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Alberto Godínez, de reportero de la televisión hispana a empresario de paquetería

Deja la pantalla chica para convertirse en El Rey de Las Cajas

Alberto Godínez se convierte en empresario en el envío de paquetes. (Cortesía)

Alberto Godínez se convierte en empresario en el envío de paquetes. (Cortesía) Crédito: Cortesía

En plena pandemia, Alberto Godínez renunció a su trabajo como reportero de televisión para cuidar a su frágil padre de 95 años, pero cuando murió, se encontró con que regresar al periodismo ya no era una opción. 

“Así fue como dejé de ser el reportero del pueblo para convertirme en El Rey de las Cajas”, dice riendo.

Pero el trayecto no ha sido fácil.

“Tuve mucho miedo. Entré en pánico, pensando en qué iba a ser de mi vida”. 

Y es que durante 25 años había trabajado como reportero de televisión.

“La misma necesidad me obligó a lanzarme al agua y aprender a nadar”.

Alberto Godínez en su época de reportero. (Cortesía)

Hace unos meses, Godínez incursionó en el envío de paquetes a México y Latinoamérica, y se asoció con una persona que tiene 15 años en este negocio para crear la Paquetería Aztlán, con sede en Los Ángeles.

“Ha sido una experiencia maravillosa, la gente me reconoce. Personas de Fresno, Bakersfield y otras áreas vienen a saludarme y a tomarse la fotografía”.

Asegura que por primera vez, se gana la vida con el sudor de su frente.

De lo único que me arrepiento, es de no haberme lanzado antes a los negocios”.

Godínez fue reportero de televisión para Univision y Estrella TV. 

“La carrera de un periodista frente a las cámaras es efímera, y cuando llegas a cierta edad, muchos son despedidos y muy pocos logran mantenerse. Yo me di cuenta que tenía que forjarme un futuro diferente, y además, quería tener un mejor ingreso que la televisión ya no me estaba dando”.

Alberto Godínez con su padre Joe Valdespino. (Cortesía)

Dice que no se arrepiente de haber dejado la televisión para cuidar a su padre de crianza, Joe Valdespino, un veterano de la guerra, condecorado con la distinción Corazón Púrpura, que el ejército de Estados Unidos entrega a los heridos y muertos en combate.

“De los 11 hermanos, yo era el único con quien mi padre se sentía cómodo para cuidarlo. La verdad que se me hacía muy triste, que ese guerrero valiente, no tuviera a su lado a uno de sus hijos al final de su vida”.

Por eso no le pesa haber renunciado a todo. Incluso perdió su carro y su vivienda, al no tener empleo y cómo pagarlos.

A los periodistas que se quedan sin trabajo por un recorte o ajuste de personal, les dice que no tengan miedo de emprender y que confíen en ellos.

“Si han hecho una carrera clara y honesta con la gente, las personas los van a apoyar. Yo mismo me ofrezco a enseñarle este negocio”.

Alberto Godínez nunca imaginó ser un empresario paquetero. (Cortesía)

Y admite que la proyección y exposición que le dio la televisión, le ha ayudado mucho en su nueva carrera.

“Mi ganancia es mínima, pero estoy demostrando a los empresarios de la paquetería, que no tienen que hacerse ricos a costa de la gente”. 

Y explica que sus precios están a la mitad del mercado, y regala a sus clientes un seguro de hasta $3,000. “Si alguien abre su caja, o se pierde, les pagaremos $3,000”.

Su filosofía empresarial es hacer relaciones de por vida. 

“La prioridad es ofrecer un trato amable, rápido y profesional”.

Y en cuanto a precios, dice que prefiere ganar 1 dólar por 500 personas que $500 de una sola persona.

Alberto Godínez promueve su negocio por todas partes. (Cortesía)

Godínez explica que la forma cómo operan, es que ellos recogen las cajas en las casas y las entregan directamente en la puerta de los hogares de destino.

“La gente no tiene que ir a ninguna parte a entregarlas ni recogerlas. Es más, nosotros les llevamos las cajas a sus domicilios, y pasamos a recogerlas cuando las tienen listas”, detalla.

Y precisa que en promedio el envío se toma 12 días.

Puntualiza que no cobran por peso sino por caja. “La gente puede meter todo lo que quepa en una caja. La caja de 14 por 14 pulgadas, cuesta 49 dólares, pero la caja más demandada, que es grande, es la de 24x24x30, y sale $280. En cualquier otro lugar, les cobran $500”.

Observa que se han convertido en una pequeña empresa. En México, ya tienen 5 empleados y dos bodegas, una en Guadalajara y otra en Oaxaca.

Pero además anima a la gente a que se conviertan en pequeños empresarios para en lugar de mandar $100 cada mes o cada semana a su familia, les manden una caja con ropa, juguetes o lo que quieran, para que sus parientes inicien un negocio en sus pueblos, y dupliquen o tripliquen el envío.

“Así apoyamos la economía internacional”.

Doris Camarena envía paquetes de blusas a México para que su familia se ayude. (Cortesía)

Una de las personas que le hizo caso es Doris Camarena, una clienta de la Paquetería Aztlán. 

“Estoy mandando hoy un paquete a Culiacán con 220 blusas que a me costaron entre $5, $10 cada una. Es una inversión por alrededor de $1,000. Mi familia las vende allá en abonos, saca el costo y ganancia doble”.

Godinez está contento con su negocio de paquetería, aún cuando hay mucha competencia.

“La honradez, los bajos precios y la calidad en el servicio nos están sacando adelante”.

Alberto Godínez ejerce el periodismo en las redes sociales. (Cortesía)

Pero también la seguridad es su prioridad. “Nuestras cajas no llevan nombre ni dirección. Solamente una clave de identificación interna. Esto lo hacemos para protección del cliente porque el crimen organizado está muy fuerte”.

Y agrega que es mucho más barato y seguro mandar por paquetería que llevar cajas o maletas en autos o en aerolíneas. 

Godínez no solo está satisfecho porque está sentando precedente en el negocio de la paquetería sino porque a pesar de ya no estar en los medios convencionales, llena su vacío en el periodismo con un programa comunitario que creó en sus redes sociales, al que le ha puesto Caiga quien Caiga.

“Todos los lunes, miércoles y viernes expongo injusticias en las comunidades y entrevisto a líderes. De esa manera continuo con el amor de mi vida que es el periodismo”.

El teléfono de la paquetería Aztlán es: 1-800-552-3087.

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