado lo que otra gente pensara de mí, pero me sentía cansada y no paraba de comprarme ropa más grande. Sabía que sería mejor que dejara de comer tanta pasta y quesadillas, y permití que los ‘haters’ se convirtieran en mi principal motivación”.

En un principio, la estrategia dio resultado y empezó a dormir mejor, además de contar con mucha más energía, pero acabó llevándolo demasiado lejos: según sus cálculos, antes de asistir a la gala de los Country Music Association Awards de 2005, estaba sobreviviendo con apenas 800 calorías diarias.

“El problema es que recaía a lo grande y me sentía fatal conmigo misma, y así recomenzaba todo el ciclo. En realidad, tu cuerpo te está gritando que necesita más calorías y carbohidratos”, ha recordado, al mismo tiempo que se resiste a utilizar las palabras “trastorno alimenticio” para definir su situación. “No creo que fuera eso”, matiza.

En la actualidad, Carrie se centra en seguir ciertas reglas y vigilar cuidadosamente la cantidad de proteínas, carbohibratos y grasas que consume cada día para mantenerse en forma: “Me encantan las normas. Es como me siento bien conmigo misma y así funciono”.