Familia de oficial del LAPD asesinado pide al fiscal ponerse en sus zapatos

A la luz de las nuevas políticas de George Gascón, temen algunos cargos sean desechados y les den una sentencia menor

Familia de oficial del LAPD asesinado pide al fiscal ponerse en sus zapatos
Rocío Díaz y su hija Anahí claman justicia por el asesinato de Juan José Díaz, oficial del LAPD. (Araceli Martínez/La Opinión)
Foto: Impremedia

¿Usted le perdonaría los cargos a quienes le quitaron la vida a un hijo? preguntaron Rocío Díaz y su hija Anahí al fiscal del condado de Los Ángeles, George Gascón.

Esta madre y su hija están profundamente preocupadas porque bajo las nuevas políticas del fiscal Gascón, los cargos de pandillerismo y otros contra los asesinos de Juan José Díaz, oficial del Departamento de la Policía de Los Ángeles (LAPD), se quieren desechar.

A semanas de que inicie el juicio contra tres presuntos pandilleros del condado de Riverside, acusados del asesinato del agente Juan José Díaz, su familia pidió al fiscal, apoyar a las víctimas del crimen no solo a los criminales.

Claman justicia para el oficial del LAPD, Juan José Díaz. (Cortesía Familia Díaz)

El oficial Juan José tenía solo 24 años cuando su vida fue apagada brutalmente en la madrugada del 27 de julio de 2019, en la esquina de Avenue 26 y Humboldt Street en el área de Lincoln Heights en Los Ángeles.

No estaba en funciones y vestido de civil salió a comer tacos con su novia y algunos amigos, cerca de su casa.

Cuando observó a un hombre pintando una barda con grafiti, se acercó y le pidió que parara. Poco tiempo después, al abordar un vehículo para retirarse del lugar, el presunto pandillero volvió con otros amigos y le disparó al oficial, causándole la muerte, mientras que dejó herido al hermano de su novia. De ahí, los tiradores emprendieron por la calle Figueroa, y se pusieron a disparar sin ton ni son. Milagrosamente nadie salió herido.

Una semana más tarde fueron aprehendidos tres individuos como sospechosos de participar en el asesinato del oficial Díaz. Fueron dos hombres: Francisco Talamantes de 23 años y Christian Facundo de 20 años; y una mujer, Ashlyn Smith de 18 años. Los tres viven en Temecula, California. Smith salió libre bajo fianza. Pero los tres enfrentarán juicio por asesinato a partir del 19 de marzo.

Rocío Díaz y Anahí Díaz esperan que se haga justicia para Juan José Díaz, oficial del LAPD. (Araceli Martínez/La Opinión)

Desde el trágico fallecimiento del oficial Juan José, su madre Rocío ha vivido atormentada, presa del dolor. “Eran como la 1:30 de la madrugada cuando escuché el ruido de un helicóptero sobrevolando el área y las sirenas de las patrullas”, recuerda.

Inquieta le mandó un texto a su hijo, preguntando si todo estaba bien. “Tenía esa costumbre de mandarle un mensaje cuando escuchaba el movimiento de las patrullas, y él me contestaba rápido, diciendo que no me preocupara, que todo estaba bien”.

Esta vez Rocío no tuvo respuesta alguna. “Pensé que tal vez estaba ocupado”.

A las 4 de la mañana, le tocaron a la puerta y cuando vio venir al jefe de su hijo, imaginó que a lo mejor lo habían golpeado, pero nunca que hubiera muerto.

“Cuando el capitán Alejandro Vargas, me dijo ‘mataron a Juan José’, el mundo se me vino encima”.

Y literalmente desde ese día, el mundo de Rocío y su familia se desmoronó. Juan José era su único hijo varón. Sarahy es la hija mayor; y Anahí, la menor.

La familia del agente del LAPD, Juan José Díaz convirtió su cuarto en su casa en un pequeño museo para honrar su memoria. (Araceli Martínez/La Opinión).

“Juan José se hizo policía a los 21 años. Trabajaba para una Unidad Especial del LAPD. Él desde niño quiso ser oficial. ‘Quiero defender a la ciudad’, me decía”.

Él soñaba con ser un ejemplo y un mentor para los niños que no tienen un padre que los guíe, dice su progenitora.

Sin embargo, a Rocío nunca le agradó la idea de que su único hijo fuera policía. Temía por su vida y cada vez que escuchaba el ulular de una sirena, se le ponían los nervios de punta.

Cuando me entregó su placa de policía y me pidió que se la pusiera sobre su uniforme, en lugar de darme gusto, sentí tristeza”.

Él siempre le decía que no se preocupara: “Si tengo que dar la vida por salvar a alguien, no me importa”, recuerda que su hijo le repetía.

Después de enterrar a Juan José, la ex fiscal Jackie Lacey les prometió que se haría justicia, pero los cambios a las políticas emprendidos por el actual fiscal George Gascón, mantienen a la familia angustiada.

La familia del oficial del LAPD, Juan José Díaz quiere hablar con el fiscal George Gascón. (Araceli Martínez/La Opinión)

“Durante su campaña, él se sentó y escuchó las historias de las familias de los criminales, y está bien, pero como fiscal su deber es defender a las víctimas y escucharnos a nosotros también”, dice Anahí.

Y tienen razones para sentirse molestos, ya que el fiscal que lleva el caso, les ha dicho que a los acusados, les van a quitar los cargos de pandillerismo y de asesinato a un policía porque en ese momento no estaba en funciones como agente.

Eso significa darles una condena de 20 a 25 años de cárcel con la probabilidad de salir libres. Eso no lo aceptamos. Las familias de estas personas pueden abrazar a sus hijos, escucharlos y besarlos. Nosotros nunca más vamos a tener a Juan José”, dice su madre.

Y confía que no comprende como el fiscal Gascón no defiende a las víctimas de crímenes, cuando él fue policía por más de 20 años.

“No quiero ser egoísta, pero me gustaría que por un minuto, el fiscal se imaginará que a quien mataron, es su hijo. Cómo se sentiría; y si él no nos apoya para que se haga justicia, quién más nos va a defender”.

La familia del oficial Juan José ha tenido que contratar a un abogado para su propia defensa, ya que no le tienen confianza a la fiscalía.

“Queremos que nos represente a todos no a un solo lado”, dice Anahi quien comparte que su hermano tenía una personalidad juguetona. “Era el típico hermano que le hace la vida imposible a las hermanas. Nos despertaba en la noche. Se nos aventaba a la  cama. No es de los que te decían, te quiero mucho, pero a su manera nos demostraba su amor, y era el protector de nuestra casa”.

Exigen justicia por el asesinato del oficial del LAPD, Juan Díaz. (Araceli Martínez/La Opinión)

Anahí cree que los pandilleros mataron a su hermano porque cuando les pidió que no pintaran la pared con sus símbolos, pensaron que tal vez era de otra pandilla opositora.  “Él era así, si veía a alguien haciendo algo que no era correcto, se los decía”.

Su madre Rocío revela que el sueño de su hijo era casarse, tener sus hijos y comprar una casa, pero en cuestión de minutos se los arrebataron.

“Mi hijo era mi vida. Era muy apegado a mí, más que a su padre”, dice llena de dolor.

La oficina del fiscal Gascón respondió diciendo que el asesinato sin sentido del oficial Díaz fue trágico y horrible. “Nuestra oficina buscará que se haga justicia y procederá para que se le dé una sentencia de por vida si es condenado”.

Los interesados en comunicarse con la familia, pueden contactar a Paula Ramírez al: 323-328-7502 o escribir a: JusticeforJuanDiaz@gmail.com