Angelino, los altares vuelven a Grand Park

El evento gratuito para celebrar el Día de Muertos estará disponible hasta el 2 de noviembre

Uno de los altares se hizzo en honor a José Tomás Mejía que perdió la vida luego de ser atacado en su trabajo. / fotos: Jorge Luis Macías.
Uno de los altares se hizzo en honor a José Tomás Mejía que perdió la vida luego de ser atacado en su trabajo. / fotos: Jorge Luis Macías.
Foto: Impremedia

Luego de un año de pausa por la pandemia del covid-19, la novena edición anual del Día de los Muertos reabrió este viernes al público en Grand Park de Los Ángeles y la exhibición, que consta de 20 altares en honor a los fallecidos, se extenderá al 2 de noviembre.

“Esta celebración nos reúne para darnos consuelo y esperanza unos a otros”, dijo a La Opinión, Ofelia Esparza, creadora del altar principal para Self Help Graphics & Art —la organización del Este de Los Ángeles que fomenta la creación y el avance de nuevas obras de arte de artistas chicanos y de origen latino.

“Es tiempo para recordar que estamos en esta vida porque nuestros ancestros nos dieron la vida”, dijo Esparza, quien ha sido líder en la creación de altares para los muertos desde hace cuatro décadas.

“Es importante seguir con la tradición de contar sus vidas a las nuevas generaciones para que los tengan siempre en su memoria y su corazón”.

La maestra Ofelia Esparza, de 89 años, y su hija Rossana preparaban este viernes el altar principal.

El Día de los Muertos es una celebración prehispánica de las culturas de Mesoamérica, y particularmente de México, sobre el significado de la muerte, donde el destino final de las personas estaba marcado por la forma de vida que tuvo la persona.

Con la llegada de los españoles las fiestas paganas de los pueblos indígenas sobre la muerte se sincretizó con significados católicos, particularmente la cruz de flores de cempasúchil en los altares que se crean para recordar a los seres queridos ya difuntos.

Uno de los 20 altares que se han levantado en Grand Park, ubicado entre la avenida Grand y la calle Hill, en el corazón de Los Ángeles, corresponde a la memoria de José Tomas Mejía, el conserje latino que murió tras ser apuñalado por un adolescente de 17 años que para ingresar al departamento de su novia, intentó arrebatarle las llaves del edificio donde
la víctima trabajaba, en Park La Brea.
“Quienes todavía viven tienen la oportunidad de conocer la historia de Tomas y agradecerle por la valentía de haber
protegido con su vida la vida de una mujer”, expresó Consuelo Flores, una artista de Self Help Graphics.

En el lugar, Consuelo, con ayuda de su esposo Stephen Blackburn, su hijo Jerry Suarez y la voluntaria Amanda Dunlap, erigieron un hermoso altar que adornaron con papel picado de calaveras, olorosas flores de cempasúchil y las fotografías de numerosos difuntos, incluidos seis miembros de una familia oaxaqueña que fallecieron a causa del covid-19.

“Eran tres generaciones de inmigrantes, padres, hermanos y un nieto, todos ellos trabajadores esenciales que fallecieron”, declaró Consuelo Flores. “Es doloroso, pero hoy venimos a honrar su memoria”.

Los altares los terminaron de armar este viernes estarán en exhibición hasta noviembre.

Cultura parecida para honrar a los muertos en Camboya

La celebración del Día de Muertos no solo ha traspasado fronteras sino también culturas. De hecho, en Grand Park se presenta un altar especial que elaboró SovanchanreaksmdaySorn, una joven originaria de Camboya – un país del sudeste asiático.

“Nosotros celebramos el Pehum Ben o día de nuestros ancestros”, dijo la chica, quien formó siete arcos dorados [que significan longevidad y pureza] que representaban siete generaciones familiares, comenzando por su padre y otros parientes cercanos, hasta sus abuelos o tatarabuelos, algunos de los cuales fueron asesinados durante el genocidio en Camboya de 1975 a 1979.

“Nuestra conexión con el espíritu de nuestros antepasados es importante, así como los latinos celebran el Día de Muertos”, expresó.

Para profundizar la apreciación y proporcionar un contexto de las instalaciones de arte público, Grand Park ofrecerá a los asistentes la opción de escuchar audioguías pregrabadas con información de los artistas para complementar la visualización del altar, incluida la enorme estatua de “la muerte” o “Catrina” colocada en medio del parque, sosteniendo una canasta con pan de muerto. Los asistentes al parque pueden acceder a la narración a través de los canales digitales de Grand Park.

Siete arcos recuerdan a siete generaciones en la cultura de Camboya, que también está presente en la exhibición.

Otros altares significativos fueron elaborados por The Wall Las Memorias, una organización comunitaria de salud y bienestar dedicada a servir a los latinos, LGBTQ y otras poblaciones desatendidas y una más por parte del de East LA Women’s Center.

“Queremos destacar [que hay que tomar conciencia] de la violencia sexual, doméstica y de pareja íntima entre los jóvenes”, manifestó Rebeca Meléndez, directora del Centro de Mujeres del Este de Los Ángeles.

Alisa González, coordinadora de programas de jóvenes en dicha organización dijo que, durante el primer año de la pandemia, casi 360 jóvenes (hombres y mujeres) terminaron en un hospital a causa de la violencia doméstica.

Dos turistas se toman fotos con la catrina gigante que hay en el parque.

Noche de las ofrendas

Hoy sábado a las 7:00 P.M. se dará la ceremonia anual de la Noche de Ofrendas, con una actuación de Danza Divina de Los Ángeles con el famoso danzante, General Lázaro Arvizu.

Habrá talleres gratuitos para armar calaveras, inspiradas en arte azteca y liderados por artistas del Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA).

La Noche de las Ofrendas es una ceremonia contemplativa y de reflexión que conecta a las comunidades con las tradiciones prehispánicas y destaca las prácticas indígenas durante una celebración contemporánea. Esto y la exhibición son gratuitas.

Los asistentes al parque deberán usar cubrebocas.