Aplauden decisión de cancelar parte de deuda estudiantil, pero más trabajo necesita ser hecho
Trae cierto alivio a los jóvenes endeudados por ir a la universidad a hacer su licenciatura o su maestría, pero no es suficiente
No todos quedaron conformes con la cancelación a medias de la deuda estudiantil por parte. (Getty Images) Crédito: Paul Morigi | Getty Images
Jennifer Gutiérrez estima que a través del plan del presidente Biden de cancelar hasta $20,000 de la deuda estudiantil federal a los beneficiarios de las becas Pell y $10,000 para quienes ganan menos de $125,000 al año, su préstamo se reduciría de $90,000 a $70,000.
“Me da mucha alegría porque va a ayudar a mucha gente como yo que decidimos hacer un sacrificio al ir a la universidad y tuvimos que recurrir a préstamos para pagar las colegiaturas y otros gastos”, dice Jennifer, una joven latina de 25 años, hija de inmigrantes de México y Honduras.
Para poder hacer su maestría en educación y consejería en la Universidad del Sur de California (USC), pidió préstamos federales por $90,000.
“Tengo que empezar a pagar entre $300 y $400 cada mes, a partir de enero”.
Jennifer, quien está trabajando como consejera estudiantil en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), se siente muy agradecida por la rebaja en la deuda que les hará el presidente Biden.
“No es suficiente, pero en algo nos va ayudar a reducir nuestra deuda”.

Si bien el plan del presidente Biden de cancelar parte de la deuda estudiantil trajo cierto alivio a los jóvenes que tuvieron que endeudarse para ir a la universidad, muchos consideran que todavía hay bastante por hacer.
Miguel Santiago, asambleísta demócrata de Los Ángeles, quien es el autor de la AJR 33, una resolución que a principios de año, le pidió al presidente Biden cancelar la deuda estudiantil para ayudar sobre todo a los estudiantes de las minorías, dijo que aunque la cancelación de cierto porcentaje de la deuda estudiantil es buena noticia, debemos hacer más y rápido.
“Tenemos que trabajar para cancelar toda la deuda estudiantil y hacer que la universidad sea gratis”, dijo el asambleísta Santiago.
Sostuvo que en California no solo han pedido al presidente Biden que cancele toda la deuda estudiantil, sino que han tomado medidas para que la educación superior sea completamente gratuita.
“California está proporcionando dos años de colegio comunitario sin costo alguno a todos los estudiantes de tiempo completo y está realizando una reforma radical en el sistema de ayuda financiera del estado para cubrir el costo total de asistir a un colegio o universidad”.

La Administración de Biden también anunció que extendería la pausa de pago de préstamos estudiantiles federales por última vez hasta el 31 de diciembre de 2022 y propuso un nuevo plan de pago basado en los ingresos, que reducirá las mensualidades futuras del 10% a no más del 5 % de un ingresos discrecionales de los prestatarios.
“Este es un progreso trascendental para aquellos afectados por la deuda estudiantil, incluidos millones de latinos y latinas”, dijo la presidenta y directora ejecutiva de UnidosUS, Janet Murguía.
“Brindar alivio de la deuda en este momento único a quienes más lo necesitan, dará como resultado que más latinos obtengan los beneficios económicos de un título universitario, incluida la capacidad de generar riqueza a través de la propiedad de vivienda”
La mayoría de los latinos en educación postsecundaria provienen de hogares de bajos ingresos y son los primeros en sus familias en ir a la universidad.
A pesar de que casi la mitad de los latinos reciben una beca Pell, se ven obligados a recurrir a préstamos.
Si bien los prestatarios latinos tienden a pedir prestado menos en promedio en comparación con los blancos, la deuda les niega oportunidades de creación de riqueza como ser dueño de una casa, ahorrar para la jubilación o iniciar un negocio.
Según una encuesta reciente de UnidosUS, la mayoría de los prestatarios latinos con un título de cuatro años (70%) expresaron que la deuda estudiantil ha afectado su capacidad de ahorrar para la jubilación, y el 69% informó que les ha afectado su decisión de comprar una casa.
La rectora de la Universidad Estatal de California (CSU), Jolene Koester, dijo que en la CSU, que menos de la mitad de sus estudiantes piden préstamos y quienes lo hacen recurren a préstamos por debajo del promedio nacional.
“Casi la mitad de los estudiantes de pregrado de la CSU son beneficiarios de la Beca Pell, por lo que el anuncio del presidente Biden es una buena noticia para muchos. Con una deuda aún menor, estos estudiantes y nuestros exalumnos recientes estarán mejor posicionados para fortalecer la fuerza laboral y las comunidades de California a la vez que persiguen sus sueños”.
Y agregó que aumentar la Beca Pell a $13,000 es otra estrategia importante para hacer que la educación superior sea accesible, y reducir en gran medida la necesidad de que los estudiantes de la CSU se endeuden mientras están en la universidad.
De acuerdo a la encuesta de Unidos US/Mi Familia Vota, doce años después de comenzar la universidad, el 36% de los prestatarios latinos deben más de lo que pidieron prestado originalmente; y enfrentan tasas más altas de morosidad e incumplimiento en comparación con sus pares blancos.
“En nuestra encuesta, el 42% de los encuestados informaron que habían incumplido sus préstamos estudiantiles al menos una vez y el 56% informaron que habían fallado en el pago al menos una vez.
“Las consecuencias del incumplimiento de los préstamos estudiantiles dan como resultado que se dañen sus puntajes de crédito, se embarguen sus salarios y se incauten los reembolsos de impuestos.
“Dado el severo impacto de la deuda estudiantil en la salud financiera de nuestra comunidad, no sorprende que el 74% de los votantes latinos apoyen la cancelación de la deuda estudiantil”, dijo Munguía de Unidos US.