Don Efra: ‘Supe de la marcha y decidí ir a vender’
La comunidad se solidariza con ambulante que se arriesgó a ir a protesta pro Trump para sacar ingresos con su venta de hot-dogs
Don Efra en plena venta. / cortesía Aracely González. Crédito: Cortesía
“Don Efra” dice no tenerle miedo a nada ni a nadie. Todos los días sale a vender sus “perros calientes” en Los Ángeles, pero el último 6 de enero decidió arriesgarse vender su producto a una multitud distinta.
Ese miércoles, estacionó su carrito a un costado de las escalinatas del Ayuntamiento de Los Angeles. Llevaba tocino, salchichas y frascos de kétchup, mayonesa y mostaza, para ofrecerlos durante una manifestación.
Sin embargo, esta vez los clientes no eran del todo amables. Se trataba de los partidarios del presidente Donald Trump, quienes se reunieron para protestar por el supuesto fraude en las elecciones de noviembre.
Su meta, según dieron a conocer, era “detener el robo” e intentar impedir la certificación de victoria del presidente electo, Joe Biden.

Las agresiones verbales
“Vete de aquí, “m. ther f…ker”, ¿Por qué no te vas a venderle a los de Biden?”, recuerda “Don Efra”que le dijeron. “No me agredieron físicamente, nada más con palabras”, expresó.
Efraín González, de 53 años de edad y oriundo de Puebla, México, fue identificado por L.A. Taco —un medio de comida, cultura y comunidad de Los Ángeles—como el vendedor que se atrevió a internarse entre estos manifestantes.
De hecho, un video de 8 segundos captado de la televisión y publicado por el cibernauta
@RAMSBRUH en su Twitter —donde se ve a “Don Efra” jalando su carrito de hot-dogs mientras viste una gorra de los Rams — ya ha sido visto por más de 356,000 personas.

“Yo solo veía que [los asistentes] se agarraban palabra con palabra y se decían de todo”, contó el hombre a La Opinión. “Pero como yo no me metía con nadie, por eso no me hicieron nada… [Creo que] si hubiera opinado algo, sí hubiera tenido problemas”.
Se salvó de problemas como el que vivió Christian Angelo Hill, un hombre afroamericano de19 años y del grupo Black Lives Matter, quien fue rociado en la cara con repelente para osos.
También, evitó ser agredido como Berlinda Nibo, una afroamericana que estuvo a punto de ser linchada frente al edificio del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD) por una turba que la roció con gas pimienta y la golpeó.
“Yo siempre he dicho, a mí me pueden decir de todo pero físicamente nunca permitiría que nadie me diera un puchón [empujón]. Este es mi trabajo; yo solo salgo a ganarme honradamente el pan de cada día y no quiero que nadie me falte el respeto”, expresó “Don Efra”.
Contó que para él es obligatorio salir a trabajar aún en medio de los riesgos que conlleva la pandemia por el COVID-19.
“La falta de dinero me agarro de sorpresa y me quedé atorado con los pagos… Ahorita, con lo que me han ayudado saldré de deudas y voy a pagar por los trámites para hacerme ciudadano. Así estaré mejor protegido”.
La solidaridad de la comunidad
La ayuda que ha recibido don Efraín surge de una cuenta de GoFundMe, que abrió su hija Aracely, cuya meta inicial era de recaudar $6,000. Al cierre de esta historia la recaudación era más de $9,300 provenientes de 339 donantes.
“La verdad, mi papá no quería nada, pero la comunidad lo andaba buscando… Querían saber de ese hombre que se atrevió a meterse entre los seguidores de Trump”, dijo Aracely, quien es estudiante de sociología en Cal State University Fullerton (CSUF).
“Decían: ‘Hay que ayudarlo’. Yo lo motivé para que aceptara a abrir la cuenta porque sé de lo difícil que es su trabajo y nuestra preocupación que salga a la calle todos los días”, añadió.

En efecto, don ‘Efra’ dijo que aquel 6 de enero “la necesidad de llevar el sustento” a la casa lo dirigió hacia la concentración de centenares de supremacistas blancos y seguidores del presidente Donald Trump.
“Yo siempre estoy al tanto de las noticias y de las manifestaciones, porque mi vida depende de los eventos”, indicó este vendedor ambulante. “Cuando hay alguna protesta, si se puede bajo el carrito, y si veo a la policía no lo bajo”.
Ese día, sin embargo, a pesar de la presencia de centenares de agentes del LAPD, prendió la estufa portátil y preparó los “perros calientes” envueltos en tocino.
“Yo sabía de esa marcha y tomé la decisión de irme para allá a vender; no me importaba nada, solamente que me dejaran trabajar” recordó. “Pero cuando ya empezaron agarrarse a trancazos mejor decidí irme”.
Sus ventas finales, sin embargo, no fueron muy buenas.
“Apenas saqué lo del día, como unos 120 dólares… Esa gente no compraba mucho; por las confrontaciones y los disgustos la gente se fue, y más cuando se empezaron a golpear”, aseveró.
“Yo alcancé un poco del gas que aventaron, me cayó un poco en los ojos, me los tallé y empecé a caminar hacia mi carro… Vendí un poquito, pero antes de que pasara algo más grave decidí irme”, abundó.
Pero ¿valió la pena haberse arriesgado en medio de la trifulca?, se le preguntó a don ‘Efra’.
“Para mí sí, porque los 20 dólares o 50 dólares que gane nadie me los va a dar, como tampoco si me falta comida o estoy sin trabajo. Esos 120 dólares que gané ese día me cayeron bien… No fue mucho, pero sirvieron de algo”.
No obstante, cuando la comunidad vio el video de sus ventas, acudió pronto al llamado de ayuda y decidió solidarizarse con él.
Para ayudar a don ‘Efra’ puedes visitar la pagina de GoFundMe AQUí