La orden era quedarse en casa, pero ellos no tenían un hogar

Por lo menos 10 desamparados han sido víctimas del coronavirus en el condado de LA; autoridades anuncian más apoyo.

Una persona sin hogar acostada en una calle de Los Ángeles.
Una persona sin hogar acostada en una calle de Los Ángeles.
Foto: Frederic J. BROWN / Getty Images

Mientras el estado de California recomendaba a todos sus habitantes no salieran de casa esta semana para evitar el aumento en las infecciones, los desamparados enfrentaban la realidad de no tener un hogar para refugiarse.

El martes por la tarde durante el anuncio diario de casos de coronavirus COVID-19, la directora del departamento de salud pública, Bárbara Ferrer anunció 570 casos nuevos de coronavirus en el condado de Los Ángeles. Diez casos fueron de personas sin hogar.

“Un caso esta bajo investigación de una persona [infectada] que pudo haber residido en uno de los refugios de la ciudad”, dijo Ferrer.

Un reporte presentado a finales de marzo reveló que posiblemente la pandemia del COVID-19 pudiera matar a más de 3,400 desamparados en Estados Unidos.

En California, esos números podrían alcanzar hasta las 1,200 muertes, incluyendo 400 en el condado de Los Ángeles, según investigadores de la Facultad de Salud Pública Fielding de UCLA, la Universidad de Boston y la Universidad de Pennsylvania.

Se estima que en el condado de Los Ángeles hay más de 58.000 indigentes. De este total, más del 47% eran de origen latino.

En California

El estado aumentó los esfuerzos para proveer un techo temporal a las personas desamparadas y así, mantenerlas alejados de las infecciones.

El gobernador Gavin Newsom anunció el viernes que aumentarían la cifra de cuartos de hoteles para las personas sin hogar. La reacción fue tan rápida que tres días después, las Autoridades de Servicios para Desamparados de Los Ángeles (LASHA) ya lo estaban anunciando: 356 camas extra en hoteles y moteles del condado.

Esto es parte del programa “Project Roomkey”, que planea conseguir 15 miles camas durante los próximos días, con el esfuerzo del condado de Los Ángeles, el gobierno estatal, FEMA, el Departamento de Bomberos de Los Ángeles y los proveedores de servicios. El objetivo es proteger a las personas con síntomas y de alto riesgo que experimentan la falta de vivienda.

“A medida que COVID-19 continúa extendiéndose por todo el país, tenemos la responsabilidad moral y ética de hacer nuestra parte”, dijo la supervisora del condado Hilda Solís, quien hizo una invitación a los hoteles y moteles a participar.

“Project Roomkey garantizará que las personas reciban servicios integrales como servicios de seguridad, de comidas, de salud mental y atención médica durante la crisis de salud pública”, subrayó la supervisora.

Mediante este proyecto, los gobiernos estatales y locales recibirán hasta un 75% de reembolso de costos compartidos de FEMA para habitaciones de hotel y motel.

Ciudad de LA

El alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti anunció la semana pasada que nueve centros YMCA también apoyarán a los desamparados.

“La junta de Obras Publicas aprobó la histórica asociación con el YMCA donde nueve locaciones estarán disponibles para personas que quieran darse una ducha, utilizar los baños, para las personas que viven en las calles, pero necesitan tener la misma limpieza que los que estamos en nuestros hogares”, dijo Garcetti el viernes.

Los veteranos del área de Brentwood también recibirán una cama mediante el nuevo Bridge Home, una asociación entre la ciudad y el condado de Los Ángeles, que ofrecerá 50 camas para veteranos sin hogar que no muestran síntomas del coronavirus.

El refugio fue diseñado originalmente para instalar 100 camas, pero se redujo para ayudar a los veteranos a cumplir con las pautas de distanciamiento social, según la oficina del concejal Mike Bonin.

Intensifican medidas

En un esfuerzo para proteger a las personas sin hogar, Andy Bales, presidente y CEO de la Union Rescue Mission, un refugio para desamparados en el área de Skid Row, dijo que están tomando medidas drásticas para que no haya un brote en la misión.

Bales dijo que han descansado temporalmente a los empleados de la tercera edad. Todos los que entran a la misión, empleados y residentes, deben acatar las ordenes de lavarse las manos cada media hora por lo menos y mantener su distancia de seis pies uno de otro.

“Agregamos estaciones de lavamanos en cada piso, ofrecimos mascaras y estamos limpiando todo… las señoras que viven aquí han ofrecido su ayuda”, dijo Bales.

El CEO indicó que desde que comenzaron los contagios se ha incrementado un aumento a las casi mil personas que ya servían. Muchas de estos individuos -entre 150 y 200- son quienes se rehusaban antes a entrar al refugio.

“Vemos que todas las personas están experimentando más que nunca el estrés y temor”, dijo Bales. “Solo del miedo la gente ha llegado a pensar que tienen los síntomas del coronavirus. Una vez estuvimos a punto de enviar a un residente al hospital porque creíamos que estaba contagiado, pero no fue así”.

Pese a que en el refugio no se ha reportado ningún caso de algún residente infectado, este miércoles si hubo una pérdida de un empleado.

“Era un compañero que manejaba una de las camionetas”, expresó Bales. “Pensamos que se había contagiado afuera del refugio porque le hicimos exámenes a sus compañeros y todos resultaron negativos”.

Desafortunadamente el joven, del que no se reveló su nombre, estuvo en cuidados intensivos y ayer en la mañana falleció.

El alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti anunció la semana pasada que nueve centros YMCA también apoyarán a los desamparados.

“La junta de Obras Publicas aprobó la histórica asociación con el YMCA donde nueve locaciones estarán disponibles para personas que quieran darse una ducha, utilizar los baños, para las personas que viven en las calles, pero necesitan tener la misma limpieza que los que estamos en nuestros hogares”, dijo Garcetti el viernes.

Los veteranos del área de Brentwood también recibirán una cama mediante el nuevo Bridge Home, una asociación entre la ciudad y el condado de Los Ángeles, que ofrecerá 50 camas para veteranos sin hogar que no muestran síntomas del coronavirus.

El refugio fue diseñado originalmente para instalar 100 camas, pero se redujo para ayudar a los veteranos a cumplir con las pautas de distanciamiento social, según la oficina del concejal Mike Bonin.