Bartlett, en la mira de Washington

Se dice que el funcionario participó en el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kike” Camarena, en febrero de 1985

Bartlett, en la mira de Washington
Manuel Bartlett Díaz
Foto: Agencia Reforma

En el “Quién es quién” de la política mexicana, Manuel Bartlett Díaz, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), se distingue, no tanto por sus logros sino por su negro historial.

Bartlett inició su carrera en el PRI y ha ocupado, entre otros cargos, los de secretario de Gobernación, gobernador de Puebla y senador en dos ocasiones. Pero se le conoce, principalmente, por el papel que desempeñó en 1988 durante la tristemente célebre “caída del sistema”, como se le denomina al supuesto fraude electoral que habría cometido el PRI para ganar la presidencia ese año.

En ese entonces, Bartlett era secretario de Gobernación y responsable de la jornada electoral. México había implementado, por primera vez, un sistema de resultados preliminares. Durante varias horas, la información recibida indicaba que Cuauhtémoc Cárdenas, del Frente Democrático Nacional (FDN) aventajaba a Carlos Salinas de Gortari, del PRI. De repente, Bartlett dejó de actualizar los resultados porque supuestamente las líneas telefónicas se habían saturado. Cuando el conteo se reanudó, Salinas era quien llevaba la delantera. Al final el candidato del PRI se impuso, pero la sospecha de que ganó mediante un fraude electoral opacó su presidencia y manchó para siempre a Barlett.

Pese a estos antecedentes, López Obrador no tuvo reparo en nombrarlo director de la CFE, con el encargo de apuntalar esta paraestatal y obstaculizar los acuerdos firmados por la administración de Peña Nieto para abrir la industria eléctrica al sector privado en el rubro de las energías renovables.

Como funcionario de la 4T, Bartlett no ha estado exento de escándalos. En 2019, una investigación periodística reveló que el político poblano, que había declarado tener un patrimonio de 51 millones de pesos, en realidad tenía una fortuna en bienes inmuebles estimada en 800 millones de pesos. En 2020, el hijo de Bartlett protagonizó otro escándalo al venderle al Instituto Mexicano del Seguro Social 20 ventiladores de mala calidad y a sobreprecio.

Ninguna de estas revelaciones ha mermado la confianza que López Obrador tiene en Barlett, a quien considera uno de sus principales aliados.

Esta relación, sin embargo, atraviesa ahora por una prueba de fuego. Recientemente se dio a conocer que el Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene a Barlett en la mira porque varios testigos lo acusan de haber participado en el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kike” Camarena, en febrero de 1985.

Las acusaciones no son nuevas. Pero ahora funcionarios del Departamento de Justicia revelaron a “Proceso” más detalles sobre la participación de Bartlett en reuniones con narcos del Cartel de Guadalajara, antes y después del crimen. Y subrayaron que si el poblano visitara Estados Unidos sería detenido para ser interrogado.

Al ser cuestionado sobre esta acusación, López Obrador culpó a los medios de orquestar una campaña en su contra. Llama la atención, sin embargo, que no descartó la posibilidad de que su aliado sea culpable: “Independientemente de la responsabilidad o no que pueda tener el licenciado Barlett, lo que es evidente es que se trata de campañas de descrédito”, dijo.

Falta por ver cuál será el siguiente paso de Estados Unidos. Por lo pronto es claro que ha encontrado en Bartlett el pretexto perfecto para presionar a López Obrador a cooperar, en función de sus intereses, tanto en materia de seguridad como de energía.

María Luisa Arredondo es una periodista mexicana que reside en LA.