Mejorando el Distrito de Control de Inundaciones del condado de LA
El Departamento de Obras Públicas planea alivios para la tranquilidad de la comunidad
Renderin de como se pudieran ver los espacios compartidos. (Suministrada Public Works) Crédito: Cortesía
Entre las cosas que más le preocupa a las personas durante la pandemia del coronavirus está el saber qué tan seguro y eficiente continuará siendo el servicio del agua.
Por ello, los funcionarios del condado de Los Ángeles hicieron hincapié en asegurar que no hay escasez de agua y que tampoco está contaminada con ningún virus, incluyendo el COVID-19.
Todo lo contrario, indicaron, el condado de Los Ángeles continua trabajando arduamente en proyectos para mejorar y retener el agua que ingieren sus más de 10 millones de habitantes.
Dan Lafferty, subdirector del área de servicio central de recursos hídricos para el Departamento de Obras Públicas, dijo para La Opinón que hay algunos proyectos que —pese a ser costosos— tendrán un impacto positivo y mejorado para la calidad del agua además de proporcionar a suministros alternativos de agua potable o para compensar los usos existentes del riego.
Uno de ellos es continuar mejorando el Distrito de Control de Inundaciones del condado de Ángeles, que desde que se construyó en 1915 ha prevenido de manera exitosa inundaciones ya que antes de su existencia se había cobrado vidas y dañado severamente propiedades.
En específico
Actualmente el Distrito de Control de Inundaciones abarca más de 2,700 millas cuadradas y casi 2.1 millones de parcelas en 6 cuencas principales. Incluye infraestructura de drenaje dentro de 86 ciudades incorporadas, así como las áreas no incorporadas del condado de Los Ángeles.
Esto incluye 14 represas y embalses importantes, 483 millas de canal abierto, 27 terrenos de expansión, 3,330 millas de desagües pluviales subterráneos, 47 plantas de bombeo, 172 cuencas de escombros, 27 sitios de colocación de sedimentos, tres barreras de intrusión de agua de mar y un estimado de 82,000 cuencas de captura.
“Es un sistema muy eficiente para mover agua. Proporciona certeza en términos de hacia dónde se dirigen esas aguas de inundación”, indicó Lafferty.
No obstante con el tiempo el Departamento de Obras Públicas, que está encargado de supervisarlo, se ha dado cuenta cuenta que el proyecto carecía de espacio abierto para el hábitat y las oportunidades recreativas. A medida que Los Ángeles ha crecido y las áreas urbanas se han vuelto más densas, la necesidad de estos espacios han aumentado.
“Aunque sabemos que puede ser que los sistemas se diseñaron originalmente de cierta manera, hay lugares donde podemos cambiar eso y proporcionar algunas de estas otras oportunidades que realmente tienen una gran necesidad dentro de nuestras comunidades”, dijo Lafferty.
Indicó que por ejemplo, puede ser algo que mientras mejore el sistema de control de inundaciones también cree un espacio recreativo, un área de hábitat o senderos para caminar o añadir bancas con sombras para que la gente se relaje.
“También hay una creciente preocupación por la calidad del agua que fluye dentro de nuestro sistema y en última instancia, se descarga en el océano y puede afectar la calidad del agua que experimentan los bañistas”, dijo Lafferty.
Por lo tanto, el distrito de control de inundaciones y el condado han estado trabajando durante casi 15 años para cambiar las perspectivas sobre la infraestructura y proyectos futuros para ver qué tipo de proyectos múltiples se deberían incluir.