Las cinco historias más increíbles de Jimi Hendrix a 50 años de su fallecimiento

Desde un cover improvisado de una canción de los Beatles hasta ser vetado por la BBC, así era la excéntrica leyenda del rock
Las cinco historias más increíbles de Jimi Hendrix a 50 años de su fallecimiento
Jimi Hendrix
Foto: EUGENE GARCIA/EFE / EFE

Con tan solo cuatro años de carrera a Jimi Hendrix le bastó para consolidarse como uno de los mejores guitarristas de la historia, sino es que el más grande desde que se inventó el rock and roll.

Desgraciadamente, el 18 de septiembre de 1970 el nacido en Seattle perdió la vida, por lo que hoy se celebran 50 años desde que dio su último solo de guitarra.

Sin embargo, su corta vida dentro del medio dio pie para que cosechar anécdotas propias de una estrella de rock. El prodigio comenzó a tocar su mítico instrumento a los 15 años, pero fue con The Jimi Hendrix Experience donde alcanzó la fama en el año del 66.

El Salón de la Fama del Rock and Roll tiene estas cinco experiencias que solamente le pasarían a alguien como Jimi Hendrix.

1.- Su primera vez en la televisión

Tras haber tocado en 1965 para The Isley Brothers y haber hecho una gira con la leyenda del género, Little Richard, fue después de esto cuando le llegó su oportunidad de brillar en la pantalla chica a lado de los cantantes Buddy & Stacy para el show del Canal 5 de Nashville, “Night Train”.

Convocado para interpretar el tema “Shotgun”, era bien sabido que Hendrix era un guitarrista excéntrico, totalmente fuera de tono al programa donde iba a estar, excentricidad que obviamente se notó en pantalla. Parado a la derecha del baterista, el histrión realizó momentos raros, iba en otro ritmo y con expresiones en el rostro poco aptas para el público de ese entonces.

Por tal razón los productores de televisión pensaron dos o tres veces más darle otra oportunidad a la leyenda del rock and roll.

2.- La Boa Rosa

Aunque muchos piensan que el emblemático show en vivo de Hendrix fue en Woodstock 1969, pueden estar un poco equivocados. La esencia del mago de las cuerdas se mostró de manera más íntima en el Monterey Pop Festival, dos años antes (no confundir con Monterrey, Nuevo León).

El nada mainstream concierto californiano, con más de 50 mil personas asistiendo, vio a grandes bandas como The Who, Janis Joplin, Otis Redding y por supuesto, el talentoso Jimi.

El guitarrista lo dio todo en el escenario, tocó con los dientes, con la guitarra a la espalda, la quemó, la rompió en pedazos que después aventó al público. Pero lo más peculiar que saltó a la vista fue su vestimenta adornada con una particular bufanda o boa de plumas rosada.

“Jimi la llamaba su ‘boa mágica’ porque le trajo mucha suerte… puesto que lo utilizó en la portada de su álbum debut “Are You Experienced” y en su mejor concierto, Monterey Pop”, confesó en una entrevista Karl Ferris, el fotógrafo del concierto llevado a cabo en California.

Tal fue el impacto de dicha boa, que se subastó en más de 14 mil dólares.

3.- Admiración por The Beatles

Para 1967 a Jimi le tocó el reto de tocar en el Saville Theatre de Londres días después de que los Beatles sacaran su icónico Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Por si esto fuera poco, entre el público estarían Paul McCartney y George Harrison.

Sin ton ni son, y a pesar de la negativa del bajista de su banda, Noel Redding (según la cinta del 2013 “All is by my Side”), Hendrix decidió sorprender a todos tocando antes de empezar formalmente el concierto dicha canción del cuarteto de Liverpool.

Según la BBC y NME, el legendario guitarrista no sabía de la presencia de sus colegas ingleses en el público. Aún así, para McCartney ese recuerdo fue uno de los más bonitos que tiene, porque Hendrix se le hacía brillante y lo admiraba mucho.

“Pensar que ese álbum había significado tanto para él como para hacerlo el domingo por la noche, tres días después del lanzamiento.

“Debe haber estado tan metido en eso, porque normalmente podría tomar un día para el ensayo y luego podrías preguntarte si lo pondrías, pero simplemente abrió con eso.

“Es un cumplido bastante importante en la carrera de cualquiera. Lo pongo como uno de los grandes honores de mi carrera”, afirmó el vigente miembro de The Beatles.

4.- La travesura a la BBC

El 4 de enero de 1969 el programa “Happening for Lulu” tuvo su segunda emisión y, para hacerlo más especial y no aprendiendo el error de “Night Train”, convocaron a Jimi como su invitado estelar.

El show, conducido por la cantante, actriz y ganadora del prestigioso Eurovision, Lulu, tenía mucha emoción de conocer a Hendrix. Lo que buscaban los productores es que al final ambos interpretaran “To Sir, With Love”, no sin antes The Jimi Hendrix Experience interpretara “Voodo Child” y “Hey Joe”, para dar paso a la artista británica.

Sin embargo, Jimi y su banda pasaron por alto las indicaciones del productor Stanley Dorfman y tocaron otras canciones, entre ellas “Sunshine of Your Love” de Cream, sin permitir que Lulu se hiciera presente en el escenario.

“Bueno, cortémosla con esta basura. Quiero dedicar una canción a los Cream, independientemente del tipo de grupo en el que estén. Se lo dedicamos a Eric Clapton, Ginger Baker y Jack Bruce”, arruinando los planes para el programa.

5.- Un supergrupo que nunca existió

Quien cumple 50 años de fallecido estuvo a punto de formar una banda con el histórico trompetista de jazz Miles Davis, el pródigo baterista Tony Williams y en el bajo nada más y nada menos que Paul McCartney.

¿La razón? En 1969 Davis dejó el tranquilo camino del jazz y el R&B para unirse a la onda psicodélica con su disco “Bitches Brew”, por lo que manejó la posibilidad de formar dicha agrupación.

A pesar de que, por telegrama, el 21 de octubre de 1969, se le envió formalmente la invitación a McCartney, su agente comunicó a los interesados que se encontraba de vacaciones y estaría disponible. Así que la formación de dicha banda quedó pendiente.

No cabe duda alguna que Jimi Hendrix es uno de los guitarristas más icónicos, excéntricos y legendarios en la historia del rock y que en sus acordes guarda un sinfín de historias que quedaron escritas en las memorias de la música.