Hispano cruzó el Atlántico en velero para sortear cuarentena y celebrar día del padre con su familia

Tras 85 días de travesía, José Manuel Ballestero pudo reencontrarse con su papá de 90 años en su pueblo natal
Hispano cruzó el Atlántico en velero para sortear cuarentena y celebrar día del padre con su familia
Es la segunda travesía transatlántica en velero del argentino.
Foto: S. Hermann & F. Richter / Pixabay

Un navegante argentino hizo una travesía de 85 días para cruzar el océano Atlántico y poder reencontrarse con su familia en su ciudad natal, Mar del Plata (Argentina) en medio de la pandemia del coronavirus. El hombre pudo así festejar el día del padre junto a su progenitor de 90 años.

Juan Manuel Ballestero, de 47 años, partió el 24 de marzo de 2020 de la isla de Porto Santo, situada el archipiélago portugués de Madeira, frente a las costas del continente africano. Su objetivo era pasar con sus seres queridos la destacada fecha.

Prácticamente tres meses después, Ballestero logró su cometido y el pasado miércoles 17 de junio amarró su velero ‘Skua’ en el club náutico de Mar del Plata. Allí tuvo que esperar tres días hasta superar los protocolos de seguridad que requiere la actual crisis sanitaria.

Fue el sábado 20 de junio cuando el hombre pudo por fin abrazar a su padre Carlos, un exmarinero nonagenario e ir juntos a la casa familiar, donde debe cumplir 14 días de cuarentena. Allí se encontró también con su madre Nilda, de 82 años.

La “emoción” y “felicidad” que dijo sentir el navegante se adelantaron gracias a que un empresario del puerto y amigo suyo le pagó una prueba COVID en un laboratorio privado, que arrojó el resultado negativo tres días después. Esto le permitió completar el aislamiento en casa de sus progenitores.

Lástima que esto es en el marco de una pandemia maldita, de cuarentenas y demás, pero ojalá que volvamos a la normalidad todos. Ojalá nos veamos pronto”, diría el hombre en un video privado que envió a sus familiares poco antes de llegar a puerto, según publico infobae.

Ballesteros no era un inexperto en cruzar el Atlántico. Ya en 2011 el marplatense salvó la distancia que separa Barcelona y su ciudad natal. Ahora asegura que está “terminando de ordenar” en su cabeza todo lo que vivió durante esta segunda travesía transoceánica.