Cómo hacer bolillos en casa, es fácil y económico

Corteza crujiente, suave y esponjoso por dentro, para tortas, molletes o unas tostadas con mantequilla
Cómo hacer bolillos en casa, es fácil y económico
Foto: Kaboompics .com / Pexels

El bolillo, telera o pan español es el clásico pan de trigo o pan de sal, crujiente por fuera y suave y esponjoso por dentro que ofrece un montón de posibilidades para ser disfrutado, deleitar nuestro paladar y dar saciedad a nuestro estómago.

Para rellenarlo y hacer tortas; molletes con frijoles y queso para la cena o el desayuno; rebanarlo y untarlo con mantequilla o mermelada, comerlo con una taza de chocolate; para acompañar las comidas, guisos, sopas y cremas; o si se ofrece “el remedio para el susto”.

El bolillo es uno de los panes que nunca está demás tener en casa, ya que se puede aprovechar de muchas formas, hacerlo es muy sencillo y económico. Te dejamos la receta para preparar en casa estos panes romboides con su hendidura al centro.

Ingredientes

(Para 10 bolillos)

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 2 cucharadas de sal
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada y media de levadura seca
  • 1 taza y media de agua
  • 3 cucharadas de manteca vegetal o aceite

Preparación

  1. Forma una fuente de harina, al centro coloca la levadura y media taza de agua tibia para que se disuelva. Espera 10 minutos para que la levadura se active.
  2. Mezcla poco a poco la harina de trigo con el agua. Añade la sal y el azúcar poco a poco
  3. Incorpora la manteca vegetal o aceite y continúa integrando la masa con fuerza.
  4. Amasa por 10 minutos hasta formar una masa elástica y firme.
  5. Coloca la masa en un tazón y cúbrela con un plástico para que no se seque. Déjala reposar por una hora aproximadamente hasta que duplique su tamaño y luego amasa de nuevo.
  6. Corta la masa en 10 partes iguales y dales forma de bolita. Después, forma un rollito con el centro abultado y los extremos en punta.
  7. Colócalos en una charola forrada con papel encerado.
  8. Utiliza un cuchillo para cortar una línea de extremo a extremo en cada bolillo. Déjalos reposar nuevamente hasta que su tamaño se duplique.
  9. Mezcla media taza de agua y una cucharadita de sal en un vaso. Barniza los bolillos con ayuda de la brocha para alimentos.
  10. Mete las charolas al horno precalentado a una temperatura de 250 grados. En la parte inferior coloca otra charola con agua y hornea por 15 minutos o hasta que alcancen un aspecto dorado.

Así es como puedes disfrutar de un bolillo recién horneado y sin salir de casa. Este pan puede guardarse algunos días en una panera o bolsa de papel para que su corteza permanezca crujiente y no fomentar la formación de moho. También puedes refrigerarlo si posteriormente deseas tostarlo.

Recuerda que al pan duro también se le puede sacar provecho.