Hugo Valicente deja La Opinión tras 34 años de dedicación y trabajo duro

El inmigrante argentino fue traductor, editor de estilo y encargado de tecnología

Hugo Valicente deja La Opinión tras 34 años de dedicación y trabajo duro
Hugo Valicente se retira de La Opinión. (Cortesia Hugo Valicente)
Foto: Cortesía

Hugo Valicente, un inmigrante argentino quien llegó a Los Ángeles en 1985, se jubiló del diario La Opinión después de 34 años ininterrumpidos de trabajo en el área editorial y tecnológica.

Todo comenzó cuando emigró a Los Ángeles en 1985.

Después de graduarme de arquitectura en la universidad, una carrera que nunca ejercí, hice un viaje por América Latina, y vine también a Los Ángeles”.

La sociedad angelina le gustó mucho y decidió quedarse.

“Llegué soltero, pero pocos años  después me casé en Los Ángeles. Mi esposa y yo nos conocimos desde la universidad en Argentina, y ella me alcanzó aquí”.

Hugo Valicente, a la salida de su ceremonia de naturalización en Los Ángeles en 1997. (La Opinión)

Su primer trabajo en el sur de California fue como instructor de manejo. “La escuela me daba un auto y eso me gustaba”.

Pero Hugo además de arquitectura, había estudiado letras durante dos años en Argentina, y aunque no se graduó de esta última carrera, le interesaba trabajar en un periódico.

“Solo duré 6, 7 meses como instructor de manejo; y como yo había dejado mi resume (curriculum) en La Opinión, me llamaron para un puesto como traductor de noticias y editoriales para la sección Metro del diario”.

Y duró como 5, 6 años en esa posición. “Luego fui editor de suplementos publicitarios por un par de años; y de ahí pasé a ser editor de estilo de la sección Metro”.

Hugo llegó a ser el editor de estilo de todo el diario La Opinión y tuvo a su cargo 20 empleados entre editores, traductores, correctores y dactiilógrafos. “Un editor de estilo en Estados Unidos también se encarga de que los artículos editoriales no le vayan a ocasionar problemas legales al diario y que la información sea  equilibrada”.

Hugo Valicente dedicó su vida laboral a La Opinión. (Cortesía Hugo Valicente)

Fue el organizador y compilador del Manual de Estilo de La Opinión con el apoyo del resto del equipo de editores de estilo.

A finales de los años 90 con el cambio digital del periódico, pasó a ser el encargado de operación y tecnología de la redacción. “En esa época, la redacción estaba formada por 120 empleados y tirábamos más de 150,000 ejemplares durante algunos picos, pero el promedio eran 120,000”.

A Hugo le tocó ser parte del equipo que lanzó el primer sitio web de La Opinión.

“Pasé entonces a ser parte del Departamento de Tecnología, y me tuve que enfocar más en la programación”.

Hugo recuerda que se puso a tomar cuánto curso de programación pudo en el Colegio para desempeñarse lo mejor posible en sus nuevas responsabilidades. Sus esfuerzos dieron fruto porque se quedó a cargo del Departamento de Tecnología.

Fue como jefe de este departamento, que se vino la crisis de salud por COVID-19 y todos los empleados se fueron a trabajar a sus casas. “Por suerte, cuando llegó la pandemia ya habíamos llevado todos los centros de datos locales a la nube; y la gente pudo trabajar desde su casa sin depender de la oficina”.

El coronavirus hizo reflexionar a Hugo y lo llevó a decidir que ya era tiempo de dejar La Opinión y jubilarse.

“He alcanzado un mínimo de independencia económica.Terminé de pagar mi casa. Mi esposa se acaba de jubilar, y pensé que juntando las jubilaciones de los dos, podemos vivir bien”.

Pero además a sus 62 años, Hugo quiere aprovechar el tiempo para hacer lo que no pudo mientras trabajaba duro en La Opinión. “Quiero viajar, estudiar, leer; rentar mi casa e ir a vivir a un lugar más barato que California”.

Su sueño es viajar a Europa, en donde he pasado bastantes vacaciones y establecerse unos años en el viejo continente para conocer más y experimentar un estilo de vida diferente.

“Tengo mucho interés en los viajes, las letras y la tecnología. Haber estudiado arquitectura fue un error, pero Argentina estaba en plena crisis y no tuve opción”.

Hugo está contento de jubilarse tras 35 años de mantenerse muy ocupado en La Opinión.

Por lo que se refiere al diario, le anima que hay un esfuerzo por mantenerlo vigente. “Para la gente sigue siendo un punto principal de referencia en información básica; y saldrá adelante porque aún sin los recursos de diarios como Los Angeles Times, para los lectores hispanos La Opinión, es Los Angeles Times, el diario al que le tienen confianza”.

Hugo está casado y es padre de una hija de 24 años.

Por estas tres décadas de dedicación a La Opinión, sus compañeros le dan las gracias a Hugo, y le desean la mejor de las suertes en sus años de jubilación.