window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

La fe guadalupana virtual gana almas

Más creyentes envían sus plegarias por correo electrónico a través del servicio de fe en línea de la Basílica de Guadalupe

En el día de la Virgen de Guadalupe, algunos le escriben, otros le rezan a la imagen que tienen en casa y otros la visitan. / foto: efe.

En el día de la Virgen de Guadalupe, algunos le escriben, otros le rezan a la imagen que tienen en casa y otros la visitan. / foto: efe.  Crédito: EFE

Si la Virgen de Guadalupe lee los pensamientos de los creyentes, ¿puede leer los mensajes que llegan vía correo electrónico?

En tiempos de pandemia, ¿es mejor ver la misa vía internet o ir de peregrinación con el riesgo de contagio?
¿Es preferible hacer un recorrido virtual que explique la imagen mariana grabada en la tilma de San Juan Diego o esperar a poder viajar a la Ciudad de México?

El debate sobre el uso de la tecnología para la fe toma fuerza cada día y más aún en el 490 aniversario de la aparición de La Guadalupana al indígena San Juan Diego este 12 de diciembre.

Mientras millones de peregrinos se enfilan hacia la capital mexicana, alrededor de 450 personas al día escogieron otra vía para manifestar su agradecimiento a la virgen morena: el e-mail.

No es una tendencia coyuntural, sino una práctica común en todo el año, según explica Ricardo Galindo, quien maneja el sitio web de la Basílica de Guadalupe.

Galindo se despierta con una bandeja de entrada de correo electrónico con casi medio millar de mensajes en el correo para la Virgen del Tepeyac. Esta cifra aumenta el 12 de diciembre. Los descarga en memorias USB que coloca en una caja de madera frente a la imagen de La Guadalupana .

Permanecen allí durante 15 días, después se borran los mensajes y las reemplaza por otros nuevos. Los mensajes nunca son leídos por ojos humanos porque tomaría mucho tiempo y por respeto a la privacidad del peticionario, explica Galindo.

Lo que haga la Morenita después de adivinar el contenido de las USB solo ella y quien lo pidió saben.

Originalmente, la Basílica imprimía las oraciones, pero el número de ruegos, agradecimientos, loas y lisonjas enviadas se volvió imposible de manejar. “Hojas y hojas y hojas y hojas”, dice Galindo.

Por eso decidió grabar las oraciones en CD. Pero pronto eran borrados después de 15 días a los pies de la Virgen. La tecnología USB agilizó el proceso, y hoy la devoción en línea a Nuestra Señora de Guadalupe ofrece una idea de cómo será el futuro de la fe.

“La tecnología es simplemente una herramienta”, dice Galindo. “Primero estaba escrito en piedra, ahora está escrito en unos y ceros. Los medios cambian, pero el objetivo es el mismo: conectar con Dios”.

Hoy, el Papa Francisco tiene casi 17 millones de seguidores solo en su cuenta de Twitter en español (tiene otras ocho cuentas en diferentes idiomas). Durante su viaje por la Jornada Mundial de la Juventud a Brasil en 2013, ofreció indulgencias, esencialmente quitar tiempo de la sentencia en el purgatorio, a aquellos que lo seguían en las redes sociales.

Opiniones encontradas

Pero, ¿una oración que rebota en los satélites en el espacio se acerca tanto al cielo como una ofrenda a los pies de la Virgen en La Villa? Los fieles católicos tienen reflexiones diversas.

Mientras para algunos la fe virtual es un recurso útil en la era COVID-19; para otros, es una especie de autoengaño.
“La Virgen no te escucha si no la miras a los ojos porque ahí puede leer tus verdaderas intenciones”, observó Marco Antonio Lozano, un colimense de 38 años.

Marco Antonio actualmente educa a sus dos hijos en la fe a través de la catequesis presencial. En la parroquia, tanto las catequistas como los curas deben firmar un documento de que acudió al estudio.

“Igual que en cualquier relación humana, con la Virgen es lo mismo: es mejor si te ve ¿cómo va a leer las USB? ¿Cómo va a saber quién le pide las cosas?”

La misma cuenta sacan los fieles que este 12 de diciembre visitarán la Basílica.

Marco Antonio Lozano entiende la fe virtual durante la pandemia pero él asiste a la iglesia. / foto: suministrada.

Según datos de las autoridades, a pesar de la mañana de la variante ómicron, arribarán 118 peregrinaciones después de que la Iglesia Católica obtuvo la autorización de la Secretaría de Salud para llevar a cabo el festejo.

En 2020 fueron suspendidos todos los eventos y este año se espera un repunte en la asistencia, aunque lejos de los siete millones que se congregaron en 2017 cuando hubo un récord de peregrinos.

“No le veo problema con ver todo por internet en la página de La Villa y así no me expongo al coronavirus”, comenta Cecilia Brito, una ama de casa de la CDMX.

“Al contrario, me esta gustando ver la misa de vez en cuando en línea”.

Para Javier Rivero Madrid, de 62 años, da lo mismo presencial o por internet. “Ahora con la computación todo se puede pero con tu fe puedes llevar a la Virgen donde sea”.

La Iglesia Católica argumenta que el servicio de la fe en línea va también al encuentro de los devotos guadalupanos de todo el mundo para llevar consuelo a las personas que no pueden desplazarse hasta el Tepeyac y que, al menos de esta manera, puedan sentirse un poco más cerca de la Dulce Doncella.

El sitio web de la Basílica de Guadalupe también dispone de una sección para presentar canciones a la Madre de Dios. Para escribir sus plegarias, enviar comentarios o donaciones viista: basilica.mxv.mx/

Contenido Patrocinado