El Papa Francisco autoriza que obispos y cardenales sean juzgados por un tribunal penal

La nueva regla permite que los cardenales y obispos acusados de delitos penales sean juzgados por fiscales de la ciudad de El Vaticano

El Papa Francisco autoriza que obispos y cardenales sean juzgados por un tribunal penal
El papa Francisco en el Vaticano.
Foto: Riccardo Antimiani / EFE

El papa Francisco envió una carta el viernes a los cardenales y obispos católicos diciendo que ha eliminado los obstáculos procesales que les permitían evitar ser procesados por el tribunal penal no religioso del Vaticano.

La nueva regla dictada por el papa Francisco permite que los cardenales y obispos acusados de delitos penales sean juzgados por los fiscales de la ciudad-estado del Vaticano en lugar de solo por el Tribunal de Casación, que está presidido por otros cardenales, reportó The Catholic Telegraph.

La ley anterior especificaba que el Tribunal de Casaciones era el único tribunal que podía juzgar a cardenales y obispos en casos penales.

El cambio significa que los jueces de la Ciudad del Vaticano, que no son cardenales, tienen la autoridad para fallar en tales casos.

La enmienda, que se aplica a una ley del Vaticano establecida hace un año, se produce después de que el pontífice abordara el tema del enjuiciamiento, en la inauguración del año judicial el 27 de marzo.

La enmienda fue emitida por el Papa Francisco en una carta apostólica “enmendando la jurisdicción de los órganos judiciales del Estado de la Ciudad del Vaticano”, y emitida motu proprio (“por su propio impulso”).

La enmienda papal toma nota de la excepción a esta regla contenida en el canon 1405 del Código de Derecho Canónico, que dice que solo el Papa puede juzgar a cardenales y obispos en casos penales relacionados con asuntos espirituales o una violación de la ley de la Iglesia que involucre el pecado y la imposición de sanciones eclesiales.

“La necesidad imperiosa de que el sistema procesal actual, también mediante cambios apropiados en la ley, garantice la igualdad de todos los miembros de la iglesia y su igual dignidad y posición, sin privilegios se remontan a otros tiempos que ya no están en consonancia con las responsabilidades que le corresponden a cada uno en la edificación de la Iglesia”, escribió el Papa en su carta el viernes.

El Tribunal de Casación está formado por el cardenal prefecto, dos cardenales miembros de la Signatura y dos o más jueces designados por períodos de tres años.

Con el cambio, los fiscales de la ciudad-estado solo necesitan la autorización previa del papa Francisco para juzgar a obispos y cardenales en cualquier caso penal de la Ciudad del Vaticano.

Los cardenales y obispos enviados a juicio por delitos penales comunes (no relacionados con la violación de las leyes eclesiásticas reguladas por el Derecho Canónico) serán por tanto juzgados como todos los demás por el mismo tribunal de El Vaticano.